08/28/06 3:59 AM -

Tres errores y una esperanza

Hace cuatro meses la opinión pública daba por descontado que López Obrador iba a ser Presidente. Hoy está en camino de convertirse en el enemigo público número uno del país, si hemos de creer a la televisión, las encuestas y los editorialistas. ¿En verdad es así? Y si tal fuera el caso, ¿a que se debe este desfondamiento?

Soy de los que opina que López Obrador podría haber ganado el 2 de julio, a pesar de las inequidades, si no se hubiesen cometido errores básicos (inasistencia al primer debate, “cállate cháchara”, malos voceros, acusaciones en contra de los medios y descalificación de encuestas adversas, etc.). Con esto no pretendo minimizar las condiciones desfavorables en las que se dio la campaña, por las presiones de los distintos grupos de poder empeñados en impedir su triunfo. Pero creo que sin la intervención de errores propios, y a pesar de los obstáculos, el lopezobradorismo habría llegado a Los Pinos.

Por lo pronto, habría que reconocer que la posición de López Obrador se ha debilitado en las últimas semanas. Él mismo lo ha reconocido en las entrevistas más recientes. A mi juicio, es el resultado de tres errores que no sólo han perjudicado la batalla jurídica por la revisión de los comicios, sino también comprometen el futuro de la izquierda en los próximos años. Son los siguientes.

Uno, desestimar la importancia de la opinión pública. Durante los días posteriores a la elección, AMLO comenzó ganando la batalla por la opinión pública. La demanda del “voto por voto, casilla por casilla” fue creciendo hasta convocar verdaderas multitudes al Zócalo. Incluso algunos ciudadanos no polarizados asumieron que detrás de la negativa del PAN y de Calderón se escondía algo sospechoso. Este apoyo aún pudo ser mayor, si López Obrador hubiera sido más sobrio y estratégico en sus denuncias. Exigir que reconocieran sus cifras y nos las del IFE la noche del 2 de julio, o acusar a sus propios partidarios de haberse vendido en algunas casillas, no fue un rasgo muy “presidenciable” por decir lo menos.

Y con todo, los errores de sus adversarios fueron mayores. Las vacilaciones del IFE con el PREP, la acusación de “renegado” por parte de Fox y las exigencias del PAN de que se reconociera el triunfo de Felipe, de manera anticipada, propiciaron la sensación de que en efecto el “status quo” operaba en contra del tabasqueño. La prensa extranjera, incluso, comenzó a hablar de la necesidad de un recuento masivo.

Todo ello cambió con el bloqueo de Reforma, primer paso en el giro radical del movimiento. Para la opinión pública una cosa es apoyar a alguien que ha sido objeto de una injusticia o un abuso en una competencia, y otra muy distinta seguirlo apoyando cuando el agraviado se transforma en hooligan. Cuando mayores posibilidades había para que se hiciera el recuento, AMLO inició una presión ilegal, el bloqueo, para conseguir una medida legal, el recuento, con lo cual dejó en una situación incómoda a los jueces para fallar en su favor.

Dos, despreciar las vías jurídicas. Había tal frustración y enojo por los resultados del 2 de julio, que la denuncia por parte del PRD se expresó más en términos de indignación política y moral, que por la vía de preparar argumentos técnicos eficientes para un tribunal. Soy de la opinión de que a lo largo de los comicios los poderes fácticos hicieron todo lo posible para cargar los dados en perjuicio de López Obrador. No estoy seguro de que todas esas artimañas hayan sido estrictamente ilegales, o que puedan ser comprobadas en tribunales. De lo que si estoy seguro es que el PRD pudo haber hecho un mejor trabajo en la preparación de su caso ante el TRIFE. La comisión excesivamente politizada y demagógica que conducía estas tareas de parte del PRD, contrasta con el trabuco de abogados y profesionales que asignó el PAN para esos efectos.

Tres. Confusión. La línea seguida por López Obrador no sólo se ha radicalizado, también se ha vuelto inconsistente. Mientras el PRD seguía dando la batalla para buscar la anulación de casillas, El Peje convocó a una asamblea constituyente para el 16 de septiembre y acusó a los ministros de recibir “cañonazos”, como si quisiera reventar cualquier posibilidad de obtener un fallo favorable del TRIFE. Pareciera que el líder está tomando decisiones al calor de una entrevista o de la tribuna ante un público ávido de consignas. En los últimos días ha hablado de la necesidad de emprender una revolución, pero también de proclamarse presidente legítimo de manera unilateral.

En cuestión de meses se han perdido dos oportunidades históricas. La primera ganar el 2 de julio, y la segunda lograr la revisión de todo el proceso. Me parece que estamos a punto de perder la tercera. Es comprensible la frustración que incuba la derrota, pero sigue vigente la posibilidad de que todo este impulso electoral se convierta en una fuerza social capaz de promover desde la oposición modificaciones a favor de un modelo más justo. Pero ello no sucederá si AMLO sigue actuando desde la perspectiva del agravio.

Persistir en la lógica de “ahora se amuelan”, equivale a condenar a los pobres. No sólo por la oportunidad perdida, sino también porque la radicalización y el enfrentamiento físico sólo puede tener un desenlace en un sistema tan desigual como el nuestro: la represión y la derechización de la opinión pública.

No estoy seguro que nuestro país resista seis años más de un gobierno que los pobres perciban como ajeno a sus intereses. La desigualdad es enorme y sigue creciendo. Si no hubiese un líder de izquierda para encabezar este movimiento, habría que crearlo. López Obrador podría ser esa figura si es que todavía queda algo cuando él mismo termine de inmolarse

» Archivado en Artículos, Artículos dominicales por Jorge Zepeda Patterson a las 08/28/06 3:59 AM.

volver arriba

5 comentarios
en Tres errores y una esperanza

  1. Hector R. Garcia

    Martes, 29 de Agosto, 2006 a las 4:20 am:

    Sr. Zepeda Patterson:
    Como dice el individuo que ustad supone se esta inmolando, cosa que yo no creo; “con todo respeto” solo coincidido, en los tres errores. pero no puedo mas que discrepar con usted en lo de la esperanza. Si alguien tiene que ser el lider, que en verdad se preocupe y ocupe de los pobres de este pais, no es ni puede ser, el individuo que usted menciona. Que no esta mas que a la vista que no hizo nada por los pobres del D.F. , o al menos que ustad crea que los pobres de Mexico son los Bejerano , los Imaz y sus demas cuates o la bola de ignorantes que lo siguen por una torta. Para que un gobierno no sea ajeno a los pobres no se requiere ser de izquierda o de derecha basta con que se cuente con una minima inteligencia, solo la necesaria para darse cuenta que nuestro Mexico, es un pais de pobres y actuar en consecuencia, no usar a los pobres como bandera ni como escudo - espero que no haga esto ultimo este infeliz al que me estoy refireiendo-ni mucho menos creer que el pueblo de Mexico es el que se congrega en el Zocalo y que bloquea el Paseo de la Reforma, Mexico es mucho mas que todos esos desocupados y delincuentes, Mexico es mucho mas que eso, es numerica y productivamente mas que la gente del D:F:es la gente que trabaja dia con dia, a lo largo y a lo ancho del territorio nacional, los que producimos y pagamos impuestos.

    “Con todo respeto”
    Hector R. Garcia Leos

  2. Luis Alfonso Calvillo

    Martes, 29 de Agosto, 2006 a las 4:22 am:

    SR. JORGE ZEPEDA PATTERSON
    PRESENTE:

    RECIBA UN SALUDO CORDIAL Y APROVECHO PARA COMENTAR SU NOTA DE ESTE DOMINGO EN EL UNIVERSAL, TRES ERRORES Y UNA ESPERANZA.

    SU NOTA ES IMPECABLE Y SOLAMENTE COMENTARIA OTROS PUNTOS QUE LE FUERON DESFAVORABLES A AMLO:

    1.- EL PROTAGONISMO DEL EMPLEADO NUEVO DE fox, ME REFIERO A CUAUHTEMOC CARDENAS QUE AL NO SATISFACER SU CAPRICHO, DE SER NUEVAMENTE CANDIDATO A LA PRESIDENCIA, NEGO SU APOYO AL PRD Y A AMLO. PUDO HABER CONSEGUIDO UN MEJOR EMPLEO.

    2.- LOS GOBERNADORES DEL PRD QUE NADARON DE A MUERTITO Y QUE POCO O NADA, HICIERON POR SU PARTIDO. EJEMPLOS: LAZARITO QUE ASPIRA O NEGOCIO HUESO CON calderon, AMALIA GARCIA QUE VA PARA DONDE SOPLA EL VIENTO.

    3.- CONSIDERO QUE AMLO DEBIO IR AL PRIMER DEBATE Y DESDE ALLI AVISAR QUE NO IRIA A OTROS DEBATES, DESCALIFICAR DESDE ESE MOMENTO A LOS ALCAHUETES DE CAMPA Y LA CANDIDATA CAMPANITA. EL PRIMER DEBATE TIENE EL EFECTO DE QUE EL QUE PEGA PRIMERO, PEGA DOS VECES Y NO HABIA CASO DE MAS DEBATES SI ASI SE LES PUEDE LLAMAR. LOS ALCAHUETES HACEN EL TRABAJO SUCIO QUE EN OTRAS OCASIONES USO EL PRI, CREANDO PARTIDITOS PARA BAJARLE LA VOTACION AL PAN.

    4.- CUANDO EN EL MES DE ABRIL, EL PAN LO ACUSO DE SER UN PELIGRO PARA MEXICO, DEBIO RESPONDER A ESOS ATAQUES DICIENDO QUE EN VERDAD ERA UN PELIGRO PERO, PARA LOS CORRUPTOS, LOS PREPOTENTES, LOS INEPTOS DEL PRESENTE REGIMEN, INCLUIDO EL PRESIDENTE. SE QUEDO CALLADO TODO EL MES Y EL QUE CALLA OTORGA.

    5.- CUANDO ATACO A calderon DE FIRMAR EL FOBAPROA, DEBIO ENCAMINAR BIEN LA ESTRATEGIA (SI ES QUE LA HUBO). calderon NO FIRMO EL FOBAPROA PERO EL DIA QUE LO APROBO EL PAN, calderon; fox y medina plascencia, ACUDIERON AL PALACIO LEGISLATIVO A PASTOREAR A LOS DIPUTADOS DEL PAN A VOTAR A FAVOR, AL DIA SIGUIENTE DE ESTA HAZAÑA DEL PAN, PUBLICARON DESPLEGADOS EN PERIODICOS, DE QUE HABIAN VOTADO POR MEXICO, ¡VAYA CINISMO Y DESVERGUENZA!

    6.- DEBIO ANTICIPAR QUE EL EMPLEADO DE LA MAESTRITA GORDILLO EN EL IFE, INCRUSTARIA MAESTRITOS, COMO PRESIDENTES DE CASILLAS.

    CREO QUE BUENO O MALO ME QUEDE CON LAS GANAS DE UN CAMBIO Y ESPERO QUE LOS 6 AÑOS SIGUIENTES CON OTRO COMICO EN LA PRESIDENCIA, NO NOS VAYA PEOR QUE CON EL ACTUAL. MEXICO NO SE MERECE LOS PRESIDENTES QUE A PARTIR DE ECHEVERRIA NOS HAN TOCADO Y QUE HAN SALIDO POR LA PUERTA TRASERA, IGUAL QUE ESTE AÑO SALDRA EL BATO DE GUANAJUATO.

    SALUDOS

    LUIS ALFONSO CALVILLO

  3. Héctor Manríquez

    Martes, 29 de Agosto, 2006 a las 4:27 am:

    Acabo de leer su artículo llamado “Tres errores y una esperanza” y no pude evitar escribirle para felicitarlo. Es usted de los pocos izquierdistas (de antemano le pido disculpas si mi percepción es errónea, estoy asumiendo que es izquierdista basándome sólo en este artículo) que piensan adecuadamente, acorde a la ley y de una manera sobria, objetiva y, si me permite decirlo desde mi punto de vista, inequívoca.

    Antes de proseguir, le aclaro que soy panista -mas no de “hueso colorado”, como por ahí dicen-, puedo decirle con honestidad y tranquilidad que mi voto se lo di a Felipe Calderón. Y no tanto porque piense que es la opción que nos solucionará todos los problemas, sino porque creo yo que a pesar de los errores cometidos (que fueron bastantes), el sexenio de Vicente Fox no fue tan malo como muchos dicen.

    Yo comparto su opinión de que fue Obrador quien se autodestruyó, sutil pero efectivamente. Su estrategia de campaña sólo contemplaba el triunfo, nunca la más mínima posibilidad de derrota, se cegó por la soberbia. Y por ello no asistió al debate, por ello se sintió tan seguro como para insultar al Presidente, a los empresarios, a los bancos, a los medios que en algún momento le brindaron su apoyo (es incomprensible cualquier simpatía de cualquier personaje sin cierto apoyo de los medios), en fin a todo mundo; claro está que hoy por hoy, sigue insultando a todo aquél que piensa de manera diferente a la suya, inclusive aquéllos que -con una apropiada estrategia jurídica- pudieron haberle ayudado en su momento más sombrío: los magistrados del Trife.

    Sabe, yo a su artículo le agregaría un par de errores más. Verá, soy de los que tienden a creer en la gente. Por ejemplo, sigo creyendo que el Presidente Fox realmente quería -y quiere- mejorar este país, creo que su deseo de llevarnos al primer mundo es auténtico; sólo que hubo muchas trabas, obstáculos tan evidentes como los que le pusieron efectivamente a este nuevo personaje sagaz que tiene virtualmente secuestrado al D.F. Y claro, la honestidad de su esposa y los hijos de ésta no me queda tan clara ni me parece tan diáfana como la de el mismo Vicente Fox. Pero bien dicen que quien anda en la suciedad eventualmente se ensucia; llegó un momento en que éste su servidor llegó a creerle a López Obrador, en verdad llegué a pensar que tenía buenas intenciones al igual que Fox. Mi preocupación respecto a él era exclusivamente la gente de que se rodeaba: un René Bejarano, un Imaz, una Dolores Padierna, un Camacho Solís, un Manuel Bartlett… en fin, personajes surgidos de lo más cuestionable del PRI. ¿Cómo iba a ser posible que, estando rodeado de tanta suciedad, López Obrador pudiera desempeñar un buen papel como Presidente? Aún si él mismo nunca se llegaba a involucrar en asuntos turbios, su gabinete iba a estar constantemente en las noticias por corrupción, robo, mal manejo de fondos y qué no. Peor aún, si se descubrían asuntos turbios en su gabinete, la reacción evidente de López Obrador sería responder que todo es una maniobra de sus enemigos para destruirlo… dicho en su palabra favorita, un complot. Ésa ha sido su reacción ante todo lo que no le favorece: negarse a contestar y culpar a todo mundo menos a sí mismo.
    Ésos son los dos errores extra que yo considero ayudaron a que Obrador perdiera: la gente de la que se rodeó, de honestidad altamente cuestionable y su delirio de persecución que bien, mediáticamente puede ser en efecto un complot, eso no exonera a su equipo de trabajo ni purifica lo que hemos visto del mismo Obrador: una anarquía total, un mal perdedor, alguien capaz de ir contra todo y contra todos con tal de conseguir sus propios intereses que -con todo lo que se ha visto- no tengo ni la más mínima duda de que no son exactamente los intereses de los pobres que tanto defendió en su campaña.

    Una vez más felicidades por su artículo, en verdad da gusto leer una opinión 100% objetiva en estos días (los panistas extremos niegan todo lo malo, toda la guerra mediática y la suciedad de su campaña y los perredistas niegan toda la legalidad, todo lo que no va con sus ideas).

    Atte.

    Héctor M. Manríquez

  4. Rocío Sansores

    Martes, 29 de Agosto, 2006 a las 4:29 am:

    Respeto su esperanza pero no la comparto, tendrá que ser un líder, un verdadero líder de una auténtica izquierda quién defienda los derechos de los marginados. Tampoco comparto que “H ace cuatro meses la opinión pública daba por descontado que López Obrador iba a ser presidente”, si supiera cuántos no pensábamos así y aún guardamos la esperanza de que no lo sea. En cuanto ante la antipatía a la persona de López O. se la fué ganando a pulso desde su arribo al D.F., el que apenas ahora algunos vean su verdadero rostro es otra cuestión.

    No fueron tres errores señor…… sensibilidad, sensibilidad hace falta para captar la percepción, sentir y pensar de TODO México no sólo de determinados sectores.Sensibilidad hace falta para dejar a un lado el interés personal e intentar verdaderamente luchar contra la enorme desiguladad de este país.

    R.S.ama de casa

  5. Bernardo Casarin

    Miércoles, 19 de Diciembre, 2007 a las 2:12 am:

    Este gran pais gobernado por un populista mesianico? de la que nos salvamos !!!

Suscribirse a estos comentarios o TrackBack a Tres errores y una esperanza

Comentar







Créditos y demás

© jorgezepeda.net | Powered by WP. | Diseño Tree | Subir