(Para comentarios ir al final)
Algo de fondo está sucediendo con el PRD quizá sin darnos cuenta. Hay indicios de que el partido podría convertirse en algo distinto de lo que ha sido hasta ahora. Si tales indicios se confirman podríamos hablar de una refundación o de una tercera etapa. Si no lo hace estará condenado a regresar a sus cuotas de 17% y a seguir haciendo el eterno papel de plañidero de las injusticias del modelo, pero sin posibilidad real de cambiarlo.
López Obrador fue el factor detonante para colocar al partido en una situación excepcional. Lo convirtió en segunda fuerza política con 35% de la votación. Carlos Fuentes comentó hace unos días que AMLO perdió la ocasión histórica de crear un gran movimiento de izquierda, luego de la derrota, al empeñarse en el desagravio y en la desestabilización del gobierno de Calderón. Yo también así lo creía. Pero bien mirado, quizá eso termine siendo lo mejor para el PRD.
El tabasqueño catapultó al partido, ciertamente, pero a un alto precio al profundizar el caudillismo que aqueja a esta organización desde sus inicios. Por más amable o no autoritario que fuese el liderazgo de Cuauhtémoc Cárdenas, es evidente que el Ingeniero constituía el factótum de la vida interna del partido. Por su parte, AMLO arrasó con toda pretensión de vida institucional. Su equipo constituyó un “gobierno” paralelo, sobrepuesto a la organización. Los candidatos fueron impuestos directamente por el líder y las redes ciudadanas corrieron paralelas a los cuadros del partido. La célebre frase de López Obrador “la estrategia de campaña soy yo”, bien pudo haber sido “el partido soy yo” sin que los hechos lo desmintieran.
Salvo el propio Cárdenas, los cuadros perredistas lo aceptaron porque en la práctica AMLO ofrecía la oportunidad histórica de llegar a Los Pinos. Pero hay indicios de que no están dispuestos a convertir en hipoteca de largo plazo el alto precio que pagaron por ello. La posibilidad de que López Obrador se transforme en el gran líder social de un movimiento de resistencia resulta atractiva, pero podría ser desastrosa para el PRD. Perpetuaría su naturaleza caudillista y populista.
Hasta ahora el PRD ha sido un partido de tribus gestionadas por un gran jefe. Comparado al PRI o al PAN, tiene menor desarrollo institucional y formación de cuadros. Sus elecciones internas son accidentadas, por decir lo menos. Falta rigor en sus procesos de afiliación y su padrón es poco confiable. El caudillismo en la cúpula se reproduce al interior de las distintas facciones, lo cual demerita la disciplina partidaria que caracterizan al PAN o al PRI.
Por otra parte, el PRD debe resolver en algún momento de su vida la relación incestuosa con el PRI. Los fundadores del FDN, que dio origen al PRD, fueron ex priistas y también lo han sido seis de los nueve presidentes que ha tenido el partido. Decir que muchos perredistas son ex priistas no es peyorativo, es un dato real. El asunto es cuándo dejarán de serlo. Es legítimo que ante el neoliberalismo de los últimos presidentes priistas muchos miembros del partido hayan optado por cambiar a un partido de izquierda. Pero no es posible que el PRD adquiera identidad si cada camada de ex priistas tránsfugas ingresa al partido para tomar posiciones claves. No debe ser sencillo para los militantes de izquierda de la primera época aceptar que la posición más encumbrada que tendrá el perredismo en el sexenio la ocupe Marcelo Ebrard, con Manuel Camacho detrás.
No es causal que se adviertan signos de cambio. ¿Cuáles? Uno. La designación de los coordinadores de las bancadas perredistas en ambas cámaras y en la Asamblea del DF no fue favorable a AMLO. Carlos Navarrete, en la de senadores, y Víctor Hugo Círigo en la Asamblea capitalina son de Nueva Izquierda (Chuchos), González Garza, en la de diputados, es más cercano a Cárdenas. Dos. Los gobernadores perredistas, salvo Ebrard, han expresado su intención de negociar con el gobierno de Felipe Calderón, contraviniendo la directriz de El Peje.
Tres. En los últimos días se han reagrupado en dos grandes corrientes los perredistas tradicionales: por un lado Nueva Izquierda convocó a un frente común con algunas “tribus” sueltas; por otro, el Foro Nuevo Sol (vinculado a los “Amalios”) hizo lo propio para reagrupar a ocho corrientes distintas. En ambas reorganizaciones no dominan ex priistas o pejistas. Ambas constituyen un intento para asumir mayor control de la vida institucional que se avecina. Cuatro, entre diputados y senadores hay una rebelión callada, que terminará por imponerse, para que sus sueldos no sean rasurados con donativos al movimiento de AMLO.
Quinto. En los últimos días diversos dirigentes han comenzado a deslindarse de “la resistencia civil”. Confesarlo abiertamente es un tema políticamente incorrecto, pero las insinuaciones son evidentes. Entre ellos hay una especie de consenso de que el PRD le debe a AMLO una protesta categórica el día en que Calderón tome posesión. Pero saben que es un acto simbólico (la toma y la protesta). A partir del 1 de diciembre hablan ya de una nueva etapa.
Son meros indicadores quizás, pero dan cuenta de una tendencia. López Obrador seguirá siendo una figura influyente, incluso útil como medida de presión del PRD sobre el gobierno, pero cada vez menos decisivo en las relaciones institucionales. El partido tiene la oportunidad histórica de escapar del caudillismo y convertirse en un instituto político profesional. No se trata de tomar partido a favor o en contra de AMLO, sino de entender que el PRD debe transitar a una nueva etapa. El asunto es saber si sus dirigentes tendrán la madurez y la claridad para hacerlo. Se ha dicho con frecuencia que en un país con tantas desigualdades se requiere de un canal democrático para procesar la inconformidad y los cambios, y que si no existiese un partido de izquierda habría que inventarlo. Ha llegado el momento.

Sr.Zepeda:
No existe un nuevo PRD, un partido que en su conjunto se deja apabullar por el caudillismo y el caos despreciando las instituciones, ni es demócrata, ni debería ser partido político.
Si hubimos un sector de la población con tendencias más de centro que de extremos, pero con cierta búsqueda de valores en la izquierda, le puedo asegurar que con los haceres y decires de AMLO y de sus incondicionales, no sólo hicimos con nuestro voto que perdiera las elecciones, también tiramos por la borda cualquier intento de empatía con esta izquierda que se da en México.
Izquierda auténtica tristemente hay en Europa, aquí, ni de chiste.México no se divide en ricos y pobres, buenos y malos, derecha o izquierda, México se divide entre los que aman al país y los que no, así de sencillo.
Buen artículo.
En nombre de que “sociología” estructuras tus juicios?
¿Acaso sera desde la sociología de Mani?
La realidad del movimiento social que está surgiendo en apoyo a Andres Manuel, es mucho más complejo y estructurante que la simpleza de tu análisis maniqueo.
Cometes el mismo error de lógica de muchos analistas políticos, que fundan su análisis en las personas (“Chuchos” “Amalios”) y como las oligarquias de derecha de este país, mantines un profundo despecio por la gentes común y cooriente, a quien según la lógica de tu análisis son una especie de entes no pensantes, guiadas exclusivamente por la “voz del caudillo”.
La apuesta de muchos analistas como tu, es que Andrés Manuel sea “jubilado de la política”, para que la derecha conservadora (PRI-PAN) puedan vivir “en paz”. Es decir sin nadie que critique su actuación política. Sin nadie que les estorbe a su proyecto entreguista y neoliberal.
El movimiento social que se aglutina en torno a López Obrador va más allá del PRD y de los partidos del Frente Progresista. Lo que uds. no creen es que existan ciudadanos de canre y hueso, comprometidos en la construcción de una nueva república.
Por eso cuando hablas de que hay “lideres” del PRD que buscan desligarse de la resistencia civil, no lo dudo, sólo que estos líderes, en realidad son de la vieja lógica de las burocracias partidistas.
Por cierto lo que en el PRD es condenable (los ex-priistas), en el PAN es una virtud (los ex-priistas)
Jorge:
He seguido con mucha atencion sus articulos y sus paricipaciones en t.v. y aunque no tengo una gran educacion, si tengo una clara idea de lo que pasa en mi pais, sobre todo por lo que veo y escucho en mis actividades diarias y es notorio que una gran cantidad de personas que votaron por amlo, hoy se arrepienten. Otro grupo mucho menor eran o pasaron a ser del grupo de los “duros” que con o sin argumentos defienden a muerte lo que decida su caudillo. L a mayor parte de la gente que no votaron por el PRD simplemente dan gracias al cielo por no ver a un lider que en la derrota ha demostrado su real imagen y su posible estilo de gobernar. Quien en el PRD queda de respeto? realmente los puedo contar con los dedos de una sola mano y me sobran. Su articulo de hoy es el mas optimista de lo que sucedera con el PRD. Coincidiendo con el comentario de Rocio, no hay Izquierda asi como no hay Verdes o ecologistas y México necesita de estas fuerzas, pero autenticas. No seria esta una oportunidad de oro para un partido como Alternativa?
Si bien AMLO y su gente se burlan de las instituciones, también hay que darle el crédito por gestionar un movimiento de masas, que yo espero termine por llevarnos a un pais más justo. Talvez no es la izquierda que muchos quisieramos, pero se esta escuchando la voz del pueblo y eso hay que apoyarlo.
Coincido plenamente con las señora Sansóres y con el señor Salinas en cuanto a que no existe ningun “nuevo PRD”, y que tu análisis de hoy es, de suyo, extremadamente optimista.
Sería magnifico, pero no veo razón alguna para pensar en que el PRD se va a convertir en una fuerza politica responsable, en una oposición propositiva y en una alterntiva democrática.
Si disiento del señor Heras en cuanto a que es un error el fundar el análisis en las personas que integran ese partido. Presisamente por el profundo caracter antidemocrático del sistema de partidos en México, mismos que son “propiedad” de esas “personas”, aunque nos cuestan a nosotros, hay que analizar precisamente sus actitudes para tener una clara muestra de a donde dirigen esas organizaciones.
En el PRD las principales personalidades son en mi opinión un conjunto de “zanganos” para los que “vivir fuera del presupuesto es vivir en el error”.
La noche de ayer escuché a un trasnochado diputado del PRD, decir que ellos van a tratar de que se apruebe su “agenda legislativa”… Sinceramente lo veo muy dificil en virtud de las actitudes dogmáticas e incivilizadas que asume ese partido en el congreso de la unión, pareciera que no se han dado cuenta que su representación es minoritaria, y que si su pretesión fuera genuina, tendrían que tener una actitud mucho mas constructiva, y mayor proclividad a los consensos y a la verdadera negociación, no a ese “diálogo” que de dientes para afuera dicen privilegiar, que constituye en realidad un dialogo de sordos pues esta basado en denostar al contrario, ofenderlo y faltarle al respeto. ¡Asi no hay la minima posibilidad de acuerdos!
Les va a pasar a los perredistas exactamente lo que les ocurrió cuando la elección de los consejeros ciudadanos del IFE, donde asumienron actitudes irreductibles y por lo tanto no tuvieron oportunidad de que sus propuestas fueran tomadas en cuenta. Luego se quejaran que los “mayoritearon” y que “les pasaron la aplanadora”…
Es una actitud de un grave cinismo.
Al señor Heras le comento que coincido en que el trapecismo de priistas a los todos los demás partidos es igual de deleznable. El PRI es el partido formado por los políticos mas aborrecibles de este pais y cuyo pasado éxito se debió en el manejo corporativo de masas de ignorantes y precaristas como hoy lo hace el PRD lo cual lo hace igual de abominable.
En fin mi visión es que el PRD esta formado solamente por oportunistas sin ninguna visión ideológica de estado y por izquierdistas rebasados.
A todos pero principalmente al señor Heras le recomiendo que lea el artículo del señor Raymundo Rivapalacio sobre la Izquierda cuántica en: http://www.eluniversal.com.mx/columnas/61906.html
Donde habla de las nuevas idéas en el ambito de la izquierda, este es el nuevo mundo y no podemos seguir anclados a ideas que surgieron
hace mas de un siglo, y que en la época más dinamica de la Historia (la que
estamos viviendo) han sido absolutamente rebasadas.
Hay que repensar el mundo en base a los nuevos retos y asumir nuevas
actitudes en consecuencia. No se ven en el PRD.
Lo que si se ve es un ánimo de extorsionar al nuevo gobierno al estilo más clásico de la Mafia Siciliana o la Camorra Napolitana, les reomiendo leer a Jorge Chabat en ¿Que quiere el PRD: http://www.eluniversal.com.mx/editoriales/35986.html
Al señor Heras y otros fundamentalistas de izquierda, no les vendría mal leer el “Manual del perfecto idiota latinoamericano” de Álvaro Vargas LLosa y otros, seguro les será de mucha utilidad, sin que el titulo tenga ninguna connotación ofensiva para nadie, por favor…
Por cierto, quién va a sacar su ahorritos para donarselos al “gobierno legitimo de AMLO”, me gustaria ver a los valientes… (seguro que su “amigo Carlos Slim” ya no vá a ser su “Mecenas”)
¿Van a dar recibos de las aportaciones deducibles de impuestos?
Reciban un cordial saludo.
Quiza no esté de acuerdo en como lo dice pero si en lo que dice Jesus Heras. El movimiento social que aglutina AMLO va más allá del PRD, sus tribus, sus priistas transgenicos y sus lideres propensos al maizeo. Veo, no sin pena, que pese a tu lucides, ves con añoranza una izquierda como la que no tenemos, como la que no existe en este pais. “Los olvidados” que vi ayer en la toma de poseción de AMLO les importa un carajo la geometría politica, la “izquieda moderna” que añoran los analistas, lo que quieren es justicia… y “justicia será hecha, aunque el mundo tenga que perecer”…. amén.
Saludos
Creo que reducir el movimiento social, producto de una nueva conciencia ciudadana que se ha aglutinado alrededor de la figura de AMLO, al futuro (si es que existe) del PRD, responde a una incapacidad para ver más allá de los dictados de un discurso.
Independientemente de lo que pase con las tribus y afanes protagónicos del PRD, , el movimiento ciudadano responde a dinámicas diferentes. No se han dado cuenta que esta crisis es una crisis de las instituciones incluida la del sistema partidista? Hay tal desfase entre las necesidades de la ciudadanía y lo que los grupos en el poder, incluídos las cúpulas partidistas, que este sistema es insostenible. Los partidos y las instituciones deben responder ante los electores y ciudadanos en general por sus acciones. Eso es la verdadera democracia.
La “institucionalidad” , aquí y en China, es una construcción social. Para que pueda funcionar requiere el consenso ciudadano. La crítica hacia las intituciones no es por la institucione,s incluidos los partidos, como tales, sino porque carecen ya de la legitimidad del consenso social. No se cuestiona a las intituciones sino a la función social que desempeñan.
Lidia
No cabe duda que los extremos se tocan, ya sean de izquierda o derecha partidista, (supra). México es un país de desigualdades (negarlo, eso seria retrogrado), que va más allá del PRD, y de los demás partidos políticos,. negarlo, eso si seria retrogrado
Coincido de alguna manera con lidia E. Gomez, en México el sistema esta en crisis, y el sistema representativo mas, en esta crisis de Instituciones (partidos y gobierno) la izquierda desde luego que es necesaria y habría que inventarla si es preciso, construirla seria la palabra adecuada, es innegable que en el futuro va a existir una mayor polarización. Obrador por mucho va seguir, como líder de un importante sector de la sociedad. Los que le minimizan su liderazgo, se toman su “soma” para no ver la realidad que deviene, pues es evidente que no hay otro político que convoque para llenar el zócalo a menos que se disfrace de U2, por ejemplo. Pues esa parte de izquierda “dura”que en la practica lo son, aunque muchos ni siquiera lo sepan, han sido representados por López Obrador, y a éste se le debe precisamente una especie de contención de esa masa que de algún modo se siente agraviada y que les importa un bledo (como dice un opinante) la “geometría política” de este país. Obrador es una especie de dique, para que no se desborde ese descontento social en violencia pura, pocos analistas le reconocen eso, es cierto que Obrador esta en el filo, pero hasta ahora no ha convocado a tomar acciones drásticas a sus seguidores y eso es importante si se avizoran en México posibles grupos de guerrilla.
Sr. Zepeda, Obrador va seguir en la escena nacional, habría que echarle un vistazo al reciente nombramiento de secretarios en el área de economía por Calderón, de alguna manera y paradójicamente ellos van a ser las nodrizas de una corriente “lopezobradista” que no va tener más alternativa que ser estratégica, pues estos “halcones neoliberales” serán agresivos económicamente hablando, (como lo han sido sus antecesores) con esa parte de México olvidada(¿por qué se me habrá venido a la mente Oaxaca?)
Más que para el PRD u Obrador este momento histórico es para que la izquierda en México se construya, ya no teniendo como fundamento un partido político, sino la organización social con base en organismos no gubernamentales, ese seria uno de muchos canales democráticos que usted supone, y si esto suena idílico, entonces hagamos maletas hacia un país, donde no existan divisiones… ni ricos, ni pobres, ni imágenes en Tv de masas enfrentando a la PFP… el “mundo feliz” de Aldous Huxley seria estupendo.