11/12/06 11:32 AM -
La amenaza del gabinete Frankenstein
(Para comentarios ir al final)
Nunca un presidente del país en la época moderna había tomado posesión en tal situación de debilidad. Con apenas 35 por ciento de la votación y con 40 por ciento de abstención, no hay duda de que el de Calderón será un gobierno de minoría. Sólo uno de cada cinco mexicanos en edad de votar lo hizo a favor del panista; dos votaron en contra de él, y otros dos ni siquiera votaron.
Por ello es que Felipe Calderón ha hablado de la posibilidad de fortalecer su gobierno mediante la invitación a su gabinete de dirigentes que representen fuerzas políticas que “sumen”. En mi opinión esa es una manera de restar, no de sumar. Resulta ingenuo creer que llevar a Beatriz Paredes a la Sedesol o al “Niño Verde” a la Semarnat, garantizarán una alianza con el PRI o el Partido Verde. Lo único que se conseguirá, en tal caso, es que Los Pinos pierda el control de esas secretarías, con lo cual disminuirá su margen de maniobra para ejercer el poder, ya de por sí menguado.
Este tipo de argumentación no es nuevo. Ernesto Zedillo inauguró su gobierno hace doce años con la sorpresiva designación del panista Antonio Lozano Gracia como procurador de la República. Más que al PAN se trataba de una concesión a Diego Fernández de Cevallos. (Dicho sea de paso, siempre nos quedaremos con la duda de sí tan graciosa concesión no fue parte de la negociación que llevó al Jefe Diego a su sospechosa desaparición en la recta final de la campaña presidencial de 1994, justo cuando comenzaba a alcanzar al candidato del PRI… Ernesto Zedillo). Lo cierto es que la gestión de Lozano Gracia resultó desastrosa. Basta recordar el asunto de la Paca y sus visiones sobre el caso de Raúl Salinas, para entender que el procurador operó desde la perspectiva de su agenda propia y la de su partido, por decir lo menos.
Los gobiernos de coalición, en los que distintos partidos se reparten las carteras del gabinete, son usuales en regímenes parlamentarios particularmente en Europa. En tales casos la cabeza del gobierno ejecutivo es el resultado de la correlación de fuerzas en el legislativo. Pese al equilibrio precario que supone tal reparto, son mezclas que funcionan porque poseen otros candados para asegurar la gobernabilidad y la lealtad de los partidos a su coalición.
En México, donde tenemos un sistema presidencialista, un gobierno de coalición carecería de instrumentos y recursos de cohesión mínimos para operar. Ceder carteras no garantiza ningún tipo de lealtad de las fuerzas políticas involucradas. Con frecuencia se ha dicho que México necesita transitar a un sistema semi parlamentario, para darle al Presidente en funciones un Congreso con el que pueda gobernar. Puede ser. Pero mientras no se hagan las reformas requeridas, intentar un híbrido no es la mejor manera de arrancar un sexenio.
Esto no significa que Calderón deba renunciar a la búsqueda de un gobierno de consenso. Más aún está obligado a ello. Pero buscar un gobierno de consenso no equivale a entregar posiciones. Por el contrario. El gabinete de Calderón tendrá que realizar un ejercicio de gobierno de cara a los intereses de la sociedad, involucrando a los actores políticos, haciendo políticas públicas incluyentes, negociando y cediendo allá donde sea necesario. Pero para negociar, Calderón debe estar en control de su equipo. No tiene ningún valor la negociación de programas a favor de los agricultores, por ejemplo, si el Presidente no tiene la capacidad política para lograr que las secretarías involucradas (Hacienda, Sagar, Economía, Sedesol, etc.) estén en condiciones de cumplir o querer cumplir los acuerdos negociados.
Uno de los grandes errores del gobierno foxista fue la indisciplina del gabinete y la renuncia del presidente a imponer criterios firmes. Con mucha frecuencia las acciones de una secretaría contrarrestaban programas de otra, o incluso proyectos emanados de Los Pinos. Por simple debilidad o autonegación, Fox no se atrevió pedir renuncias imprescindibles a sus secretarios, lo cual comprometió la eficacia de su gobierno.
Felipe Calderón tendrá que negociar las políticas públicas, pero no las posiciones. El gabinete no puede ser un reflejo de la correlación de fuerzas. Es el ejercicio de su gobierno lo que deberá ser incluyente, no su composición. Entregar una secretaría a la Maestra Elba Esther Gordillo (exige la de Educación y Seguridad Pública), otra a los organismos empresariales (quieren las de Economía, Comunicaciones y Trabajo), una más a la ultraderecha (piden la Sedesol) etc., equivale a terminar con un gabinete Frankenstein y con un gobierno incapaz de negociar cualquier cosa con las fuerzas sociales. El presidente ni siquiera podría correr a un secretario inepto sin pasar por una negociación política absurda.
Desde luego tendrá que encontrar a los mejores hombres y mujeres para su gabinete, pero asegurando la disciplina interna y la subordinación a las razones de Estado. Beatriz Paredes podría ser o no ser una pieza importante por su habilidad política y sus relaciones, pero su invitación en cualquier caso no debería constituir una cuota negociada con el PRI (a cambio de obligaciones que el PRI nunca cumpliría, por lo demás). Su incorporación tendría que ser en calidad de político profesional y sólo en tanto que pueda integrarse plenamente a un equipo de trabajo.
En realidad no se requiere un gobierno de grandes nombres a costa de que cada uno de ellos traiga una agenda propia. Lo que se necesita es un equipo unido, capaz pero disciplinado, que aterrice la única agenda que deberá tener en mente el próximo gobierno: la búsqueda de un gobierno que genere consensos, gobernabilidad y respuestas a los problemas tanto tiempo postergados de la sociedad mexicana.
Es tal la debilidad con la que arrancará el gobierno de Felipe Calderón que no puede permitirse el lujo de perder control sobre quizá lo único que pueda gobernar: su propio equipo. (www.jorgezepeda.net)





Domingo, 12 de Noviembre, 2006 a las 4:08 pm:
Don Jorge Zepeda P. : Reciba un cordial saludo y al mismo tiempo una sincera felicitación por su columna en El Universal y su participación en Proyecto 40; incluido su blog tan interesante y de buen nivel. Al mismo tiempo quiero decirle que considero que Usted tiene razón, ya que con un “Gabinete Frankenstein”, Felipe Calderón no conseguirá ningún sustancial avance, antes al contrario, al final perderá fuerza y podría quedar “empantanado” en relaciones inconvenientes y reo de compromisos que a la postre le serán reprochables.
Creo que FC debe optar por darle la espalda a la “política del chantaje” y dejar atrás al clientelismo tradicional que en el medio nacional fue herramienta predilecta del régimen PRI(ista). Por otra parte, en lo que no coincido con Usted y con muchos otros analistas es que FC llega al inicio de su gestión “debil”, por causa del procentaje logrado en las urnas. Ciertamente es un factor y parámetro que se tiene que considerar en cualquier análisis serio, pero el mismo implica una simple “fotografía” tomada el 2 de julio y que a esta fecha, tal perspectiva ha mutado significativamente. Simplemente habra que ver la “fortaleza” con que Fox inició su mandato y lo maltrecho que lo está concluyendo, o la estrepitosa “caída” del Peje(temoc). Pienso que la “debilidad” que se aprecia en FC, la cual podría ser real, no obedece tanto a su rango de legitimidad electoral, si a esto consideramos el porcentaje de votación conseguida, sino al propio cuestionamiento y golpeo a las Instituciones realizado en los últimos años, sobre todo a la del Presidente de la República, otrora omnipotente e intocable. ¿Pero, existirá en nuestro país alguna Institución que no evidencie debilidad? ¿Cual es la percepción de los ciudadanos respecto de las Instituciones? En ese sentido creo que la “debilidad” apreciada en FC es equiparable a la ostensible “debilidad” Institucional, por la que por cierto, la oposición, ahora conformada por el PRI y el PRD tal pareciera significar su mejor apuesta. Sin embargo no es sorprendente que nuestros políticos actúen de esa manera, sino lo que en lo personal me resulta digno de análisis es la percepción y valoración de la ciudadanía en las Instituciones, en las autoridades, en las leyes. Y creo que el resultado que se tenga de este análisis tendrá que ser sumamente grave y preocupante, porque seguramente nos confirmará que la mayoría de los ciudadanos tienen, sino una posición indiferente, sumemente negativa. Fenómeno social que alienta la “informalidad” política, la impunidad y la anarquía. También la violencia, aun cuando habrá que aceptar que también hemos sido testigos de la violencia institucional.
Don Jorge, no soy “partidario” de nadie que no sea México. Por eso creo y estoy convencido que FC tiene que ser un buen presidente. Percibo que es un hombre con mejores cualidades que Fox, lo veo inteligente y con valor. Y aun cuando es cierto que, por lo menos en apariencia tiene un “handicap” de mayor adversidad que su antecesor, lo veo, en lo personal, con mejor ubicuidad, y su fuerza la ganará en la medida de los resultados de su avance. Ojalá que haga su mejor esfuerzo y tenga la habilidad de sacar adelante su compromiso; otra cosa no se le puede pedir a un Presidente de un país.
Atentamente: LIc. Luis Francisco Solis C
Domingo, 12 de Noviembre, 2006 a las 9:59 pm:
NO TE HE OIDO NINGUN COMENTARIO SOBRE SI EL PEJE HUBIERA GANADO POR ESA MINUSCULA CANTIDAD DE VOTOS. HABLAS MUY MAL DE CALDERON Y ES POSIBLE QUE TENGAS RAZÒN. PERO AL PEJE POR Q NO LO TOCAS ?NO ESTARÀS EN LA NOMINANA EN LA OFICINA DE ENCINAS. NO ERES OBJETIVO Y TE LA DAS DE ANALISTA POLITICO. NO MANCHES, DI TODO. Y QUE TE BENDIGO EL DPT CENTRAL
Lunes, 13 de Noviembre, 2006 a las 2:03 am:
Jorge Zepeda…
En definitiva México se encuentra en una encrucijada mucho más que hace seis años. Es una realidad que existe una diversidad ideológica en lo que respecta a la política. Eso está plenamente evidenciado en los resultados electorales. Lo anterior nos debería asumir en un reto donde se busque la estrategia para encontrar el equilibrio. Pero lo anterior requiere que los que hace de la política asuman un compromiso orientado hacia el bien general sin abandonar las posturas particulares. El problema reside en que nadie desea ni ceder ni conceder más allá de su propia visión, lo que al final, no ayuda para el consenso necesario y urgente lograr.
Lunes, 13 de Noviembre, 2006 a las 3:20 am:
Hola Jorge, espero te encuentres muy bien.
Me parece muy interesante tu columna del dia de hoy, pero como hacer para reunir a un gabinete honesto, preparado, que trabaje por México y no por intereses personales o de partido, que asuman su responsabilidad, que su prioridad seamos todos los habitantes de este país, que hacer para que, y sobre todo trabajen en equipo por objetivos comunes.
Lunes, 13 de Noviembre, 2006 a las 11:23 pm:
No le falta razón Don Jorge, al apuntar que sería un enorme error del Presidente Calderón, el formar su gabinete al estilo “Frankenstein”…
Pero creo que le falta razón para asumir que esto va a ser así. Felipe Calderón es un politico sumamente inteligente, y tiene la “dureza” necesaria para someter al orden a toda esa bola de politicos fantoches, dedicados a ejercer el escándalo para ganar las ocho columnas, y a roer su “hueso” hasta el tuetano.
El es un politico acostumbrado a enfrentar y a vencer a la adversidad.
A mi me dá mucha esperanza su oferta de procurar la aplicación simple y llana del estado de Derecho.
Con solo eso va a mantener a raya a esos bufones cleptocráticos del congreso.
Seguro va a tener que tragar muchos sapos que le envien esos mamarrachos, como los ha tenido que tragar el Presidente Fox.
Pero tengo la seguridad que el tiene un estómago fuerte y una mano bien firme.
Además muchos mexicanos que deseamos lo mejor para nuestro pais, lo estaremos apoyando en la medida de nuestras posibilidades y más. Y somos mas de lo que se imaginan…
Reciba un cordial saludo.
Viernes, 17 de Noviembre, 2006 a las 6:52 pm:
Este es mi comentario:
“Como en los partidos stalinianos de la extinta Unión Soviética, el Consejo Nacional del PRD nos ordena a diputados y senadores impedir la toma de protesta de Felipe Calderón; hay un fundamentalismo interno que nos daña y lastima”, advirtió ayer el diputado perredista Antonio Soto Sánchez.
“Y no nos podemos negar porque entonces hay represalias, lo acusan a uno de traidor y te linchan; hay un linchamiento político al interior del PRD verdaderamente inaceptable”, subrayó en una declaración inédita el personaje fundador y de amplia trayectoria en el perredismo.
Denunció que son los Bejarano y los Ímaz, los que más han lastimado al partido, quienes ejercen la mayor resistencia contra el fraude electoral, pero que han cometido actos de corrupción verdaderamente vergonzosos.
Viernes, 17 de Noviembre, 2006 a las 8:31 pm:
Hola
Como de costumbre tu analisis es objetivo y lucido. Lo que me llama la atencion es ver en tus lectores ese fenomeno de idealización del personaje cuando asiende al poder. Ahora resulta que el chaparro, orejon y miope (cuyo discurso es una estructuracion de dichos y expresiones populares y arrebatos emocionales) es un ente politico “sumamente inteligente”. “capaz de acer y enfrentar” “con estomago fuerte y mano firme”…no ma!!. Debe ser una variante del sindrome de estocolmo, porque si deveras lo cren, querria decir que el daño es irreversible.
saludos
Sábado, 18 de Noviembre, 2006 a las 1:10 am:
Estimado Jorge:
Es muy interesante la comparación que hace del Sistema Parlamentario, con nuestro sistema Presidencialista, tan deteriorado ya, Sin duda el equilibrio de poderes en México, tendría que estar fundado en el debate y consenso, mas que en la concesión de prebendas (secretarias) a grupos específicos de poder, no olvidemos que aparte de los partidos políticos, los grupos de facto van a querer cobrarse sus facturas.
Creo que Calderón llega efectivamente “débil” pero mas que en relación a los porcentajes electorales, considero que su “debilidad” y por lo tanto su margen de maniobrabilidad, radica y en lo futuro va a radicar, en los pactos que ya ha tenido con el importante grupo de poder que son los empresarios,(factor determinante en su cuestionada victoria), es decir llega más atado que su antecesor fox, pues a diferencia de éste; Calderón no tiene el voto de confianza del electorado, que tuvo en su momento fox, y sí tiene, una factura cuantiosa a favor del Consejo Coordinador Empresarial y similares.
Sin embargo, como Usted Jorge ciertamente menciona que en el ejercicio de su gobierno tendrá la alternativa para ser incluyente, pienso que en este sentido Calderón debe tener la “sensibilidad de estadista”, para desarrollar la política social de inclusión que usted menciona y ceder, a costa de los poderosos intereses empresariales. Así, en esa disyuntiva es donde tendrá que enfrentar a su verdadero “frankeistein”.
Es preciso pues, que Calderón resista a esos “frankeisteins”. Sobre todo al grupo que lo llevo al poder incluyendo a los “ultras” conservadores, desde luego un gabinete homogéneo le daría esa consistencia. Es preciso que actué como estadista y por que no decirlo, como patriota (aunque suene pasado de moda), es preciso que salve esa afrenta que en lo personal tiene con México, y que fue y es el FOBAPROA, es preciso que por un lado tenga la ”mano firme” y “estomago fuerte” y por la otra “visión de estadista” y “vergüenza histórica”, para actuar en consecuencia y ajustar las injusticias que a causado la política económica en las ultimas décadas y que en el conflicto de Oaxaca tenemos el mas elocuente producto de ella.
Hagamos votos de confianza a su favor, por que así sea…
Domingo, 10 de Diciembre, 2006 a las 1:13 pm:
¿ayudar a montar una panaderia? seguramente en el plan alternativo de AMLO habia mucho de eso y yo no lo entendi.
¿un presidente debil? seguramente ,en caso de que existiera la segunda vuelta,si el ganador obtiene 50.3% y el perdedor 49.7%,automaticamente se vuelve un presidente”fuerte”,criterio muy pobre aunque la matematica siga siendo,para efectos practicos,la misma.La fortaleza viene del espiritu democratico y del respeto a las instituciones que tengan todos los actores politicos y la poblacion en general.
Al mesias de macuspana y sus secuaces se les llena la boca diciendo que un 35 % voto por ellos,parece olvidarseles que el 65% NO lo hizo( y hablando de matematicas,eso es mayoria simple).
¿designaciones erroneas? ¿que le parecen las de Ebrard en el D.F.? ¿esas no le merecen ningun juicio? no creo que usted sea un PRIISTA “undercover” como camacho y si el bejaranismo y el batrismo no le merecen una critica de acuerdo a la calidad “moral” de dichos protagonistas,simplemente, perdera usted credibilidad.