Archivo: marzo, 2007
  • La dictadura de la mayoría o el arte de avasallar

    Hace unos días Felipe Calderón pidió a los perredistas de la Asamblea del Distrito Federal que no ejercieran el “agandalle” simplemente porque tengan mayoría. O para no hacerle al Rubén Aguilar y explicar lo que quiso decir, dejemos mejor la cita textual: necesitamos, dijo Calderón, “una legislación responsable en torno al aborto, que tome en cuenta las distintas posturas de la sociedad y que no haya un avasallamiento de parte de quien tenga la mayoría en este tema”. Sin duda en ambos asuntos tiene razón: a) Se necesita una legislación responsable en torno al aborto (y supongo que en torno en cualquier otro tema también) y b) Que no haya avasallamiento de parte de quien tenga la mayoría.

    Lástima que tan buenos deseos presidenciales sólo se aplican en los terrenos en los que el PAN carece de la mayoría. Supongo que en los espacios en donde el blanquiazul es rey no se dice avasallar sino consensuar. Pero para el caso resulta lo mismo. La ley del ISSSTE fue cocinada en lo oscurito entre el PRI y el PAN, se acordó el calendario para aprobarla en “fast track” y sólo entonces se informó al resto de la concurrencia, que ni siquiera pudo meter las manos. El “avasallamiento” ni siquiera se detuvo a considerar el punto de vista de los trabajadores, a menos que consideremos como tales a Elba Esther Gordillo yLEER MAS

  • López Obrador y su carnal Marcelo

    Gracias a su cargo de Jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard es la figura más encumbrada del perredismo nacional. Una ironía de la vida, si consideramos que en 1988 estaba del lado de “los enemigos salinistas que despojaron a Cuauhtémoc Cárdenas de la presidencia”, según rezan los libros de historia de la izquierda nacional. Más aún, Ebrard es el candidato natural para la candidatura presidencial del PRD en el 2012. Excepto por un escollo llamado Andrés Manuel López Obrador, justamente su protector.

    No sólo fue El Peje quien lo rescató del retiro para invitarlo a ocuparse de la seguridad pública en el Distrito Federal. Es también el responsable de que hoy sea el gobernador de la capital del país. Habrá que recordar que estuvo a punto de estallar un movimiento tipo Tucom en contra de su candidatura (todos unidos en contra de Marcelo) por el repudio unánime de las tribus perredistas, que usualmente coinciden en pocas cosas. Sólo el enorme control que López Obrador tenía sobre el partido impidió una rebelión abierta en contra de la propuesta de que Ebrard ocupara esta posición.

    Ebrard sería el candidato natural para las elecciones de 2012, aun cuando no tuviera aspiraciones presidenciales (desde luego las tiene, y a raudales). Entre otras cosas porque no hay “material presidenciable” entre las figuras más visibles del PRD: Cuauhtémoc Cárdenas, Lázaro Cárdenas, Amalia García, Jesús Ortega.LEER MAS

  • Bill Gates y Carlos Slim

    El martes me tocó entrevistar a Bill Gates para la revista Día Siete. Hablamos un buen rato sobre temas de la Fundación Melinda & Gates y el trabajo que ha realizado para llevar computadoras e Internet a las bibliotecas públicas de México (el texto será publicado el domingo 1 de abril). Más allá de los datos concretos me llamó la atención las peculiaridades del personaje. El hecho de que el hombre más rico del mundo no se la pase dorándose las pecas en un yate kilométrico en el Caribe es reconfortante. Se sabe que vive en una casa high tech en Seattle en la que instalaron los mejores gadgets del mundo. Pero fuera de eso, se le conocen pocos lujos o dispendios.

    Curiosamente nuestro hombre en la lista de Forbes, Carlos Slim, también es conocido por su relativa austeridad. Y más sorprendente aún, también la de sus hijos. No es que se priven de algo, pero están muy lejos de los derroches de nuevo rico que muchos juniors con menos merecimiento y fortuna exhiben en las revistas de sociales.

    Sin embargo, hay diferencias esenciales entre el número uno y el número tres del hitparade de los billonarios. Bill Gates ha dedicado a la filantropía una porción importante de su fortuna: la revista Forbes asegura que se ha gastado 29 mil millones de dólares en su Fundación. No es el caso de Slim. Más bien,LEER MAS

  • Operación Cicatriz de Calderón

    Felipe Calderón quisiera tener los talentos de Adela Micha, quien con una untada de cicatricure asegura que se borran los rastros de las heridas y se desarrugan los pliegues y lesiones que deja el tiempo. A falta de pomadas para la política, Calderón arrancó prácticamente desde el inicio de su gobierno una operación cicatriz con objeto de dejar atrás las heridas de una elección polarizada, sembrada de conflictos. La estrategia de Los Pinos es comprensible. Calderón tiene que demostrar que podrá ser presidente de todos los mexicanos y no sólo del 35 por ciento que voto por él o de los grupos de poder que hicieron algo más que votar por él.

    ¿En qué consiste tal operación cicatriz? Primordialmente en la construcción de un clima social de avenimiento y reconciliación. En los primeros meses, el Presidente ha hecho guiños a los actores políticos de las más diversas ideologías. Calderón podrá ser un hombre que no despierta pasiones con sus discursos, pero siempre los hace políticamente correctos. No está mal.

    El problema es que los discursos no bastan para construir un país de piel tersa. Persisten heridas profundas que no se resuelven simplemente ignorándolas. Tal es el caso de Atenco, el de Oaxaca o el del “gober precioso” Mario Marín. Están allí, como muchas otras, aunque las buenas conciencias no quieran verlas. En el informe entregado esta semana, el propio Ombusdsman deLEER MAS

  • La luna de miel de Calderón y el ejército

    El romance entre Felipe Calderón y los militares ya está dando de que hablar. No sólo porque ha sido el sector más mimado en el arranque del sexenio, incluido un 46% de incremento salarial que resulta enorme en el contexto de la austeridad. También porque los ha convertido en protagonistas cada vez más activos de la vida política. En su afán de cuidarlos, el Presidente se aventó la puntada de decir que la anciana agredida sexualmente en Veracruz por un grupo de militares había muerto por gastritis y enfermedades no cuidadas, y no por la violación y los golpes efectos del ataque. El problema es que se trata de una investigación apenas en curso, a la cual ni siquiera el ejército se había negado, en principio. La torpe defensa de Calderón podría sienta un mal precedente, por el jefe de gobierno debería ser el más interesado en la aplicación estricta de la ley. Peor aún, su inoportuna ingerencia puede dejar entre los militares la sensación de que gozan del favor presidencial, para conservar todo tipo de delitos al margen de los tribunales civiles. A México le tomó una revolución, más de un millón de muertos y los primeros 50 años del siglo XX, para encontrar la manera de quitar a militares de la conducción política del país. El protagonismo que les está concediendo Calderón podría llevarlos a considerarse imprescindibles y,LEER MAS