02/9/07 1:33 AM - 3 comentarios
La mejor muestra de que el presidencialismo está de capa caída es que las bodas más sonadas ya no son las de los hijos de los presidentes, sino las de los diputados, o al menos uno de ellos. El matrimonio del coordinador de los diputados panistas Jorge Zermeño con la conductora de televisión Astrid Casale se ha convertido en el evento social y político de la semana.
Ni la boda de Vicentillo Fox ni la de los hijos de Marta Sahagún adquirieron la resonancia de la que se celebrará este viernes. Quizá porque la pareja fue la portada del último número de la revista Hola; o quizá porque se trata del típico matrimonio de segunda vuelta (58 años de él, 32 de ella); o quizá porque se trata del hombre del momento luego de los berrinches y malos ratos por los que pasó, haciendo lo imposible para que Calderón rindiera protesta como Presidente.
Lo cierto se que la boda se ha convertido en asunto de chunga para la clase política. La mesa de regalos colocada en la página de Liverpool permite saber hasta el último detalle cuales son los gustos de la pareja y lo que habrá de contener el baño de su recámara nupcial. En total aún quedan 170 artículos con un valor total de $555,855.98 es decir un precio promedio de $3,270 por regalo. Pero no te preocupes si quieres quedar bien con el representante del pueblo, hay opciones para todos los bolsillos. Desde un bowl para la cocina de $99, hasta una sala Bulgary de $32,990, una televisión de $25,999 o un centro de entretenimiento de $29,900 (lista completa aquí). A dos días de la boda encontré que cualquiera de los artículos todavía está disponibles para su compra. ¿Fue demasiado optimista la pareja? ¿Para que querrán los recién casados tres cámaras digitales? ¿Qué le regalarías tu a Jorge Zermeño?
De Guatemala a Guatepeor
Todo indica que Luis Martínez Fernández del Campo será designado como nuevo fiscal para atender delitos contra periodistas. Se trata de un operador del PRI de la vieja escuela, y quien durante el conflicto de Oaxaca fue asesor del gobernador Ulises Ruiz. Ex senador y ex diputado federal, que ha sido delegado del PRI y ex candidato a la gubernatura de su Estado. Apenas el jueves pasado había renunciado como fiscal David Vega Vera, luego de once infructuosos meses, que coincidieron con el peor récord en las estadísticas de asesinatos y desapariciones de periodistas. No se vislumbra mejoría con el nombramiento de Luis Martínez: habrá que ver si algún periodista se atreve a confiar en este fiscal cuando denuncie ataques de parte de gobernadores como Ulises Ruiz o Mario Marín. ¿De plano entregó la PGR esta fiscalía al PRI para que los periodistas dejen de molestar a los gobernadores de ese partido?
Invitación
El próximo martes a las 19:30 presentaremos el libro EL PRESIDENTE ELECTO. INSTRUCTIVO PARA SOBREVIVIR AL GOBIERNO A CALDERON Y SU GOBIERNO, de editorial Planeta, que escribí con Salvador Camarena. Harán la presentación Denise Dresser, Carlos Loret de Mola y el secretario de la Función Pública, Germán Martínez. Será en el hotel Marquis. Creo que va a estar divertido; por allí nos vemos.
02/4/07 1:00 PM - Comentar
Esta semana renunció el fiscal especial para la investigación de Delitos cometidos contra periodistas, David Vega Vera. Un fracaso más de estas fiscalías “de ocasión” que nacen sin recursos ni apoyos, sin mayor objeto que ofrecer un pretexto al Presidente del país para quitarse de encima la presión de la opinión pública. Hace once meses, con el bombo y platillo propio de quien está imprimiendo un giro histórico al problema, Fox prometió “a todas las madres y esposas, a los hermanos e hijos, a los compañeros de esos periodistas asesinados que no descansaremos hasta encontrar a los responsables de su muerte”. Lo que en realidad estaba inaugurando era el arranque del peor año en la historia de México en materia de asesinatos y desapariciones de periodistas. Parecería que la creación de la fiscalía para proteger a reporteros, fue una convocatoria para arrancar la temporada de caza de parte del crimen organizado en contra de periodistas.
En realidad Vega Vera había renunciado desde el 31 de diciembre, debido a “situaciones de desinterés de la actual administración para investigar las agresiones contra los informadores”, según funcionarios de la Subprocuraduría de Derechos Humanos. O dicho de otro modo, Fox instauró la fiscalía, hizo su discurso, y su gobierno no volvió a acordarse del asunto, a pesar de que fueron asesinados o desaparecidos otra media docena de periodistas durante el resto de su gobierno.
El caso de esta fiscalía es la última experiencia bochornosa de una larga lista de engendros o chipotes que nacen condenados al fracaso, pues tienen el simple y retórico propósito de “dar atole con el dedo”. Es cierto que ha habido fiscalías para todos los gustos y necesidades. Algunas heroicas gracias al empeño personal de las coordinadoras, como Elena Pérez Duarte, en la de atención de delitos relacionados con actos de violencia contra las mujeres. Hay otras fiscalías con traje a la medida como la nombrada para investigar (y exonerar) a Arturo Montiel en el estado de México; o la que investiga las muertes y desapariciones de la guerra sucia y endurece y afloja la presión sobre Echeverría, según las necesidades del gobierno panista. Hay otra para dar risa, como la que se acaba de fundar en Chiapas para investigar el caso de Acteal nueve años después de los acontecimientos. Y otras para dar rabia como la fiscalía instaurada para investigar las violaciones y abusos en el caso de Atenco; o la que tendría que haberse creado para investigar los delitos de Ulises Ruiz. Y afirmo que estas últimas son para dar risa o rabia, porque en el caso de Acteal, Atenco y Oaxaca no se trata de un asunto de insuficiencia de información sino de ausencia de voluntad política para castigar a los responsables.
El problema de fondo de todas estas fiscalías y comisiones es que nacen sin recursos económicos y jurídicos para llevar a cabo su cometido. El presidente en turno se regodea en su discurso y logra las ocho columnas como paladín del combate al tema que en ese momento indigna a la población, pero invariablemente “olvida” otorgar presupuesto y jerarquía a la oficina recién instalada. La fiscalía de periodistas no fue dotada de la competencia jurídica para hacer “federales” los crímenes contra comunicadores, todos ellos de fuero común. Esto significa que habrá de estrellarse contra las autoridades locales, cuando éstas son investigadas por agresiones o complicidad en agravios a periodistas, porque justamente es la procuraduría estatal y el poder judicial local quienes están a cargo de la investigación. Todavía se escuchan las carcajadas del gobernador Mario Marín y de la procuradora de Puebla cuando la fiscalía de periodistas trató de investigarlos en el caso de las violaciones en el caso de Lydia Cacho.
Sin recursos ni argumentos legales, tarde o temprano todos estos comisionados y fiscales siguen el camino de Vega Vera, antes de quedar convertidos en “chivos expiatorios”. El presupuesto del 2007 de la PGR no contemplaba partidas para esta fiscalía de delitos en contra de periodistas. Es decir, la oficina de Vega Vera consistía en poco más que una dotación de tarjetas de presentación. En tales circunstancias queda convertido en una bufonada el intento de investigar al crimen organizado y los poderes políticos que atentan contra los medios de comunicación. En ocasiones en los que efectivamente se canalizaron algunos recursos como en la fiscalía para los asesinatos de Juárez, la falta flagrante de voluntad política es responsable de la falta de resultados.
Y a propósito de mujeres, habría que señalar que la avanzada Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia está en riesgo de correr la misma suerte, y por los mismos motivos. El Senado se ha gastado más dinero en campañas de televisión para presumir su “compromiso” con la mujer por la nueva ley promulgada, que en asegurar recursos para que tenga alguna posibilidad de cumplirse. Si bien es cierto que es una ley verdaderamente progresista, comparable con la de España o Francia, a diferencia de aquellos países no va acompañada de los recursos y las acciones necesarias para convertirla en realidad. Es imposible que ministerios públicos, jueces y policías la apliquen sin la capacitación y materiales necesarios para ello (por mencionar sólo de una de las muchas tareas que se requieren para instaurar una ley tan importante como ésta).
Leyes de avanzada y fiscalías de buenos propósitos son poco más que actos demagógicos mientras se limiten a la ceremonia y carezcan de apoyo real. El jueves, al promulgar la nueva ley, Felipe Calderón prometió que será “implacable” contra la agresiones de género; exactamente la misma palabra que uso Vicente Fox hace once meses para referirse a las agresiones contra periodistas. Mismo discurso, cero recursos. Es decir, resultados nulos dentro de un año.
02/1/07 2:26 PM - 6 comentarios
Entre el fuego amigo y el fuego enemigo, no queda claro cuál es la mayor amenaza que enfrenta el gobierno de Felipe Calderón o quién es el peor adversario. Pero lo cierto es que hay bastantes “tiradores” que podrían disputarse el dudoso honor de “enemigo público número uno del presidente”.
Los siguientes, creo, serían los principales candidatos. ¿Qué opinas?
a) Andrés Manuel López Obrador. El rival del 2 de julio y principal líder opositor es el candidato natural para convertirse en enemigo acérrimo de Los Pinos. Por lo menos eso es lo que intenta López Obrador, aunque aún no está claro que vaya a conseguirlo. Por lo pronto, busca encabezar las protestas de la sociedad por el costo de la vida y, en general, por los errores del gobierno.
b) Manuel Espino. El presidente del PAN ha sido la mayor fuente de problemas para Calderón hasta ahora. El último desliz, en el cual criticó la política del presidente de España, Rodríguez Zapatero, mientras Calderón estaba de gira por aquél país, obligó al mandatario mexicano a ofrecer disculpas. Está claro que Espino intentará cogobernar junto con Calderón a lo largo del sexenio, con el propósito de convertirse en candidato a la presidencia para el 2012. Sin duda será un dolor de cabeza constante para Los Pinos.
c) Vicente Fox. El ex presidente no se quedará quieto con su pensión de jubilado de lujo. Sea porque extraña micrófonos y reflectores, o porque busque la candidatura al senado o al gobierno de Guanajuato para su mujer, o para impedir una investigación criminal en contra de sus hijastros (los Bibriesca), habrá Fox para rato. Una y otra vez las intervenciones del guanajuatense serán un ruido incómodo para Calderón, hasta que se decida a pararlo en seco.
d) Elba Esther Gordillo. La maestra se está convirtiendo en un aliado molesto del viaje sexenal. Muy probablemente terminará convertida en un peligro mayor. El enorme poder del sindicato de maestros (un millón trescientos mil afiliados), el control de un partido político (el Panal), el dominio de subsecretarías, el ISSTE y la Lotería Nacional, además de las enormes ambiciones de la Maestra, hacen una mezcla explosiva. Se trata de un poder autónomo e incontrolable dentro del Estado Mexicano. Mi pronóstico es que será un peligro creciente.
¿Cuál de estos personajes constituye a tu parecer el principal riesgo para Calderón? ¿Se te ocurre algún otro?