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Despedida
Durante quince años he intentado dialogar sobre la realidad política y social desde este espacio semanal. Más de cinco mil artículos en los que a veces con perplejidad, en otras con angustia y en muchas ocasiones con indignación, busqué ofrecer algún ángulo adicional, un pliegue no atendido de una noticia, una pizca de esperanza en el dobladillo de una infamia.
El hecho de que se publique en 21 diarios y que varias docenas de lectores se tomen la molestia de responder cada domingo, indica que no han sido pocas las personas que han pasado por estas reflexiones a los largo de los años. Pese a los errores cometidos, que tampoco han sido pocos, espero haber sido útil en la difícil construcción de un poco más de tolerancia en la llamada conversación pública.
Mentiría si dijera que escribí esencialmente para los lectores o para los amigos, como suelen decir muchos autores. Con el paso de los años me di cuenta que escribía por razones un poco más egoístas. Celebraba el arribo de la mañana de cada viernes como otros anhelan su dosis de diván psicoanalítico. Reflexionar sobre el tema de la semana acabó convirtiéndose en la única manera de exorcizar una realidad absurda y muchas veces insoportable. Y no es que escribir resolviera algo, pero el simple esfuerzo de intentar explicar una infamia o entender sus orígenes y consecuencias, permitía de alguna maneraLEER MAS
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El PRI y el síndrome de Estocolmo
No importa qué hagamos o qué suceda, el PRI sigue allí. Los gobiernos de alternancia han provocado lo que parecía imposible en el 2000: que alguna vez llegásemos a extrañar al antiguo régimen. Lo cierto es que los sondeos pronostican un triunfo aparentemente inevitable por parte del tricolor en los comicios de 2009 para la renovación del Congreso. Y de seguir las cosas así, la campaña presidencial para el 2012 será un paseíllo para Enrique Peña Nieto y su novia.
La mayor tragedia de la primavera democrática que el país vivió en el 2000 cuando el voto puso fin a 70 años de partido único, es que nuestro Obama se llamó Fox. La derrota del tricolor generó oleadas de esperanza hace ocho años, incluso entre los que votaron por el PRI. Entre sorprendido e ilusionado, el país entendió que entraba en zonas inéditas de la historia. Un poco como ahora los norteamericanos se sienten con respecto al triunfo de Obama. Pero el extraordinario candidato que había sido Fox se convirtió en un presidente frívolo y acomodaticio, interesado únicamente en disfrutar su arribo a la cúspide. El foxista no sólo fue un sexenio perdido, representó, además, una extraordinaria oportunidad histórica desperdiciada.
El caso de Felipe Calderón es distinto. A mi juicio ha cometido errores pero a diferencia de Fox nadie puede escatimarle el hecho de haberlo intentado. Incluso a costa de amenazas personalesLEER MAS
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Casting para Bucareli
La suerte del resto del sexenio dependerá en gran medida de la decisión que tomé Felipe Calderón al designar al sucesor de Juan Camilo Mouriño. Con una presidencia atrincherada, una economía en retroceso, la inseguridad galopante, comicios adversos en 2009, y un gabinete sin liderazgo sobre la sociedad, Los Pinos requiere de un operador capaz de hacer control de daños e impulsar una agenda estratégica. El problema está encontrarlo. A mi juicio, habría cuatro criterios para orientar la búsqueda:
1.- Peritaje del avionazo. Si Calderón considera que detrás de la muerte de Mouriño hubo un atentado, tendrá que optar por un secretario de perfil “duro”, militar quizá o con experiencia en áreas de seguridad. Tendrá que enviar un mensaje firme a los adversarios, a tono con su frase del martes pasado “no nos doblegaran”. Pero si el Presidente termina convencido de que fue un accidente, su designación tendría que responder a criterios más convencionales y buscar a un operador político.
2.- Gran pasado, nulo futuro. Los presidentes priistas sabían que el candidato idóneo para secretario de gobernación es un político con un “gran pasado”, que carezca de un “gran futuro”. En otras palabras, su oficio político debe ser reconocido por tirios y troyanos, y a la vez , debe carecer de aspiraciones y/o posibilidades para una candidatura presidencial.
3.- Consensos con la oposición. Los primeros dos años Calderón requirió de una estrechaLEER MAS
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INVITACION A LA PRESENTACION DE LIBRO INTOCABLES
Este jueves 6 de noviembre a las 19 horas haremos la presentación del libro LOS INTOCABLES, 10 perfiles biográficos de personajes caracterizados por la impunidad. Librería del FCE Rosario Castellanos, en La Condesa, calle Tamaulipas. Presentarán: Denise Dresser, Alfonso Zárate y Konstantin Kakaes (corresponsal de The Economist) Personajes biografiados: Cardenal Sandoval Iñiguez, José Luis Soberanes, Diego Fernández de Cevallos, Gobernadores, Emilio Gamboa, Jorge Hank Rohn, Víctor González Dr. Simi, Julio César Chávez, Paty Chapoy, Autores de los perfiles: Lydia Cacho, Sanjuana Martínez, Ricardo Raphael, Alejandro Páez, Marco Lara, Roberto Rock, Rita Varela, Mauricio Carrera, Jenaro Villamil y Jorge Zepeda Patterson.
ALLA LES ESPERO.
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López Obrador: Amor y odio
Pobre país el nuestro, que en materia política parece condenado a vivir con el alma enajenada por los amores y odios que inspira Andrés Manuel López Obrador. Para una parte de la sociedad y la mayoría de los medios de comunicación es la peor de las desgracias ; otros están dispuestos a seguirlo incondicionalmente al paraíso o al infierno. A mi juicio, ambas pasiones son igualmente dañinas para México.
El sistema político mexicano está urgido de un movimiento social vigoroso de carácter popular y de un López Obrador, o su equivalente. El verdadero peligro para México es que el sistema político siga siendo un ámbito monopolizado por acuerdos cupulares. Sin una presión social permanente, las políticas públicas y las reformas constitucionales terminarían por ahogar al resto de la población.
Alguien tiene que recordarles que hay otro 50 por ciento de mexicanos para los cuales no se está gobernando, que los campesinos existen y que nueve de cada diez mexicanos no están inscritos al sistema de salud. Por razones de mercado económico y electoral, las cúpulas persisten en la inercia de gobernar para y por la mitad de la población, “la que importa”. Durante muchas décadas el PRI fue capaz de sortear las presiones de las élites económicas con las necesidades de estabilidad política de largo plazo. Ya no. Hoy en día los partidos políticos son incapaces de resistir los manotazos de losLEER MAS
Archivo: Noviembre, 2008
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