10/8/06 7:04 AM - 4 comentarios
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Hace cinco años, al arranque del sexenio de Fox, Felipe Calderón afirmó con cierta sorna que en el 2006 el PAN llegaría por fin a Los Pinos. Fue una manera de reivindicar sus aspiraciones presidenciales, y a la vez expresar el desencanto de muchos militantes cuando constataron que el triunfo electoral del 2000 había significado la llegada del foxismo al poder, pero no del panismo.
Pese a las protestas perredistas, hay pocas dudas de que el PAN llegará a Los Pinos a partir de diciembre. Pero ahora cabe preguntarse ¿Y cuál es el PAN que llega? A lo largo de los últimos años, el partido blanquiazul ha pagado el precio de convertirse en una organización enorme, con distintos énfasis regionales. Mientras constituyó una especie de “cruzada cívica” de militantes esforzados, mantuvo una relativa coherencia interna tanto en su doctrina como en el perfil de sus integrantes. Pero sus triunfos y su acceso creciente al poder, convirtieron a sus colores en una casaca atractiva para empresarios, líderes y políticos de diversa índole, emparentados en mayor o menor medida con determinadas causas panistas más que otras.
Hoy en día se puede hablar de al menos cuatro énfasis en la militancia panista. No son fracciones constituidas o tribus orgánicas dentro del partido, sino meros matices, a veces doctrinarios o a veces simplemente tácticos, pero significativos en forma y fondo cuando se definen los estilos de gobierno.
En primer término, destacan aquellos que privilegian las tesis planteadas por los fundadores. Más
10/7/06 3:28 PM - Comentar
Incluyo el siguiente texto porque si bien se refiere a los problemas que el presidente de Argentina Néstor Kirchner y la prensa han sostenido recientemente, el autor hace reflexiones perfectamente aplicables a nuestro país. No tiene desperdicio. El autor es Danilo Arbilla, ex director de periódico y ex presidente de la SIP. El artículo fue publicado por El Universal de la Ciudad de México, sábado 7 de octubre, 2006.
+ SOBRE ESTE TEMA, LEA: “LA PRENSA EN MÉXICO O LA VÍCTIMA DE LA SOBERBIA”
Un “Blablablá” peligroso. Por Danilo Arbilla
El presidente Néstor Kirchner aún no ha podido “adecuarse al funcionamiento de la prensa independiente”. Esto es lo que dice el informe sobre Argentina de la Sociedad Interamericana de Prensa. Es una forma muy prudente de decir que en ese país la libertad de prensa sigue malherida. No había necesidad de añadir mas calificativos; surge del simple raconto de los hechos que se hace en el informe.
Algunos de esos hechos -y dichos- trascienden fronteras por cuanto constituyen “caballitos de batalla” de muchos políticos y gobernantes, que no pueden sofrenar sus inclinaciones autoritarias en sus ataques a la prensa. El más repetido y usado , incluso por gobernantes con buenas credenciales democráticas, es el de cuestionar a la prensa preguntando “¿quién la votó?”. El caso recogido en el informe fue el de la senadora Cristina Fernández de Kirchner, esposa del mandatario, que en una de sus continuas críticas a la prensa, la calificó de “oposición no votada”. La legisladora, que tuvo un papel decisivo para hacer naufragar un buen proyecto de ley de acceso a la información pública, atacó a los medios y periodistas por criticar al gobierno, y preguntó sobre qué elecciones ganaron y quién los había votado.
La senadora debería saber que para hacer uso de la libertad de expresión y ejercer el derecho a la información ningún ciudadano, incluidos los ciudadanos periodistas y directivos de medios, necesitan ser votados. Se trata de un derecho inalienable de la persona humana. No es una concesión, ni se lo deben a nadie, ni nadie esta facultado para recortarlo o eliminarlo.
Los medios de comunicación, por otra parte, se someten a un plebiscito continuo. Todas las semanas, días y horas son elegidos o rechazados por los ciudadanos. No pasa lo mismo con los gobernantes; muchos de estos serían botados en las primera de cambio por sus propios votantes, pero éstos para ello no tienen otra alternativa que esperar cuatro, cinco o seis años. Es un dato importante a tener en cuenta cuando se habla de libertades, derechos o legitimidades. Más
10/5/06 7:02 PM - Comentar
El jueves 5 de octubre los periodistas Jorge Zepeda Patterson, Raymundo Riva Palacio y Estela Livera entrevistan a José Murat y a Diódoro Carrasco sobre el conflicto de Oaxaca. Ambos fueron gobernadores, antes de Ulises Ruiz, y ambos enfrentaron a manifestaciones de los maestros. Hoy militan en partidos distintos, y ofrecen una visión opuesta de las posibiles salidas del conflicto. ¿En qué medida son ambos responsables en la generación de los antecedentes que hoy han estallado? Vealo en Canal 40 a las 23 horas. Se repite el viernes a las 8 am.
10/1/06 5:36 AM - 8 comentarios
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Oaxaca podría ser el diciembre negro de Fox. Hace doce años México pasó por la peor crisis económica de la historia reciente debido a la mala transición del gobierno saliente de Carlos Salinas al entrante de Ernesto Zedillo. La historia podría repetirse, pero ahora en el terreno político, con saldos igualmente trágicos y por los mismos motivos: la falta de decisiones entre el equipo que llega y el que sale.
El conflicto de Oaxaca podría convertirse en el equivalente a un peso sobrevaluado y a punto de explotar. En el otoñó de 1994 nadie quiso asumir la factura política de una devaluación que desde meses antes era imprescindible. Carlos Salinas y Pedro Aspe (su secretario de Hacienda) no quisieron comprometer los elevados índices de popularidad con la que cerraron su sexenio. A los veinte días de haber asumido el poder, en aquél diciembre funesto, la bomba estalló en la cara de Zedillo y del nuevo secretario de Hacienda, Jaime Serra Puche. La tragedia le granjeó a Salinas un exilio forzado y a Serra Puche el fin de su carrera política. Pero sobre todo, condenó al país a una recesión que todavía no cicatriza del todo. Más
10/1/06 1:50 AM - Comentar
Luis Ginocchio Balcázar
Estimado Señor Zepeda, desde Perú lo saludo y le manifiesto que concuerdo con su posición sobre los sucesos de esa histórica porción de México que es Oaxaca. Lo ví en la TV anoche con Ricardo Rocha y leyendo la nota “Rehenes del PRI” me reafirmo.
Si por excesos se provoca al “México bronco” del que hablaba Octavio Paz, se corre el riesgo de evidenciar la fragilidad de un modelo de libertad económica pero con millones de excluídos, patrón sin viabilidad social y presente en toda la América de clima caliente.
Esta delicada hora que vive México pone a prueba no sólo a la formalidad de sus instituciones sino obliga al máximo a los valores más elevados de la nacionalidad, como la tolerancia y la solidaridad con regiones a las que el olvido ha vuelto ariscas.
Un cordial saludo.
Lic. Luis Ginocchio Balcázar. Consultor en Agronegocios y Competitividad
Respuesta
Buen punto. En muchas ocasiones, cuando pensamos la situación de gobernabilidad, leyes y respeto a las instituciones, solemos considerarlo desde la perspectiva de nuestros parámetros urbanos de clase media. Tendríamos que ubicarnos en la realidad de ese “México Bronco” que padecen los más desprotegidos para entender no sólo las motivaciones, sino también la rabia y la desesperanza que provocan las situaciones límite. Al análisis político tendríamos que incorporar una mayor dosis de compasión y solidaridad.
G. Jaime Aceves
Estoy de acuerdo con usted, leo su colaboracion dominical en el universal y me parece que siempre hay un balance en sus opiniones.
Respecto de Oaxaca, es la clara muestra de que hacen falta contrapesos a los poderes infinitos de los gobernadores y sus huestes, que lo mismo asesinan y raptan periodistas sin ver una consecuencia a estos actos. Quiza un poder judicial autonomo resolveria el asunto, pero es remoto, las leyes, tal como estan nos dejan a los ciudadanos a merced de algunos politicos corruptos
Respuesta
El fondo de la cuestión es en efecto el poder sin compensación o equilibrio que poseen los gobernadores. El aparato de justicia está en sus manos en la mayoría de las regiones. Por desgracia en muchos casos la descentralización se ha convertido en un recurso contraproducente. El caso de Oaxaca es el mejor ejemplo. Sin un poder extra regional que lo limite este gobernador estaría fuera de control. De hecho, lo estaba hasta que intervino la APPO.
Xochitl Garmendia Más