02/17/08 3:51 AM -

La “traición” de Cárdenas y Zavaleta

Alguna vez un alto funcionario de Gobernación me dijo que la guerrilla campesina en México había sufrido más bajas por purgas internas que por la acción del ejército o los aparatos de seguridad. Me aseguró también que la estadística demostraba que si un militante llegaba a liquidar a alguien, lo más probable es que la víctima fuese un disidente o correligionario, no un policía o un soldado.
No tengo manera de comprobar el dicho, pero ciertamente hay muchas evidencias de esta extraña animadversión que suele afectar a la izquierda en contra de sí misma. He vuelto a pensarlo luego de presenciar los virulentos ataques de muchos perredista en contra de Cuauhtémoc Cárdenas y de Ruth Zavaleta, por distintos motivos, en los últimos días.
El “pecado” de ambos fue separarse de la línea marcada por López Obrador. Columnistas y moneros de la prensa de izquierda dejaron en paz a los “sospechosos usuales”, para concentrar su crítica en el fundador del PRD, otrora líder moral, y en la actual presidenta de la mesa directiva de la Cámara de Diputados. Cárdenas se ha deslindado de las denuncias de López Obrador en el sentido de que el gobierno está preparando la privatización de Pemex. Por su parte, Ruth Zavaleta afirmó que El Peje parecía “un busca pleito de taberna”, luego de que el tabasqueño aseguró que Juan Camilo Mouriño gustaba de “agarrarle la pierna a quien se dejara”, en clara referencia a la reunión que el funcionario sostuvo con Zavaleta.
No tengo espacio para comentar si la estrategia de López Obrador es la correcta o, incluso, si podría ser diferente. Tampoco me interesa aquí dilucidar quiénes son “los buenos” y quiénes los “malos” en estos pleitos. Basta decir que Ruth Zavaleta, pareja sentimental de René Arce, líder de una de las llamadas “tribus”, pertenece a la corriente de Los Chuchos, pero cultiva profundos rencores hacia Carlos Navarrete, otro líder de esa corriente y coordinador del partido en el Senado.
Lo que me interesa señalar es que este virus autodestructivo suele cebarse en particular entre la izquierda, aunque eso no es privativo de México. Son legendarias las purgas entre los movimientos revolucionarios de toda índole. Hace unos años se decía en sorna que toda agrupación trotskista de tres miembros tarde o temprano terminaba escindida en cuatro fracciones. Trotsky mismo y su grupo fueron exterminados no por el enemigo de clase contra el que se habían rebelado, sino por los estalinistas, compañeros de gesta política.
Por alguna razón las derechas suelen arreglar sus diferencias sin pasar por la guerra civil. No es que no las tengan, pero parecería que las tensiones con el “enemigo interno” terminan subordinándose a la lucha contra el enemigo externo. No así en las organizaciones de izquierda aquejada de un verdadero canibalismo político.
Ciertamente es notorio que Los Caballeros de Colón nunca se hayan ido a la yugular de los Legionarios de Cristo. El PAN ha sufrido cualquier cantidad de escisiones desde su fundación, pero sus confrontaciones han carecido de la intensidad que han reservado a sus rivales externos. Por su parte, los priistas no permiten que sus convicciones (o la ausencia de ellas) les lleve a “matarse” por razones políticas. Pueden hacerse trizas en razón del botín, pero carecen de la entereza moral para profesar una militancia que justifique pasiones y fervores. La negociación y el reparto suelen ser el colofón de toda confrontación priista.
¿De dónde viene la fascinación de la izquierda por las purgas implacables? Sin duda tiene mucho que ver el hecho de que lleva inscrita en sus códigos genéticos todas las versiones de la derrota desde tiempos inmemoriales. Buscar el cambio o la subversión en contra de los poderes establecidos es una actividad con escaso porcentaje de éxito (de entrada, la confrontación es desigual).
Al margen de la sinceridad de las convicciones, militar en la derecha suele ser infinitamente más cómodo que militar en la izquierda. Ambos compromisos pueden ser sinceros y entrañar sacrificios, pero estar del lado de los poderosos tiene muchas compensaciones. En la izquierda, en cambio, la preservación de los ideales adquiere una valoración decisiva, porque es el motor del compromiso político y la razón misma de la militancia. De allí la necesidad de “cuidar” la lealtad y la pureza de los ideales.
Militar en la izquierda es saberse en el límite de la legalidad. Ya sea porque el movimiento violente las normas deliberadamente para conseguir sus fines, o sea porque el sistema “desplace” la interpretación de las leyes para castigar a los inconformes. Lo cierto es que aquellos que quieren cambiar el status quo, se saben vulnerables y están a la defensiva. El precio personal a pagar puede llegar a ser enorme; en tales circunstancias el daño que provoca la traición también lo es.
De allí que toda disidencia es considerada una infidelidad a los ideales originales y, eventualmente, una traición literal al movimiento. El abandono de las posiciones ideológicas siempre entraña la sospecha de haberse prostituido. No hay espacio para admitir el error. El disidente es alguien que ha caído en las redes del enemigo. Disentir de las posiciones de El Peje es lo mismo que estar con Calderón, significa haber sido cooptado por el oro o las posiciones que ofrece el sistema. El odio mostrado a Cuauhtémoc Cárdenas o a Ruth Zavaleta no es el que se dispensa a un colega con el que se comparten muchas cosas aunque se difiera en algunas coyunturas. Es el resentimiento con el que se distingue al traidor.
La izquierda radical no ve ningún problema en echarse en brazos de Porfirio Muñoz Ledo, Marcelo Ebrard, Manuel Camacho, Dante Delgado y otros ex priistas con los cuales debatieron durante décadas. Pero encuentra natural linchar a Amalia García, a Los Chuchos, a Cuauhtémoc, fundadores todos ellos de los partidos de izquierda, por el crimen imperdonable de no coincidir con el jefe actual. Al margen de cuál de las facciones tenga la razón (no es el tema), el hecho es que el canibalismo político de la izquierda, como tanta otras veces, se ha convertido en el mejor aliado de sus adversarios. No comparto la frase clásica, pero podría entenderla: “with this left, I better left”. (www.jorgezepeda.net)

» Archivado en Artículos, Artículos dominicales por Jorge Zepeda Partterson a las 02/17/08 3:51 AM.

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9 comentarios
en La “traición” de Cárdenas y Zavaleta

  1. Felipe Orozco Cuautle

    Domingo, 17 de Febrero, 2008 a las 9:09 am:

    Bastante interesantes las apreciaciones de Jorge Zepeda en torno a a ese virus autodestructivo de algunas izquierdas, y que se explica (dicho en mi interpretación de su artículo) por: el síndrome de la derrota casi perenne al querer, utópicamente, cambiar un sistema que tiene más fuerza histórica de la que alcanzan a ver (ojo, no defiendo el orden de la “derecha”, trato de entenderlo) y por la mística que se produce al saberse en el límite de la legalidad.

    Yo añadiría que la formación ideológica de las “izquierdas” descansa, explícita o implícitamente, en el materialismo dialéctico. Los movimientos de masas, las estrategias guerrilleras, y aún las políticas gramscianas de inserción en el Estado, guardan alguna relación, aunque sea lejana, con eso planteamientos ideológicos.

    Justamente, la izquierda se concibe a sí misma como rebelde y contestataria por definición. Y por eso es extremadamente difícil ponerse de acuerdo con quien profesa esa definición política. Sólo hay un acuerdo que funciona: el del líder verdadero, histórico, el que pone las cosas en su lugar para que todos obedezcan. Para ellos, los tiempos siempre son de grandes transformaciones históricas, por eso nunca hay tiempo para dirimir las disidencias. Todo es urgente y grave para ellos, y durante todo el tiempo, ¿pues así cuándo?

    Es lúcido el análisis de Jorge Zepeda. No había visto por ahí el canibalismo de algunas izquierdas. Sólo me deja un poco insatisfecho, porque replica la tan sobada dicotomía mecánica entre izquierda y derecha. Para efectos de explicaciones generales, son útiles tales categorías, pero terminan siendo mecanicistas y reduccionistas.

  2. Oscar González

    Domingo, 17 de Febrero, 2008 a las 1:18 pm:

    Muy buena radiografía sobre el canibalismo político que ha caracterizado a los partidos y organizaciones de izquierda, cuando radicalizan sus posturas ideológicas. Por lo demás, se trata de fenómenos que, más atenuados, son consustanciales a la lucha política interna en todos los partidos.
    Una anécdota de Winston Churchil. Se dice que un joven inglés, de familia aristocrática, iba a participar por vez primera como miembro del Parlamento. Su padre, amigo de Winston, le sugirió al hijo que fuese a verlo para que le diera algunos consejos valiosos de cara a su primer responsabilidad política. Así lo hizo y Churchill le dijo algo así como: “Sólo recuerda una cosa cuando estés en la Cámara: los que están enfrente son tus adversarios; tus verdaderos enemigos están detrás de tí.”
    Saludos cordiales.

  3. Ciudadano Informado

    Domingo, 17 de Febrero, 2008 a las 4:26 pm:

    Buena editorial Don Jorge, no obstante como diría el Maestro Arnaldo Córdova esa es la izquireda que tenemos con todos sus defectos y quizá pocas virtudes, SIEMPRE ESTARÉ DE ESE LADO. Entiéndase IZQUIERDA que no PRD. Sencillamente con la derecha jamás me identificaré.

  4. Misael Espinoza

    Domingo, 17 de Febrero, 2008 a las 11:20 pm:

    El tema que plantea hoy el Sr. Zepeda es interesante porque es de esos temas que más que aportar cifras y datos contundentes para mostrar, validar y sustentar una opinión como lo he estado realizando con el tema del petróleo; es una invitación a la opinión personal, subjetiva, basada sobretodo en las ideas, valores y juicios de cada uno. Es por supuesto, caer en el terreno del “yo creo”, “yo opino”, “a mi me parece”, etc.,etc., y es entonces divergente por naturaleza. Así que, como dicen por ahí, en mi humilde opinión de ciudadano independiente sin partido comento lo sig:

    Recientemente leí artículos de Enrique Krauze y Denise Dresser criticando más o menos lo mismo que señala en su artículo el Sr. Zepeda, acerca de lo que esta pasando con la izquierda mexicana. En resumen, es una crítica a lo que para ellos es una conducta beligerante de AMLO y sus seguidores “la izquierda radical”, hacia los que no están de acuerdo con él y que ahora hasta misógino resulta el tabasqueño. Siembra el “odio” hacia sus disidentes y los queman en leña verde los caricaturistas y columnistas de izquierda. Se dice que no se trata de ver quienes son los “buenos” y quienes los “malos”; pero por lo pronto, –dicen los columnistas- a “esos” si se les puede dar el calificativo de “radicales” e “intolerantes” y nosotros por la tanto somos “moderados”.

    Muchos de los políticos del PRD que ahora acusan a López Obrador de intransigente y de estar llevando al PRD y a la izquierda mexicana a una crisis; son los mismos políticos que aprovecharon el carisma y liderazgo del tabasqueño para hacer campaña con su nombre, salieron en la foto con él y lograron un escaño en el Senado, en la cámara de Diputados, en Gubernaturas y presidencias municipales. Recordemos que mucho más de la mitad de los votos que recibió AMLO no fueron de la base partidista, fuimos ciudadanos independientes y libres. Y ahora el movimiento que encabeza el líder innegable que es AMLO, registra ya a más de 2.3 Millones de personas, en donde un servidor esta incluido; y que en cada pueblo y municipio que recorre el político que sigue marcando la agenda nacional, se siguen adhiriendo más personas en forma genuina y espontánea. Porque simple y sencillamente se sienten identificados con el Presidente Legítimo y su proyecto de nación. Y eso, es más que un proyecto partidista; es un movimiento ciudadano amplio y plural. Un movimiento que apuesta al cambio de conciencias en vez de las armas.

    Las diferencias políticas entre los actores políticos importantes en el PRD, son diferencias como en cualquier partido. Divergencias políticas marcadas por el estilo izquierdista de no sumisión sino de cuestionamiento y que derivan en críticas fuertes y sarcasmo caricaturesco. Esto en contraparte con el alineamiento habitual que caracterizan al PRI y al PAN con el “rey” en turno. ¿Y esto acaso no es más dañino en el quehacer político?…

    Desde mi punto de vista ciudadano, la llamada izquierda partidista en este país tiene que retomar el cause de la conciencia y la lucha social. Dejar de tener en mente solo la ambición de la cuota del poder y beneficio personal de los puestos burocráticos del partido y de servicio público. Dejar de ser esa izquierda que antepone “el qué dirán” por el “Qué defiendo”. Dejar de ser la izquierda que quiere tener contentos a los “analistas” políticos a cambio de adjetivos bonitos como el de “izquierda moderna”. Dejar de ser esa izquierda que hace patente el refrán que dice: “La izquierda mexicana es necesaria y buena….siempre y cuando pierda”…y así en esta lógica es en la que les gustaría tener por siempre a la llamada izquierda mexicana.

    En cuanto al supuesto “odio” que predica AMLO y sus seguidores. Más bien me parece a mi que el odio lo alimentaron y siguen haciéndolo sus detractores como el Sr. Krauze y múltiples voceros de ultraderecha en los medios como Ferriz de Con y Mario Beteta, por mencionar algunos. ¿Qué acaso sus campañas sucias en contra de AMLO no estaban llenas de odio?, ¿Qué acaso sus calumnias y prejuicios no incitaban el rechazo al “mesías tropical”?…no hace mucho tiempo Krauze volvió a escribir:

    “En cuanto a los representantes del FAP que coreaban el servil estribillo, ES UN HONOR ESTAR CON OBRADOR, mi opinión franca es ésta: han vuelto a ser “la medida de la miseria humana”… zas!….Así o más claro de parte de quién se practica la Xenofobia, la discriminación, la hipocresía y el ODIO.

    En cuanto al “radicalismo” que señalan estos mismos personajes les pregunto: ¿Qué han hecho como gremio periodístico más allá de la indignación, coraje y el repudio unánime que les provocó la resolución de la SCJN con el caso Lidia Cacho?; ¿Qué acaso una protesta ante el tribunal, una manifestación, una huelga literaria, etc., lo que su imaginación les diera; hubiera sido una acción “radical”?; ¿Dónde quedó ya esa rabia que hasta la propia Denise Dresser en un programa de radio la hizo decir que los magistrados daban el mensaje de “PINCHES ciudadanos, no entienden de leyes”?…¿Dónde quedó toda esa INDIGNACIÓN que sintieron con la violación de los derechos humanos a todas luces en contra de su colega y ya ni se diga del encubrimiento la red de pederastas?, ¿O qué, debemos entender que su “moderación” implica la aceptación de la IMPUNIDAD??…O ya sé, se trata del “periodismo moderno” que necesita el país..

    Como decía desde un principio, esta no deja de ser una opinión más desde una óptica de un ciudadano que apoya un gran movimiento ciudadano amplio y plural liderado por el personaje y político más importante de la oposición en México y que -estemos de acuerdo con él o no- es el único que verdaderamente esta desafiando el “status quo político del país” y sigue marcando la pauta en el debate público de las ideas….he nos aquí…

    Un saludo.

  5. victor Adrian Trujillo

    Viernes, 22 de Febrero, 2008 a las 11:04 am:

    O.K. Seré menos ironico. Es curioso que cuando Obrador recupera presencia mediatica por el asunto de PEMEX, salgan de todos los frentes ataques y torcidas interpretaciones de lo que dice para hacerlo pasa a él por un intolerante y descalificarlo… ¿Quien es realmente el intolerante? ¿Quien es el que realmente ejercita la comparsa?… Pero no importa, desde la soberbia intelectual de la izquierda ¨moderna e inteligente¨ de Krause, Camin, Soledad Loaeza, Denise Dresser, etc… Andres Manuel es el Coco…

  6. Misael Espinoza

    Sábado, 23 de Febrero, 2008 a las 3:37 pm:

    Siguiendo con el tema del petròleo e historia reciente para refrescar la memoria:

    Según palabras de sus impulsores, la reprivatización bancaria (1991-1992), y de los bienes nacionales en general, tenía un solo fin: “democratizar” el capital, involucrar a la iniciativa privada mexicana en la conducción económica y proveer al gobierno de recursos suficientes para “resolver” las carencias sociales.

    El rsultado?…el desastroso, conocido, padecido y pagado por todos: EL FOBAPROA. Pero no sólo en la banca sino en la mayoría de los consorcios “desincorporados” a favor de empresarios mexicanos que terminaron por ser “rescatados” por el erario y/o vender al capital extranjero, el mismo que ahora ocupa la posición decisoria en la economía que aquellos impulsores originalmente asignaban al capital autóctono.

    Pues bien, ahora con la intentona de privatizar el petróleo nacional, de nueva cuenta se escuchan las mismas palabras para “justificar” tal decisión, mientras en lo oscurito se firman “acuerdos”, “alianzas”, “convenios”, “pactos” y demás trucos legaloides para abrir la puerta, así sea la trasera, al capital foráneo para que clave el colmillo en este sector constitucionalmente reservado al Estado.

    Tras los “errores de diciembre” (1994) y el estallido de la crisis bancaria (1995), el entonces secretario de Hacienda, Guillermo Ortiz, defendía ante los diputados la iniciativa zedillista para “mejorar la capitalización de los intermediarios financieros”, la que aseguraba, “muy enfáticamente, no propone, desde luego, entregar el sistema de pagos o la banca nacional a los extranjeros. Hoy día (enero, 1995) la participación del conjunto de la banca extranjera en el mercado financiero nacional es de alrededor de 8 por ciento”…Doce años después, Ortiz es ahora el gobernador del Banco de México y el 90 por ciento de la banca que opera en el país es extranjera. El eterno engaño de los polìticos y funcionarios mediocres y hampones que dicen una cosa y hacen otra en perjuicio de los demàs, excepto de ellos mismos claro!.

    Que sirva lo anterior para ilustrar qué tipo de “acuerdos”, “alianzas”, “convenios”, “pactos” y demás trucos ha firmado el gobierno para ocultar, según dicen, la privatización del petróleo mexicano, y para dibujar el panorama con las petroleras trasnacionales “asociadas” con Pemex, el cual también dice que tales “alianzas” no tienen mayor intención que “mejorar la capitalización” y el perfil de la todavía paraestatal.

    El experimento bancario mexicano ha tenido un costo político, económico y social escalofriante, como también el del rosario de “rescates” de empresas “desincorporadas” como aerolíneas, ingenios azucareros, carreteras, satélites, tec., etc.,.. pero insisten en el esquema, ahora con la joya de la corona y en lo oscurito.

    En lo oscurito también se pactó la extranjerización de la banca; en aquellos tiempos Ortiz aseguraba que sólo se capitalizaría a “los bancos más pequeños”; ahora, el director de Pemex afirma que “de corazón” no se privatiza la paraestatal. ¡Bueno estos weyes hasta actores de melodrama podrìan ser!.

    Los que intentan privatizar el petróleo son los mismos que privatizaron y extranjerizaron banca, carreteras, aerolíneas, ingenios azucareros y demás. Así, dada la experiencia, ¿Còmo jodidos vamos a creerles sus “buenas intenciones” por mejorar a Pemex sin que otra vez se lleven las ganancias unos cuantos y el erario pùblico las pérdidas?….

  7. Misael Espinoza

    Sábado, 23 de Febrero, 2008 a las 3:51 pm:

    Con los datos y cifras de los ingresos petroleros y gasto corriente de reporta la SHCP que he compartido en intervenciones anteriores;en síntesis, el Gobierno Legìtimo de AMLO propone lo sig:

    Si es posible rescatar al sector energético, puesto que se cuenta con recursos gubernamentales para la expansión y crecimiento del sector, siempre cuando se lleve a cabo la eficientaciòn y reducción del gasto público superfluo, la canalización de los excedentes petroleros a la propia industria y la reorganización de PEMEX para contar con una industria petrolera integrada que elimine los altos precios de transferencia entre las subsidiarios de PEMEX, ya que el único beneficiado de esta política de precios, ha sido el gobierno y no la industria, ni mucho menos PEMEX.

    Por ello, si bien es cierto que a un y cuando en el discurso de Calderón y de los legisladores del PRI y del PAN, se niega que la Reforma Energética, busque la “privatización del petróleo” el hecho combinado de la poca o nula inversión gubernamental en PEMEX, combinada con una apertura al capital privado, permitiría que los nuevos inversionistas privados se adueñaran paulatinamente de la “renta petrolera” de la Nación, que es equivalente a privatizar a la industria del petróleo.

    Por ello, el verdadero fondo de la discusión, es y deber ser, quien o quiénes van a controlar la renta petrolera del país. Por ello, para que la nación pueda CONSERVAR la RENTA PETROLERA como un patrimonio de los mexicanos, tiene con qué ($) y debe de realizar las inversiones de manera directa.

    El discurso oficial del gobierno USURPADOR se ha caracterizado por un manejo de la información sesgado, impreciso y a conveniencia, se empeña en presentar a Pemex como una empresa inviable en términos económicos –cuando en realidad se trata de un gran negocio que, al día de hoy, genera un amplio margen de ganancias–, y no ha reparado en augurar que, en los próximos años, nuestro país podría enfrentar un alarmante desabasto de crudo si no se invierte en los campos de exploración y explotación con fines alarmistas. Es decir, persiste una campaña gubernamental basada en engaños para justificar ante la opinión pública la necesidad de abrir la paraestatal a la inversión privada extranjera.

  8. Misael Espinoza

    Sábado, 23 de Febrero, 2008 a las 4:11 pm:

    Por último, como lo he externado anteriormente, soy un ciudadano libre e independiente de partido. No obstante no significa que no podamos participar en asuntos relevantes del país. Mañana 24 de Febrero vamos a estar a las 11:00 a.m en frente de la torre de Pemex, nuevamente miles de ciudadanos, partidos, personalidades, organizaciones, etc., en uno más de los eventos convocados para la defensa del petróleo encabezado por AMLO y que reune -como he dicho anteriormente- a diversos sectores en busca de los cambios polìticos y sociales de fondo en México. El gran movimiento ciudadano amplio y plural sigue en marcha y apostando por el cambio de conciencias y no por las armas en el país. El que quiera y pueda ir bienvenido!

    Un saludo.

  9. Arturo Hernández Mondragón

    Martes, 26 de Febrero, 2008 a las 9:01 pm:

    Hola Jorge:

    Gracias por criticar la situación de la izquierda en nuestro país.

    Ahora con la reunión del domingo 24 en la torre de Pemex, me acordé de otro de sus artículos: “Los suicidios políticos de Andrés Manuel”.

    Aunque me considero un defensor de las causas sociales, me parece que el movimiento de AMLO se empieza a desdibujar.

    Por ahí se dice que el líder predica con el ejemplo, y si muchas de las descalificaciones expresadas por el político tabasqueño en sus discursos mas recientes se repitieron en la voz de sus seguidores el domingo 24 frente a la torre de Pemex para arremeter contra los líderes perredistas en el Senado y la Cámara de Diputados, es justamente porque López Obrador lo sigue fomentando.

    La crisis de imagen que tiene fracturado el movimiento que encabeza López Obrador, afecta también a los ciudadanos que creímos que con los resultados oficiales que la izquierda obtuvo en las elecciones del 2006, esta fuerza política se reorganizaría para enfrentar con inteligencia a un gobierno ilegítimo.

    Saludos.

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