09/16/07 4:26 AM -

La Tiranía Invisible

Un memorándum del gobierno federal ha conseguido lo que judiciales y políticos poblanos, gobernador incluido, no pudieron lograr: desaparecer a Lydia Cacho. Desde hace algunos meses las autoridades han establecido un cerco informativo en televisión para evitar que se siga hablando de su caso.

Dos distintos programas de televisión fueron “enlatados” luego de que sus respectivos conductores la entrevistaron extensamente. La conductora del programa de radio de media mañana más escuchado en el país, tuvo que amenazar con retirarse del aire si le impedían tener una conversación con la periodista, luego de los acontecimientos en la Suprema Corte sobre su caso.

El boicot a Cacho ha adquirido ribetes ridículos en un par de ocasiones, en que los noticieros de televisión han tenido que recoger imágenes de algún acto importante en que la periodista estaba presente. Por ejemplo, la reunión que a su paso por el país Irene Khan, cabeza de Amnistía Internacional, sostuvo con algunas ONGS vinculadas a la defensa de derechos humanos. La nota trasmitida esa noche tuvo que hacer acrobacias para eliminar a Lydia de las imágenes, a pesar de que se encontraba al lado de la líder internacional. Los paneos de cámaras hacían un extraño brinco cada que intentaban reflejar los participantes que rodeaban a la funcionaria internacional.

Todavía más cantinflesca resultó la nota sobre la ceremonia de entrega del premio nacional de periodismo, en abril pasado. Televisa ofreció una amplia cobertura en su noticiero nocturno toda vez que el programa Tercer Grado había sido uno de los premiados. López Dóriga dio a conocer a las y los galardonados con imágenes del momento en que habían recibido su trofeo de manos de miembros del jurado en la ceremonia celebrada unas horas antes. El problema es que Lydia Cacho, en calidad de jurado, entregó uno de esos premios. Ocho de los nueve periodistas triunfadores recibieron su galardón y un abrazo de parte de un miembro del jurado. Todos salvo el otorgado por Lydia. El corte de la televisión hizo que uno de los periodistas lo recibiera de unos brazos anónimos.

La primera señal se dio cuando Víctor Trujillo, Brozo, fue objeto de un proceso administrativo por parte de la Secretaría de Gobernación por transmitir las grabaciones de las conversaciones del “gober precioso” y Kamel Nacif, porque usaban un lenguaje “soez”. ¡Justo un año después de que todo el país las había escuchado ad nauseaum durante meses! El mensaje que Gobernación quiso dar fue claro: “no se habla más del asunto”.

Lo más grave en este momento no es la desaparición de Lydia Cacho de las pantallas (ella misma venía reduciendo su exposición a los medios desde hace tiempo), sino que el boicot es apenas el primer paso de una estrategia mucho más insidiosa. Las autoridades han hecho circular entre directivos y dueños de medios un “expediente” de Lydia con el propósito de destruir su imagen pública.

Es un perfil que la describe como oportunista, histérica e irresponsable y que en sus afanes protagónicos exageró las violaciones a sus derechos. El 2 de septiembre, la revista dominical de El País publicó una larga semblanza de Rachel Carson, una pionera de las causas ecológicas en el mundo, quien en los años cincuentas publicó libros sobre el tema y encabezo las protestas que lograron suprimir el DDT en los pesticidas. El artículo destacaba que las grandes compañías y los intereses creados se habían gastado fortunas intentando desacreditarla acusándola de histérica, fanática y protagonista. Exactamente los mismos argumentos que se buscan para infamar a Cacho.

Lydia está viva simplemente gracias a que se le defendió en la opinión pública. Pero el sistema es implacable. Le permitió denunciar a Marín, Yunes y Gamboa mientras tales denuncias podían explotarse electoralmente. Ahora que Calderón debe tomarse la foto con Marín, negociar con Gamboa e incluir a Yunes en su gabinete, Lydia Cacho es un personaje incómodo, aunque defienda a víctimas de pederastas. Si bien a “los malosos” no les falten ganas de desaparecerla, sería un escándalo internacional; lo único que les queda es destruirla en vida, enlodar su reputación para que aquello que ella diga deje de ser peligroso, para que las causas que ella defiende sean indefendibles.

Jacinto Rodríguez publicó hace unos días el libro La otra guerra secreta, en editorial Debate, una investigación a partir de los archivos secretos de Gobernación de los años sesenta y setenta. En él da cuenta de la manera en que el Estado mexicano controlaba a la opinión pública mediante represión, censura y cooptación de la prensa y los medios electrónicos. En el libro se incluye un manual de gobernación encontrado en el Archivo General de la Nación que da elementos para construir una tiranía invisible. Dominar y adormecer a la opinión pública de tal forma que: “Bajo esta condición [el control de los medios], una democracia como la mexicana puede obtener niveles de control popular equivalentes a los que lograría por la violencia y el terror una dictadura…”. Y continúa, “Por la acción de la propaganda política podemos concebir un mundo dominado por una Tiranía Invisible que adopte la forma de gobierno democrático”. Y sigue la recomendación: “Las dictaduras reprimen por la fuerza las ideas y las expresiones populares. En un gobierno democrático, este control debe alcanzar calidad de arte, toda vez que intente manejar ciudadanos libres…”

Para muestra una tarjeta de Moya Palencia a Echeverría: “…podría fijarse en la opinión pública el ya extendido rumor de que [el periodista] Mario Menéndez está a servicio de la CIA o de algún organismo semejante…” y termina sugiriendo que una organización membrete publique un desplegado en contra del entonces director de la revista ¿Por Qué? El caso de Lydia Cacho y otros periodistas y miembros de ONGs cuya imagen pública se intenta desacreditar, mostraría que la Tiranía Invisible es una noción desempolvada y puesta en operación por la nueva derecha. La pregunta de fondo es saber de quién es la mano que mece la cuna: ¿Gobernación? ¿Los Pinos?

» Archivado en Artículos, Artículos dominicales por Jorge Zepeda Patterson a las 09/16/07 4:26 AM.

volver arriba

8 comentarios
en La Tiranía Invisible

  1. Don neto

    Domingo, 16 de Septiembre, 2007 a las 8:12 am:

    parace un compló.
    ah pero en la mente puritana de los no renegados, o sea, los alineados, los complos no ecsisten.

    olvidaba que havlamos del espurio y sus secuaces los cuales, este mismo periodista ha defendido con su espada su pluma y su columna.

    hasta cuando sr. columniador tendra el valor de reconocer este espuriato y el vacio de leyes que lo distinguen ??

  2. Domingo, 16 de Septiembre, 2007 a las 11:53 am:

    Vivo en San Luis Potosi desde hace 3.5 anos, soy productora de videos y tv origen EUA, es muy dificil reelmente entender su pais tan hermoso … acabamos de tener un assasinato del policia mas alta del estado y compre El Pulso este manana para leer en detalle sobre la investigacion. Nada. Hay investigacion? Quien sabe. Hay censura increible aqui. Entiendo que los periodistas tienen miedo del hampa … porque no entiende todos los mexicanos que deben hablar, conversar abiertemente en la prensa? De que vale en ese mundo global ese silencia? Gracias Sr. Zepeda para sus comentarios tan intellegente y abiertos.

  3. Balbina Flores

    Domingo, 16 de Septiembre, 2007 a las 4:15 pm:

    Jorge:
    Leo ahora con antención tu columna, me preocupa confirmar lo que ya venía registrando desde hace un rato, el silenciamiento del caso de Lydia que me parece tan grave como el que algunos diarios minimicen y el colmo ya no publiquen las agresiones contra periodista. Es esto una doble agresión a la libertad de expresión la de los periodistas y la de la sociedad que tiene derecho a saber.
    He enviado ahora una nota sobre esto. Estamos en comunicación. Balbina

  4. JAIME ALVAREZ

    Lunes, 17 de Septiembre, 2007 a las 9:54 am:

    sr: zepeda
    que bueno que toque estos temas, creo que lo mas grave, es que todos se dan cuenta de esta “tirania invisible” y nadie se atreve a comentarlo, y asi salen los medios pidiendo a los legisladores “libertad de expresion” si las cadenas de television es lo que menos tienen con sus “vetos” a quien se les antoja, se burlan de la gente y esto sigue igual.

  5. victor adrian trujillo

    Lunes, 17 de Septiembre, 2007 a las 11:28 am:

    Creo que màs grave que la excluciòn de la Sra Cacho de los medios, ha sido la pospuesta indefinida de la resolucion de la SCJN ante las flagrantes violaciones constitucionales que implicò el caso.. esto no solo la excluye a ella, tambien a nosotros, del acceso a la justicia. En cuanto a la tiranìa invisible…plis. Cèst tout a fait la droit, nèst pas.

  6. Ciudadano Informado

    Miércoles, 19 de Septiembre, 2007 a las 8:50 pm:

    Sr. Zepeda:

    Le comento que los medios de comunicación nacionales, léase TV, han cedido a cerrar espacios a Lidia Cacho a base de BILLETAZOS. Es penoso que los AYATOLAS DE LA INFORMACIÓN que se desgañitaban hace meses con el escánado ahora callen, no podíamos esperar nada de esos locutores, qu eno periodistas, que hace una semana presentaron un lamentable y patético especáculo junto a esa “santona” del periodismo… Paty Chapoy.

    Por otra parte Felipe Calderón en su campaña fue a la ciudad de Puebla y en un acto DEMAGOGICO frente al Congreso del Estado “sacó” una tarjeta roja al “precioso” y declaró se sería enjuiciado en caso de que ganara las elecciones. Quizá como NO GANÓ las mismas se olvidó de su promesa y hasta en 5 ocasiones ha estrechado la precisosa mano de ese sujeto que se dice gobernador de Puebla. Apologistas del régimen favor de abstenerse de comentar este asunto.

  7. Gloria Palma

    Sábado, 22 de Septiembre, 2007 a las 10:13 am:

    Hola Jorge. Creo que al margen de tribunales, desacreditación y veto, el trabajo que difundió Lydia en su libro sobre pederastía logró el reconocimiento más exacto que pudiera esperar un periodista: la movilización de la conciencia pública y el consecuente cambio de una situación. Ahora en Cancún, por ejemplo, en los hoteles de playa piden referencias y hacen firmar un formato a todas las personas que llevan niños cuando visitan a algún familiar huésped. Y se les prohibe, cuando no comprueban la razón de la visita, que suban a cualquier habitación. Eso no sucedía antes y ya sabemos las consecuencias, pues están ahí en el libro que editó Grijalbo. Eso y otras acciones que se han tomado en torno a este delito creo que fueron producto de la difusión de este trabajo periodístico. Y eso a este trabajo nadie se lo quita. Rebasa, digamos, cualquier desacreditación personal que, además, así como la han difundido es bastante ridícula; digamos que casi chisme de lavadero.

  8. Gerardo Angeles

    Jueves, 4 de Octubre, 2007 a las 9:10 am:

    Las agresiones contra periodistas siguen a la orden en nuestro amado país, silenciar en los medios a Lidya Cacho o asesinar a balazos a Raul Gibb o aquella valiente reportera asesinada en Nuevo Laredo es tecnicamente lo mismo, pero que se podía esperar cuando el presidente hace alianzas con poderosos sindicatos gansteriles como el SNTE ? “El que con lobos anda…………..”

Suscribirse a estos comentarios o TrackBack a La Tiranía Invisible

Comentar

http://www.jorgezepeda.net/16-09-2007/la-tirania-invisible/

Debes registrarte para publicar un comentario.



Créditos y demás

© jorgezepeda.net | Powered by WP. | Diseño Tree | Subir