12/10/06 11:13 AM -
Un nuevo sheriff en el pueblo
Felipe Calderón no ha ahorrado esfuerzos para comunicarle a la nación que ya existe presidente. Su equipo ha preparado una andanada de medidas y decisiones para mostrar que frente a la parálisis que caracterizó el gobierno de Vicente Fox, “el nuevo sheriff” no perderá ocasión para ejercer su autoridad. En lo general es una estrategia correcta hacer saber que hay alguien al mando, pero la manera en que lo está haciendo podría desencadenar peligros mayores.
El presidente entrante se ha convencido de que México necesita un gobierno parecido al de Álvaro Uribe, exitoso mandatario colombiano, conocido por su mano dura y su austeridad. Un cruce tropicalizado de Ernesto Zedillo y Rudy Giuliani. Todo indica que el equipo de Calderón apostará por este populismo conservador, a partir de la exigencia de seguridad y estabilidad de parte de las clases medias y altas, de los medios de comunicación y de los poderes económicos. La detención de Flavio Sosa, de la APPO, difundida en televisión como si fuese el líder de un cártel y la aparente supresión del conflicto de Oaxaca, como si hubiese consistido simplemente en un capricho de revoltosos, es una señal en ese sentido.
Habría que decir que el propio López Obrador ha dado la coartada perfecta para que el gobierno entrante aspire a “posicionarse” con esta estrategia de populismo conservador. Los llamados a reventar las instituciones y provocar la ingobernabilidad por parte de los perredistas, han propiciado que amplios sectores de la población comiencen a preferir la estabilidad que la democracia, la gobernabilidad que la justicia. A la opinión pública le queda claro que es un acto injusto detener a lo líderes de la APPO y al mismo tiempo dejar impunes los delitos del gobernador Ulises Ruiz. Incluso los sectores conservadores exigían la aplicación del estado de derecho en la entidad, ante los “desmanes” de la APPO y los crímenes de los esbirros del gobernador. Pero la medida unilateral del gobierno en contra de uno sólo de los polos en disputa, no indigna a las buenas conciencias a pesar del trato desigual, si a cambio de eso se restablece la tranquilidad social, aunque sea de manera aparente. El populismo conservador apela a la estabilidad y a la seguridad, por encima de los criterios de justicia social o democracia. Un sheriff de mano firme, aunque en ocasiones se le pase. A juicio de ellos es preferible un exceso de la autoridad, que el caos de la inacción.
Por desgracia, este enfoque suele postergar los problemas, pero aumenta su gravedad. El autoritarismo de un padre de familia permite comer en santa paz en la mesa, pero no resuelve las frustraciones de una esposa o de un hijo en problemas. Reprimir movimientos sociales y encarcelar a sus líderes, es la ruta más rápida para producir grupos subversivos y guerrilleros en las sierras y los cinturones urbanos. Los que suspiran por la firmeza de Díaz Ordaz ya olvidaron lo que desencadenó poco después.
Pese a la retórica a lo largo de estos meses y una primera gira al municipio más pobre del país, el gabinete de Calderón y su presupuesto para el 2007 pintan de cuerpo entero su estrategia. Su gabinete es un gabinete de guerra, contrario a las promesas de “extender la mano” y gobernar junto con el otro 65% que no votó por él.
Calderón desaprovechó la oportunidad de nombrar a personajes importantes, equidistantes de la polarización; hombres y mujeres respetados por todas las fuerzas políticas. El secretario de gobernación, Francisco Ramírez Acuña, no es un hombre de talante firme dispuesto a aplicar el estado de derecho. En realidad se trata de una regresión; representa el arribo del autoritarismo arbitrario y caprichoso. Como gobernador en Jalisco su desempeño estuvo caracterizado por un despliegue de “machismo político” (el gobernador está por encima de las leyes). Su subsecretario de gobierno y brazo derecho, Abraham González, afirmó el viernes que habrán de “limitar los movimientos sociales que pudieran afectar la paz social”, como si el gobierno pudiese indicarle a la sociedad cuales reivindicaciones son aceptables y cuales no tienen derecho a expresarse. Primero la gobernabilidad, luego la democracia. No perciben que la democracia es la única garantía de gobernabilidad de largo plazo. Cerrar el paso a los grupos inconformes ciertamente genera estabilidad momentánea, pero al no poder canalizarse democráticamente, estas inconformidades se harán subterráneas hasta explotar en movimientos violentos ya sea de manera clandestina o como explosiones sociales súbitas y disruptivas.
La designación de Medina Mora en la PGR, un panista conservador, representa una oportunidad perdida. México es el único país “democrático” en donde la persecución de los delitos está asignada a una rama del ejecutivo. No hay posibilidad de confiar en la imparcialidad de toda intervención policíaca que roce lo político. En lugar de optar por un abogado universalmente respetado y darle un mínimo de autonomía y legitimidad a la procuración de justicia, Calderón hace de ésta una prerrogativa de su gobierno.
Por su parte, el presupuesto refleja la misma estrategia. Fuertes recortes a educación, a construcción de carreteras rurales, al combate al sida. El mayor aumento es para seguridad, pero se disminuyen las partidas a las policías estatales y municipales (en donde son mayoría los gobiernos de otros partidos). Es decir, pocos recursos a la pluralidad y al desarrollo social de largo aliento (justamente educación e infraestructura). Aumenta el gasto social en subsidios para el empleo provisional y en general para los síntomas de la pobreza, pero no para su resolución. En política, mano firme; en estrategia social, caridad cristiana. Es más fácil y de efecto inmediato regalar pan, que ayudar a montar una panadería.
Calderón parece encantado con este populismo conservador que le exige firmeza y acciones rápidas. Un sheriff decidido a imponer el orden, aunque sea el orden que dictan aquellos que lo contrataron. El problema es que los mexicanos no necesitamos a un sheriff, sino a un jefe de estado.







Domingo, 10 de Diciembre, 2006 a las 12:05 pm:
Bien dice la sabiduría popular que no hay nada más peligroso que un pendejo con iniciativa…
Con perdón por la grosería, pero está más grosero este inicio de gobierno…
Domingo, 10 de Diciembre, 2006 a las 5:23 pm:
Un sheriff decidido a imponer el orden, aunque sea el orden que dictan aquellos que lo contrataron. El problema es que los mexicanos no necesitamos un sheriff, sino un jefe de Estado “. (artículo en el Universal, dic 10 2006)
Le quiero preguntar si el jefe de Estado que Ud. preferiría no es el iluminado de López Obrador, todo parece indicar que sí. Ya bájenle.
Domingo, 10 de Diciembre, 2006 a las 5:24 pm:
¿ayudar a montar una panaderia? seguramente en el plan alternativo de AMLO habia mucho de eso y yo no lo entendi.
¿un presidente debil? seguramente ,en caso de que existiera la segunda vuelta,si el ganador obtiene 50.3% y el perdedor 49.7%,automaticamente se vuelve un presidente”fuerte”,criterio muy pobre aunque la matematica siga siendo,para efectos practicos,la misma.La fortaleza viene del espiritu democratico y del respeto a las instituciones que tengan todos los actores politicos y la poblacion en general.
Al mesias de macuspana y sus secuaces se les llena la boca diciendo que un 35 % voto por ellos,parece olvidarseles que el 65% NO lo hizo( y hablando de matematicas,eso es mayoria simple).
¿designaciones erroneas? ¿que le parecen las de Ebrard en el D.F.? ¿esas no le merecen ningun juicio? no creo que usted sea un PRIISTA “undercover” como camacho y si el bejaranismo y el batrismo no le merecen una critica de acuerdo a la calidad “moral” de dichos protagonistas,simplemente, perdera usted credibilidad.
Domingo, 10 de Diciembre, 2006 a las 9:10 pm:
Lamentablemente el oscuro panorama planteado en este inicio de gobierno debilita nuestra confianza en la democracia, cuando ésta se construye a costa de la justicia social. El caso de la crisis del gobierno de Bush es significativa en este sentido. Es verdad que la democracia le ha dado un duro revés a su política y lo ha puesto en crisis, pero eso nunca va a poder resarcir la muerte de más de 600 mil civiles y un país destrozado, vidas y familias enteras sumidas en el dolor y la pobreza, sujetas a guerras intestinas. La democracia mexicna nos ha colocado (con todo y las descalificcaciones por el sector de la población que está convencido por el fraude) bajo un gobierno autoritario con tintes regresivos en cuanto a derechos humano y justicia socials. Esto es lo que podemos esperar de la democracia? Yo quiero pensar que no, quiero creer que el sistema es capaz de generar justicia y no montarse en ella para imponer su “orden”. El proyecto calderonista anunciado en rubros tan importantes para la justicia social como son salud, cultura y educación, no son nada alentadores. Y en cuanto a gobierno e impartición de justiicia son verdaderamente alarmantes. Son focos rojos que anuncian el peligro de acciones regresivas, en detrimento de la confianza en las bondades de nuestra todavía débil e incipiente democracia.
Nota: Fue un placer escucharte comentar la novela de Lydia Cacho en la FIL Guadalajara.
Lunes, 11 de Diciembre, 2006 a las 7:49 pm:
Qué manera de confundir las cosas esta izquierda mexicana.Como bien alguien lo dijo: lo que les gusta es el desamdre y cuando se intenta poner orden en el país, tiemblan las estructucturas de los tolerantes, claro las de los tolerantes sólo con sus ideas y haceres.
Martes, 12 de Diciembre, 2006 a las 12:16 am:
Sr. Zepeda:
Ayer como hoy, a manera de la pluma de Taylor Cadwell hace casi medio siglo “E amor por la patria se confunde en la mente de los simples por el amor al gobierno” ( ver supra).
Sin duda la desalentadora noticia del recorte a la Educación Superior por parte de Calderón, es creo, no sólo un grave golpe a la economía de las clase media baja y baja, si de por si en Oaxaca por ejemplo somos el último Estado en donde los jóvenes acceden a un nivel superior, imaginemos lo que nos espera con nuestro “pelele”… perdón quise decir nuestro “respetable presidente” Calderón.
Sr. Zepeda, con el panorama descrito en su articulo, tan objetivo como realista, creo que se cierra uno de los circulos viciosos, tan perverso en su origen como en su preparación. Me explico: En el rubro de la educación, por ejemplo se disminuye el financiamiento para de esta manera restringirle a la población el acceso a medios de conocimiento que la hagan salir de su aletargamiento, para poder ser críticos constructivos, para fomentar el debate, no a refutarlo con arranques apologetas de un supuesto “estado de derecho” o “paladines aplicadotes de la legalidad” que en el fondo no es mas que legalismo y fariseismo.
Otro ejemplo de lo anterior es lo que vimos en la guerra sucia de Calderón al controlar a gran parte de la población por medio del “voto del miedo” como en sus tiempos lo hizo el PRI. En palabras mas claras; le apuestan a mantener a la población en un estado de irrealidad, con la falsa creencia de que en México, nuestro presidente es un demócrata cuando en el fondo es un pel… bueno, dejémoslo en empleado con rango de jefe de oficina en la empresa “Consejo Coordinador Empresarial.” SA.
Martes, 12 de Diciembre, 2006 a las 1:11 am:
Encuesta de María de las Heras
Aprobación masiva por la captura de Flavio Sosa
Apoya 70% de los mexicanos la primera medida del Presidente; la rechaza 19%.
Después de tanto desgobierno y la falta de decisión que los mexicanos tuvimos que padecer durante los seis años del gobierno de Fox, la opinión pública aplaude sin duda la decisión del presidente Felipe Calderón de entrar de frente al problema de Oaxaca.
Hasta ahora la mayoría lo percibe como una señal de que en su gobierno van a imperar el orden y la mano firme, y son pocos los que comulgan con la idea que han querido filtrar sus detractores, de que lo que ha ocurrido los últimos días en Oaxaca es señal de la poca tolerancia y la represión que podemos esperar del gobierno de Felipe Calderón.
De todas maneras si alguien me pidiera mi consejo —y por supuesto nadie me lo ha pedido— yo sugeriría mucho tiento en este tipo de situaciones, porque no son pocos los ejemplos de la historia donde se pasa rápidamente de un apoyo incondicional a las acciones contra los rebeldes, a considerar que los antes agresores son víctimas indefensas de quien ostenta el poder.
Donde parece seguir existiendo mayor polémica es sobre si Ulises Ruiz debe renunciar o no. Ahí la opinión de los públicos sigue muy dividida, no tanto porque el gobernador oaxaqueño tenga muchos defensores, sino porque un porcentaje importante de la población, por lo menos la que tiene teléfono, piensa que ceder ante el reclamo de la APPO sería el preámbulo a muchas otras acciones similares en otras entidades del país.
——————————————————–
Para aquellos que se creen el cuento del “sherif” del pueblo.
Miércoles, 13 de Diciembre, 2006 a las 4:48 am:
Felizmente nadie te pide consejos Regina, pero te voy a recomendar para que los des en lo que se refiere a sutilezas ortograficas… debes de ser una excelente secretaria…
saludos
Domingo, 17 de Diciembre, 2006 a las 11:29 pm:
Ahora resulta que la actitud de Calderon es un error, y ninguno de los amargados quejosos reconoce que es el sintoma tanto de la pasividad foxista como la agresividad amloista, que curiosamente nadie menciona entre tanta opinion “imparcial”. Gracias a AMLO hoy el pais necesita mano firme en la aplicacion de la ley he impedir el surgimiento de loquitos creyendose clones mezcla de BenitoJuarez, SuperBarrio y la MadreTeresa. Ja ja ja mucha cultura, mucho estudio pero poca seguridad para acudir a las escuela, exposiciones, teatros, museos, etc etc etc.