10/28/07 3:32 AM -

Planeta Negro

Las 1,900 casas destruidas por los incendios en California producirán más combustible ecológico entre la opinión pública y las autoridades que los 300 mil hogares desaparecidos por el huracán Katrina, hace dos años. Ambos desastres tienen que ver con el cambio climático, aunque hay una gran desproporción entre ambos fenómenos:
Los incendios en San Diego constituyen un corte en el dedo frente a la amputación de un brazo que representa Nueva Orleáns. Pero con una diferencia: el sur de California es el territorio con más millonarios por kilómetro cuadrado en el mundo; mientras que Luisiana es uno de los estados más pobres de la Unión Americana. La presión sobre Washington habrá de ser mucho mayor. Ojala.

La revista Nacional Geographic publicó en su edición de octubre un reportaje que ha conmovido a la opinión pública. El cambio climático es más acelerado de lo que se había considerado hasta ahora. En la mayor parte del hemisferio norte la temperatura promedio ha ascendido alrededor de 3 grados centígrados en los últimos 30 años, tres veces más de lo que hasta ahora se creía. En México el incremento promedio varía entre 1.5 y 2 grados. Lo peor no es el promedio sino las severas variaciones a lo largo del año. Las oleadas de calor son más intensas, pero también las heladas ocasionales. En conjunto están haciendo trizas el ecosistema bajo el cual los seres humanos han vivido durante miles de años.

Durante décadas creímos que la contaminación del aire y del agua sería la mayor represalia que el planeta nos asestaría en respuesta a nuestro descuido. Sin embargo, los científicos afirman que el Apocalipsis habrá de desencadenarse por una vía mucho más terrible: la ausencia de agua. El cambio climático sentenciará a los seres humanos a una lenta condena a la deshidratación. Hasta ahora la precipitación pluvial registra variaciones de entre 10 y 15 por ciento en los últimos treinta años, pero tales cambios parecerían haber sido distribuidos en el planeta de acuerdo a un patrón destinado a producir el mayor daño posible. Sequía en las zonas desérticas o secas, lluvia a raudales en las regiones húmedas.

El problema es que mayor cantidad de lluvia no necesariamente se traduce en mayor disponibilidad de agua. En muchos lugares sucede justamente lo contrario. En Europa del norte, por ejemplo, las lluvias invernales han aumentado sustituyendo a la caída de la nieve, lo cual ha colapsado el sistema de recolección de agua que Europa generó a lo largo de siglos. La nieve permite prolongados deshielos que alimentan durante meses los largos y anchos ríos que abastecen de agua a sus ciudades. Las lluvias inclementes de los últimos años simplemente provocan inundaciones calamitosas repentinas, pero desbordan los mecanismos diseñados para retener el agua para los períodos de sequía.

El principal causante de todo esto es la emisión de dióxido de carbono que el consumo de combustibles libera en la atmósfera y el efecto invernadero que provoca. Durante miles de años el ser humano vivió en una atmósfera con 280 partes de CO2. Eso cambió repentinamente en el siglo XX. Para 1950 se había alcanzado un nivel de 315 y hoy en día llega a 380. Los científicos estiman que una proporción de 450 sería la frontera límite, tras la cual el proceso sería irreversible; pasado ese punto gran parte de Greolandia y el Antártico se deshelarían y muchas de las ciudades del mundo desaparecerían por el ascenso del nivel del mar. Para entonces, de cualquier manera, sólo habría agua en algunas porciones del planeta.

No se trata de una escena de ciencia ficción. Estamos a 70 puntos de alcanzar esa mojonera de 450 partes de CO2 por millón. Cada año aumentamos dos partículas más, lo cual significa que dentro de 30 años el destino habrá de alcanzarnos. Probablemente antes, porque pese a los esfuerzos de Greenpeace o Al Gore, la generación de dióxido de carbono sigue aumentado, de tal forma que en una década podría pasar de dos a tres partículas por año.

Esto significa que la mayor parte de los lectores de estas líneas padecerán los estragos del cambio climático de una manera muchos más dramática que la simple inundación de las calles de su ciudad o el aumento de la cuenta eléctrica por el consumo de refrigeración y calefacción. Solíamos decir que había que cuidar el planeta en beneficio de nuestros hijos y las siguientes generaciones. En realidad tendríamos que hacerlo en beneficio de una vejez apacible. O peor aún, simplemente para poder llegar a viejos.

Los mayores responsables de que esto cambie están haciendo muy poco al respecto. Los intereses corporativos controlan a los líderes políticos que hoy tendrían que estar tomando medidas radicales para detener esa cuenta regresiva. Tendremos que padecer muchas inundaciones, incendios y huracanes de efectos descomunales antes de que las élites se decidan a introducir terapias de shock en nuestra desquiciada sociedad de consumo.

Mientras tanto, todos podemos hacer algo al respecto. Lo suficiente al menos, para no sentirnos cómplices de la tragedia por venir. Cinco recomendaciones al respecto: Primero, sustituir focos tradicionales por focos de luz fluorescente de baja energía; son más caros, pero duran 10 veces más y, sobre todo, consumen sólo la cuarta parte que los focos normales. Se estima que si cada hogar estadounidense cambiara un foco evitaría la emisión de CO2 equivalente a 800 mil autos en todo un año. Segundo, evite al máximo las bolsas de plástico y papel; use las propias de tela. Tercero, disminuya el tiempo en la regadera; un minuto menos representa 2 mil litros al año de ahorro de agua. Cuarto, atempere el termostato del aire acondicionado y el calentador. Quinto, incida políticamente para demandar proyectos de transporte público y mayor severidad en las exigencias de impacto ambiental. Parecen medidas menores, pero en conjunto pueden ser significativas. El mejor momento para haberlas tomado era hace 20 años. El segundo mejor momento es ahora.

» Archivado en Artículos, Artículos dominicales por Jorge Zepeda Partterson a las 10/28/07 3:32 AM.

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15 comentarios
en Planeta Negro

  1. nacho

    Domingo, 28 de Octubre, 2007 a las 4:39 pm:

    buena recomendación para los cuarenta millones de miserables, y no lo digo peyorativamente, que hay en méxico. nacho.

  2. Miguel Ángel de Jesús Esparza Aldaba

    Lunes, 29 de Octubre, 2007 a las 11:37 am:

    Es preocupante lo que ocurre con el clima; sin embargo, es más preocupante que muy pocos sienten ese apuro por los efectos devastadores que nos depara el planeta para el futuro.
    ¿De quién es la responsabilidad? ¿De los gobiernos o de los gobernados? Retomando la idea de Nacho, ciertamente -y gracias al capitalismo- es demasiada la pobresa entre los gobernados de cualquier estado que, antes que ocuparse en cuanto a que si sus actitudes cotidianas están contribuyendo a la debacle climática se preocupan más por la sobrevivencia del día a día.
    Las recomendaciones que ennumera, señor Zepeda, son encomiables y positivas pero -sin ofender- son sugerencias para burgueses porque quienes más consumen (los que se endeudan o los que nadan en dinero) son aquellos que por derrochar tanto joden más al mundo… Y precisamente, Estados Unidos es un país de consumistas a granel, se chupa gran parte de los energéticos que se producen a nivel mundial -con razón Bush no quiso entrarle a los convenios de Kioto.
    Es que teniendo lana, pero lana a lo jijo no se puede pensar en el medio ambiente -social y del planeta- valen más las comodidades y es fácil constituirse como buen consumista y si no, vean el dispendio del erario de nuestros diputados, senadores, munícipes, gobernadores, presidente de la República y expresidentes, ¿ellos están pensando en el cambio climático?

  3. Miguel Ángel de Jesús Esparza Aldaba

    Lunes, 29 de Octubre, 2007 a las 11:41 am:

    Ah, disculpen por escribir mal “pobreza”.

    Un saludo desde el noroeste del país.

  4. victor adrian trujillo

    Lunes, 29 de Octubre, 2007 a las 11:50 am:

    Coicido con Nacho y Esparza. Las rscomendaciones son tan ilusas y pequeño burguesas como las de Al Gore. Te recomiendo un libro titulado “Como dejar de ser ptogresista sin volverse reaccionario” de Jackes Basset (no se si ya este traducido al español). La objetividad de este trabajo lo hace pareser catastrofista. De acuerdo a este estudio, si realmente quisieramos tomar medidas que frenaran (no detuvieran) esta carrera a la catastrofe, hoy mismo tendriamos que suspender el uso de automoviles. Ahora bien, observa la patetica reaccion de los chilangos cuando les dicen que habrà “hoy no circula los sabados” No les toques su carrito porque se descomponen los chabelitos

    saludo.

  5. simon

    Lunes, 29 de Octubre, 2007 a las 11:51 am:

    Excelente articulo, para ser tomado en cuenta.
    Yo agregaría en el quinto punto que debemos exigir a las autoridades municipales que dan en conceción el servicio de recolección de basura que se aplique desde el mismo momento de la recolección la separación de productos orgánicos e inorgánicos buscando reciclar todo lo que sea posible. Si las autoridades promueven este tipo de acciones mas temprano que tarde creará en la población una consciencia ecológica.

  6. Luis Kanseco

    Lunes, 29 de Octubre, 2007 a las 12:13 pm:

    Sin embargo compañeros opinantes “Es mejor encender un cerillo, que maldecir a la oscuridad”

    Saludos

  7. Luis Kanseco

    Lunes, 29 de Octubre, 2007 a las 12:15 pm:

    Sin embargo compañeros opinantes “es mejor encender un cerillo, que maldecir a la oscuridad”

    Saludos

  8. Gloria Palma

    Lunes, 29 de Octubre, 2007 a las 2:31 pm:

    Creo que uno de los aciertos de esta columna, es precisamente lo que se ha criticado. El mensaje va a los más consumistas que tienen, entonces, el mayor poder de compra; es decir, dinero. Los pobres podriamos decir que son por tradición y condición, cuidadosos con el entorno; van al mercado con morral o canastas, no consumen bolsas de plástico; se alimentan de perecederos, no de latas ni conservadores; se bañan, si les es posible, con agua fría; no tienen calentadores; son ciudadanos de a pie; no contaminan con carros; crean en muchos casos sus enseres que son de cerámica y el barro no es un desecho; lo es el unicel en el que vienen hermosamente cubiertos los productos del super. Por eso, creo que es una columna precisa en su mensaje. Saludos.

  9. Miguel Ángel de Jesús Esparza Aldaba

    Martes, 30 de Octubre, 2007 a las 10:34 am:

    Estoy de acuerdo Kanseco, es bueno encender una “cerilla”. Sin embargo, ¿cómo se les va ha encender la bombilla a todos aquellos que ni siquiera lo han reflexionado?
    Supongo que los que expresamos nuestro parecer en este blog de algún modo no toleramos el derroche del agua o de la electricidad o incluso procuramos usar menos el automóvil -yo ni tengo.
    El asunto es que, vale la reflexión crítica crítica, pero vale más el pensamiento crítico en la praxis pero, sin duda, el germen es mover las mentes a la reflexión… Muchos ni siquiera pueden pensar por sí mismos y lo que es peor, ni piensan.

  10. Martes, 30 de Octubre, 2007 a las 10:45 am:

    Sr. Zepeda.
    le solicito de la manera mas atenta me permita reproducir el articulo titulado “Planeta Negro” publicado en el periódico El Sur en dias pasados, debido a que a mi parecer es importante que no se pierda en una edicion de prensa que dura solo un dia. Yo ensamblo un boletin que envio por mail para un grupo de unos 600 amigos en Acapulco y me gustaria - si es que no ya lo hicieron- que lean su muy breve y atinado escrito.

  11. J. Carlos V.

    Miércoles, 31 de Octubre, 2007 a las 1:34 am:

    A estas alturas, con semejantes alteraciones a la Tierra, es erróneo atribuir el daño a los ecosistemas a una clase socioeconómica o a una nación en particular, dado que TODOS, sin importar nuestro estrato, hemos contribuido al estado en que nos encontramos (y al que nos encontraremos)…simplemente, al pobre le es más fácil hacerse la víctima y al rico le resulta más cómodo lavarse las manos…pero lo que sí tenemos en común es que TODOS habitamos este planeta…ningún pobre es tan miserable que pueda privarse hasta de su ecosistema y ningún rico es tan poderoso como para irse a otra galaxia cuando las cosas se pongan más feas…entonces, ¿qué hacemos?…¡ya sé!, para no entristecernos, mejor pensemos en el Tri de Hugo, la telenovela Pasión y las compras navideñas!

  12. roberto cid

    Domingo, 4 de Noviembre, 2007 a las 1:24 pm:

    que tal jorge, me parecen mucho muy interesantes tus columnas, sin embargo tu que tinenes la información y los antecedentes a la mano, pienso que te estacionas en un lugar muy comodo, caray crees en realidad que haces mucho con escribir una columna que trata de incriminar a algunos responsables? si deveras te importa preguntate a ti mismo si en verdad haces lo suficiente?
    es deber y responsabilidad de quien tiene la información y la inteligencia que aparentas tener! de diriguir y aleccionar a las masas! o que en realidad esperas que sin mas ni mas la gente entienda y se decida a lograr un cambio! vamos eres mas inteligente que eso y perfectamente sabes que eso nunca va a suceder! pero claro, quiza es mucho mas comodo sentarse y escribir columnas no?

  13. Luis

    Domingo, 4 de Noviembre, 2007 a las 3:11 pm:

    De acuerdo Roberto. Yo tambien le he enviado otro comentario Al Sr Zepeda en el mismo sentido pero mas fuerte y aun no ha aprobado su publicacion.
    Este periodista es “amarillo” y no presta servicio digno alguno al pueblo mejicano.
    Vergonzoso.

  14. FRANCISCO JAVIER COMBALUZIER TRAVA

    Sábado, 10 de Noviembre, 2007 a las 2:50 pm:

    Para todos los estimables bloguistas “democráticos”, (sobre todos los fanaticos del color amarillo), les recomiendo la lectura del artículo “Agua, Calderón y Fox.-
    Ningún dato macizo” de Don Ernesto Julio Teissier que aparece en el siguiente link: http://www.yucatan.com.mx/noticia.asp?cx=9$2900000000$3681677&f=20071110

    No lo transcribo porque la vez pasada que lo hice con un artículo de Ricardo Alemán, esos fanáticos ya querían ponerme a disposición del “Santo Oficio”.

    Mi esperanza es que comiencen a leer cuestiones razonables que no necesariamente correspondan a sus fobias.

    Respecto al trabajo del 10/28/07 del Sr. Zepeda, (ya ni me dirijo directamente a e porque nunca contesta…) es solo una repeticion de las visiones catastrofistas de una teoría, que por repetitiva hemos escuchado en múltiples ocasiones.

    Y no con esto pretendo soslayar la importancia de cuidar el ambiente, sino pretendo invitar atodos lo que accesen a este blog a abandonar la demagogia y a ponerse a hacer.

    Yo por ejemplo, he convencido al Ejido San Cristóbal Ecatapec de Morelos, que tiene tierras en la zona metropolitana de la ciudad de México, a reforestar mas de 140 hectáreas con obras de suelos, en la Sierra de Guadalupe, para lo cual obtuvimos apoyo del Gobierno Federal (PAN) a través del programa proárbol, y diversos apoyos principalmente del Gobierno Municipal de Ecatepec de Morelos (PRD), y de la Secretaría de Medio Ambiente del Gobieno del Estado de México (PRI).

    También promovemos en este ejido actualmente un ciclo de cursos de ecotecnias productivas abiertas a la comunidad, para proporcionarle a esta conocimientos que propicien u desarrollo con sustentabilidad.

    Como suplemento de estos cursos vamos a organizar “El Club del Hacer”, para aterrizar estos conocimientos en el desarrollo de proyectos productivos.

    Por supuesto, ya desde hace algunos años practico en lo personal, las acciones individuales que enumera el periodista.

    Como ven si algo pudiera criticar es a la gente que prefiere decir a hacer…

    Tengo muchas ideas y mucho material que puedo compertir con los verdaderos ciudadanos interesados.

    A ver quiénes se animan, sin importar elcolor de su preferencia política.

    Estoy a sus ordenes en el correo fcomba@yahoo.com

  15. Martina Yrizar

    Martes, 3 de Junio, 2008 a las 11:33 am:

    el cambio para retornar a un escenario en el cuál el peligro inminente del cambio global ya no sea tan trágico, implica algo muy difícil de lograr: un cambio profundo en nuestro estilo de vida. El grave problema es que queremos vivir con auto, todos los aparatos electrodomésticos en casa, consumiendo todo lo que viene en plásticos, y no teniendo fuentes energéticas alternativas, más que el petróleo. Para enfrentar el cambio global existen medidas de adaptación, que prácticamente es aguantar vara cuando nos alcanzan los desastres como las inundaciones, por ejemplo. Y la parte de la mitigación ¿qué hacemos para reducir las emisiones de CO2 y otros gases de efecto invernadero?? ante esto podemos decir, que por ejemplo, estados unidos de norteamérica, no es un buen ejemplo como país y no participan muy activamente en la mitigación y eso que este país y China están contribuyendo con las mayores emisiones de CO2 a la atmósfera terrestre. Este tipo de países deben de hecho contribuir con $$$ para generar un fondo de ayuda a las víctimas del cambio global, que por lo común son países con poca tecnología y población jodida que sufre más catástrofes producto del cambio climático. Pero estados unidos prefiere invertir más en tabaco o como es obvio, en guerra, ya citaba alguien cuyo nombre no recuerdo: “too much on warfare, too little on welfare”.
    Podemos comenzar como ciudadanos mexicanos inteligentes a reciclar la basura, usar menos el auto, colocar sistemas de captación de agua pluvial en nuestras casas, así como de calentadores solares de agua. Será un grano de arena ante la inmensidad de una duna gigante de problemas, pero por algo se empieza.

    saludos

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