01/20/08 11:14 AM -
Cambios: el bueno, el malo y el bello
Hace una semana en este espacio insistí en la necesidad de realizar cambios dentro del desdibujado gabinete que padecimos durante el primer año. A mi juicio se requería el reemplazo de algunos secretarios que no daban el ancho y la convocatoria a los mejores hombres y mujeres posibles para hacerse cargo de las tareas de gobierno. Siete días después Calderón ha efectuado tres cambios, ciertamente, pero no necesariamente para colocar a las personas idóneas. La designación del administrador Ernesto Cordero en Sedesol y el ex gobernador Patrón Laviada en la procuraduría de protección al ambiente, reflejan un profundo desdén de parte del Presidente a dos sectores claves para el futuro de país: la desigualdad social y la ecología. Por su parte, el nombramiento de Camilo Mouriño en la secretaría de Gobernación es una decisión valiente, quizá temeraria, pero clave en las aspiraciones de Calderón para precipitar los cambios políticos.
Comencemos por el caso de “el bello”, Camilo Mouriño. Es la primera vez en muchas décadas que un Presidente opta por un super secretario. “Iván” se convierte de facto en un primer ministro con la triple función de ser el jefe operativo del gabinete; conducir la relación con los actores políticos (partidos, gobernadores y poder legislativo); y coordinar el aparato de seguridad nacional. Las dos primeras tareas ya las hacía, pero ahora tendrá los recursos jurídicos e institucionales del ministerio más poderoso de la administración pública.
Hasta ahora los presidentes tenían en el secretario de Gobernación a un operador de primer piso, a un pararrayos, pero mantenían una relativa distancia, una especie de red de protección. Con Miguel de la Madrid el verdadero conductor político era Emilio Gamboa, su secretario particular; algo similar sucedió con Carlos Salinas y el poder que adquirió José Córdoba Montoya; Zedillo intentó hacer de Moctezuma su Camilo Mouriño, pero la operación política acabo siendo conducida por su secretario particular Liébano Sáenz. Y en el caso de Vicente Fox, nadie pone en duda que Marta Sahagún fue mucho más decisiva que Santiago Creel, secretario de gobernación, quien no pertenecía al grupo compacto del guanajuatense. En ninguno de esos sexenios el verdadero poder residió en Bucareli. De igual forma, Ramírez Acuña era el fusible en Gobernación para absorber las descargas y las presiones políticas. Ahora, al colocar a su brazo derecho en Gobernación, Calderón trabajará por vez primera sin fusibles.
Esta designación arroja ventajas y desventajas para el Presidente. Al actuar directamente, sin intermediarios, a través de su hombre de confianza, el Presidente acelera la agenda política. Ramírez Acuña ciertamente era un pararrayos, pero también una sala de espera en el desarrollo de esa agenda. Calderón tiene prisa y con razón. Mouriño destrabará muchos temas por la sencilla razón de que toda llamada suya a un gobernador, toda promesa a un legislador, será considerada como una declaración del propio Calderón. Pero justamente también allí reside su desventaja. Todo desliz, exabrupto o error del secretario de Gobernación será una factura a pagar por el Presidente. Si Mouriño falla, Calderón lo padecerá en sus índices de aprobación y eventualmente habrá de sacrificar a su mejor hombre, como le sucedió a Zedillo con Moctezuma.
En todo caso, el Presidente parece tener una fe ciega en su delfín. Algo debe de conocerle. Y sin duda, sería lamentable subestimarlo. Si bien es cierto que el poder que hoy ostenta no guarda relación con su trayectoria previa o su edad (37 años), no puede ignorarse que coordinó al equipo compacto que convirtió a Calderón, un candidato improbable, en presidente electo. Es un mérito político que obliga al beneficio de la duda. En sus primeras entrevistas revela articulación verbal y un gran control emocional, aunados a una notable falta de carisma. Con mala leche, Muñoz Ledo dice que despide un cierto aire “Gestapo”. Lo cierto es que proyecta una imagen de eficiencia, capacidad y dureza.
Si Mouriño es el bello (lo cual ha llevado a Kathia dÁrtigues a decir que el 2012 pinta para ser una pasarela entre galanes con Ebrard, Peña Nieto y Mouriño), Ernesto Cordero, el nuevo secretario de la Sedesol, es el bueno. Un nerd de las finanzas y la administración; un técnico puro fascinado por las matemáticas. Una excelente persona que podría convertirse en un pésimo responsable de la agenda social del país. En los últimos dos años las administraciones panistas han impuesto criterios procedentes de la iniciativa privada para operar el gasto social. Las organizaciones sociales son obligadas a burocratizarse para responder a nuevos criterios de evaluación, sistemas contables y de cómputo, esquemas ISO9000. Todo el que haya tenido contacto con campesinos, sectores desprotegidos y ONGs sabe que los programas sociales tienen éxito en la medida en que los destinatarios comparten los criterios y hacen suya la propuesta. La orientación y evaluación del gasto social no puede ser establecida con criterios emanados de una hoja de cálculo. La ausencia de vocación de Cordero y su fama de celador del dinero, arrojan serias dudas sobre el interés o la sensibilidad de Calderón en este tema.
Patricio Patrón Laviada es “el malo” de esta tercia nombramientos. Su designación como procurador del medio ambiente parece una mala broma. En su periodo como gobernador en Yucatán fue cuestionado por el poder legislativo por su inclinación a la deforestación de la Península. Se entiende que pertenece al grupo político de Calderón, pero las siguientes generaciones no tienen la culpa de sus arreglos. Los hoteleros que combaten al manglar celebraban ayer el nombramiento de uno de los suyos como responsable de cuidarlos: el cliente a cargo de la cantina.
Tres cambios polémicos por una razón u otra. Sin duda, un “manotazo” del presidente a su propia administración. Para bien o para mal, será un gabinete más depurado, más calderonista. Lo de Mouriño en Gobernación es atrevido y retador; lo de Cordero en Sedesol es preocupante y amenazador. Lo de Patrón Laviada en el medio ecológico es, simplemente, indignante. (www.jorgezepeda.net)





Domingo, 20 de Enero, 2008 a las 5:44 pm:
Sr. Zepeda:
Interesante editorial la suya. El “señorito” Mouriño ya cometió su primera pifia, el primer día en funciones, en la entrevista con el ayatola de la información López Dóriga al otorgarle estatus de “ejército” al EPR (Leer la versión estenográfica cuidadosamente).
Imagino la cara de los generales del ejército mexicano, ya que a decir del secretario de gobernación tenemos 2 ejércitos en México.
Por supuesto que los panegíricos del régimen callaron… y callarán todas y cada una de los dislates del “señorito”.
Lamento mucho que Usted retome el lugar común:
“Si Mouriño es el bello (lo cual ha llevado a Kathia dÁrtigues a decir que el 2012 pinta para ser una pasarela entre galanes con Ebrard, Peña Nieto y Mouriño)”
Cada vez hay signos de una mayor polarización a nivel nacional y señoras como Artigues toman el recurso fácil. Usted no tiene necesidad de eso.
Para terminar, el título de su editorial hace un homenaje al maestro Sergio Leone, solo que como cinta bastante chafa.
Domingo, 20 de Enero, 2008 a las 11:19 pm:
Hola a todos:
Aún pensando que Mouriño tuviera inteligencia y capacidad para negociar con la mayoría de las fuerzas políticas, tengo la impresión de que su designación obedeció más al interés de Calderón para lograr la aprobación en el Congreso de las reformas energética y judicial. En este marco, y faltando pocos días para la apertura del nuevo periodo de sesiones en la Cámara de diputados, la apuesta de Calderón no parece ser la de alentar el debate y convencer con argumentos sólidos a quienes pensamos que la reforma judicial tal como está planteada, atropellaría los derechos de los ciudadanos, o que no existe la necesidad de permitir la inversión privada para rescatar a Pemex. Si desde el gobierno federal se alentara el debate sobre estos temas de interés nacional, si se garantizara que uno de los beneficios mas importantes con esta reforma, sería la erradicación de la corrupción al interior de la paraestatal, uno tendría mas argumentos a favor para apoyarla, o si se tuviera la seguridad de que las ganancias de Pemex se traducirían en beneficios reales para la sociedad mexicana, como ocurre en países como Brasil, Venezuela o Bolivia, la propuesta de Calderón tendría más eco.
Si no existe voluntad política para informar de una manera transparente sobre lo que se pretende hacer con Pemex, uno puede concluír que a falta de argumentos, lo importante para Juan Camilo Mouriño no es convencer, sino vencer a todo aquél que no piensa como Calderón.
Lunes, 21 de Enero, 2008 a las 11:36 am:
Jorge
Creo que hoy resultaron mas lucidos los comentarios de Ciudadano Informado y Arturo Hernandez a tu articulo que el articulo mismo.
El colmo es cuando mientas como merito politico las trastupijerias y la guerra de mierda que llevaron a Calderon de candidato improbable a Presidete electo… y pides el beneficio de la duda!!!.
Sorry Jorge, este caguengue que tu encuentras bello, efectivamente destila un tufo a gestapo, pero pareces muy ocupado tratando de encontrarle virtudes a alguien que hasta ahora no ha lucido otra que la de ser el cuida sombra de su amigo el jefe.
Lunes, 21 de Enero, 2008 a las 3:45 pm:
DATOS DE LA ILEGALIDAD: (no xenofobia como muchos weyes quieren manejarlo):
Juan Camilo Mouriño Terrazo nació en Madrid, España, el 1 de agosto de 1971, hijo del español Manuel Carlos Mouriño Atanes nacido en la ciudad de Vigo, provincia de Pontevedra, Galicia, el 4 de marzo de 1943 y de la española María de los Ángeles Terrazo de Mouriño (el apellido de soltera es Blanco), quien nació en la localidad de Avión, provincia de Orense, en la Comunidad Autónoma de Galicia, España. Tiene dos hermanos: Carlos y María de los Ángeles. [diario gallego “El Faro de Vigo”, edición digital número 2777, año 2006; decano de los periódicos de España].
Juan Camilo Mouriño Terrazo vino a México con su padre, madre y hermanos a los siete años de edad en el año de 1978 (según el periódico El Universal). Otra fuente indica que fue en 1984, esto es, cuando tenía 13 años (según el periódico La Jornada).
La verdad es que en 1989, cuando contaba con 18 años, hizo gestiones para solicitar su NATURALIZACIÓN y por ende la alcanzar la nacionalidad mexicana.
Al cumplir 18 años Juan Camilo, su padre Carlos Mouriño lo llevó a la Dirección de Asuntos Jurídicos de la Secretaría de Relaciones Exteriores, a cargo de Raúl Solórzano Díaz, quien le expidió el 2 de octubre de 1989 el certificado de nacionalidad mexicana número 5419.
[SI FUERA AUTÉNTICAMENTE MEXICANO POR NACIMIENTO PARA QUÉ SOLICITAR LA NACIONALIDAD (NATURALIZACIÓN) ANTE LA SECRETARÍA DE RELACIONES EXTERIORES ??? Para eso están los LIBROS del REGISTRO CIVIL mexicano, cosidos y foliados a través de los años; ¿para qué tanto brinco estando el suelo tan parejo? ]
En la citada carta de naturalización se hacía una manifestación de renuncia de la nacionalidad española para adquirir la mexicana (recordemos que la doble nacionalidad está vigente sólo desde 1998). Entonces afirmó que María de los Ángeles Terrazo, madre de Juan Camilo, era mexicana. ¿Perjurio cínico y ramplón? [Nunca se ha demostrado públicamente que sea mexicana, ni se conoce documento alguno que lo respalde].
En 1997, cuando Juan Camilo volvía a México de Tampa, Miami, Estados Unidos, en cuya universidad se había titulado como economista utilizó SU pasaporte español 8800581 entitulado a su nombre completo de Juan Camilo Mouriño Terrazo, vigente y expedido por el consulado de España en la ciudad de Miami, Florida, con el cual habría entrado entonces a México. [El diario El Sur de Campeche publicó ese año los datos del pasaporte].
Para darle un “mayor” respaldo al certificado de nacionalidad mexicana conseguido en 1989 en la SRE, por Naturalización, los Mouriño consiguieron el 7 de abril de 1997 el “aval” del notario público Óscar Rodríguez Cabrera, hijo del ex gobernador de Campeche, Rafael Rodríguez Barrera.
En declaraciones en ese 1997, cuando intentaba ser candidato a diputado local por el V Distrito local, Juan Camilo habría señalado a “Núcleo Comunicación del Sureste” que nació en el hospital local San Martín. […en Campeche, México !!!]
Nunca se ha demostrado que su madre María de los Ángeles Terrazo de Mouriño (el apellido de soltera es Blanco) sea verdaderamente mexicana ni que tenga o haya tenido familia en México: abuelos, padres, hermanos, tíos sobrinos, primos, etc, etc.
Lunes, 21 de Enero, 2008 a las 3:57 pm:
Qué dice la CONSTITUCION:
Artículo 30
La nacionalidad mexicana se adquiere por nacimiento o por naturalización.
A. Son mexicanos por nacimiento:
I.- Los que nazcan en el territorio de la República, sea cual fuere la nacionalidad de sus padres.
II.- Los que nazcan en el extranjero, hijos de padres mexicanos nacidos en territorio nacional, de padre mexicano nacido en territorio nacional, o de madre mexicana nacida en territorio nacional;
III.- Los que nazcan en el extranjero, hijos de padres mexicanos por naturalización, de padre mexicano por naturalización, o de madre mexicana por naturalización, y
IV.- Los que nazcan a bordo de embarcaciones o aeronaves mexicanas, sean de guerra o mercantes.
B. Son mexicanos por naturalización:
I.- Los extranjeros que obtengan de la Secretaría de Relaciones carta de naturalización.
II.- La mujer o el varón extranjeros que contraigan matrimonio con varón o con mujer mexicanos, que tengan o establezcan su domicilio dentro del territorio nacional y cumplan con los demás requisitos que al efecto señale la ley.
Artículo 91
Para ser Secretario del Despacho se requiere: ser ciudadano mexicano por nacimiento, estar en ejercicio de sus derechos y tener treinta años cumplidos.
Conclusión: Un presidente ESPURIO, nombrando Ilegalmente a un secretrio de estado. Estos son los que piden “respeto al estado de derecho y a las instituciones”. Y para reafirmar esta situación El pasado 27 de mayo de 2007 el periódico El Universal publicó una entrevista de Katia D´ Artigues con Juan Camilo Mouriño Terrazo, donde este personaje, con su propia voz, confesó su verdadero origen español. Esta es la liliga para que lo puedan consultar: http://www.el-universal.com.mx/columnas/65380.html
Martes, 22 de Enero, 2008 a las 10:15 pm:
Aclaración:
Al poner en mi primer comentario: “no xenofobia como muchos weyes quieren manejarlo”; me refiero a los diferentes medios de comunicación y editorialistas como Enrique Krauze que escribió en el periódico Reforma, que los que criticamos la designación del señorito Mouriño como un acto ilegal; es para su opinión un acto de xenofobia a su ascendencia.
El historiador Krauze ya alineado a la derecha desde hace un buen rato, es el mismo que en la carrera hacia la presidencia de la república, manifestó palabras mas palabras menos: “hay que para a López Obrador sea como sea”. Posteriormente, ante el reclamo de diferentes voces que le señalaban su “imprudencia”; nuevamente el cínico lo afirmo acotando con un ridículo “bueno dentro de los causes legales”… entonces, ¿En dónde esta la Xenofobia e Hipocresía a la vez?.
Jueves, 24 de Enero, 2008 a las 11:17 am:
Misael
Don´t worry… ya sabemos quién es krauze… la minuscula es a proposito. Los hijos de la malinche siempre acusan xenofobia par validar su entrguismo. Gracias por la documentacíon biografica del caguengue y por las referencias legales del chanchuyo.