03/2/08 10:30 AM -

Más Ivan que Camilo

Calderón incurrió en un grave riesgo al colocar a Camilo Mouriño en la Secretaría de Gobernación. Y agravó su error al pedirle que coordinara los esfuerzos para conducir las negociaciones que sacarían adelante a la reforma energética.

Como es sabido, hace unos días Andrés Manuel López Obrador presentó copias de convenios de Pemex y Transportes Especializados firmados por Iván como apoderado de la empresa Ivancar: el 20 de diciembre de 2002, el 1 de septiembre de 2003 y el 29 de diciembre de 2003. En esas fechas fungía como asesor del entonces secretario de Energía, Felipe Calderón, y se había desempeñado como presidente de la Comisión de Energía en la Cámara de Diputados en la Legislatura 57 (años 2000-2003). Poco después de la firma de esos convenios, Mouriño fue designado subsecretario en la Sener.

Los convenios amparan la prestación de servicios por entre 3 y 8 millones de pesos (cada uno) en beneficio de la empresa de Mouriño y sus familiares, y López Obrador asegura que fueron entregados por adjudicación directa, sin licitaciones o concursos.

Al margen de lo que arroje la investigación sobre estos hechos, es evidente que Mouriño cometió una enorme imprudencia, por decir lo menos. Habrá quienes descalifiquen estas acusaciones por venir de López Obrador, un rival político. Pero tampoco se podrá confiar gran cosa en las averiguaciones de la Secretaría de la Función Pública, dependencia que forma parte del gabinete que Mouriño mismo coordina. Cuesta trabajo creer en la imparcialidad de una investigación contra el “jefe”.

El secretario de Gobernación se ha defendido de estas acusaciones asegurando que la relación entre su familia y Pemex se remonta a más de 20 años, y que el primer convenio se firmó cuando él tenía 14 años. Afirma también que desde 2003 está totalmente desvinculado de los negocios familiares (un consorcio con poco más de 80 empresas). Seguramente es así, pero eso no explica por qué andaba firmando en 2002 y 2003 documentos que lo convertían en juez y parte.

A pesar de la improbabilidad de que el asunto llegue a tribunales, en términos políticos queda bastante mal parado el delfín del Presidente. La presentación de los convenios firmados por Mouriño, hacen de éste un mal negociador de una reforma que se supone no está diseñada para favorecer a la iniciativa privada. El gobierno ha gastado fortunas para convencer a la opinión pública de que la entrada de capital privado bajo distintas modalidades, no entraña la privatización, ni supone entregar en manos del empresariado un recurso natural que pertenece a los mexicanos. Por lo mismo, resulta absurdo hacer “visible” en esta negociación a Mouriño, cuya familia ha hecho fortuna como concesionaria de gasolineras en el sureste y como prestadores de servicios de transporte en Pemex.

La participación del hispano mexicano en la reforma seguramente también generará suspicacias por lo que respecta a las empresas extranjeras. López Obrador también acusó a la empresa española Repsol de haberse quedado con un contrato por 16 mil millones de dólares para vender a Pemex gas peruano, gracias a la intervención de Mouriño, quien habría “llevado tajada”, según El Peje. Aun cuando esta última acusación tiene más probabilidades de ser una baladronada, lo de Repsol y el origen gallego del secretario de Gobernación dañará políticamente a Calderón. En la misma nota se aseguraba que el gobierno “le construiría” gratis a Repsol un puerto para el desembarque de gas peruano y que el convenio convertiría a la empresa española en la mayor distribuidora de este combustible en el país. Desde luego se trata de un asunto delicado y seguramente el gobierno revisó los pros y los contras financieros, pero haber involucrado a Mouriño es, a todas luces, un equívoco mayúsculo.

El gobierno de Calderón necesita prácticamente de todos los votos de los diputados priístas para alcanzar los dos tercios que requieren las modificaciones a la Constitución que exige una reforma energética de fondo. Los panistas tienen 204 de un total de 500; necesitan 331. Si bien es cierto que la descalificación de Mouriño proviene esencialmente de los militantes del PRD, hay muchos priístas para quienes resultará difícil votar en contra de los “principios nacionalistas” que han defendido durante tanto tiempo. A tales priístas les resultará más complicado votar por la reforma que impulsa un empresario de origen español.

Cuando Camilo Mouriño fue designado secretario de Gobernación, hace algunas semanas, expresé en este espacio mi percepción de que se trataba de una maniobra muy arriesgada. Desde hace varios sexenios los presidentes mexicanos colocan en “Bucareli” a un político respetado, pero no a un miembro de su círculo de confianza y nunca a su brazo derecho. De esa forma, el secretario de Gobernación puede cumplir funciones de “fusible” para soportar las tensiones políticas y hacer el trabajo sucio frente a la opinión pública, mientras la verdadera política se hace en Los Pinos. De allí la fuerza que llegaron a tener Emilio Gamboa, Córdoba Montoya, Liébano Sáenz y Ramón Muñoz-Marta Sahagún, quienes desde la residencia oficial ejercieron un poder mayor que los secretarios de Gobernación en los sexenios de Miguel de la Madrid, Carlos Salinas, Ernesto Zedillo y Vicente Fox, respectivamente.

Los presidentes priístas hace mucho tiempo decidieron que no convenía colocar en Gobernación a un futuro candidato a la Presidencia, porque ello deterioraba su capacidad como mediador entre las fuerzas políticas del país (la oposición no querría otorgar triunfos políticos a un seguro rival en las siguientes elecciones). Pero Felipe Calderón hizo a un lado tales prudencias. En el pecado puede llevar la penitencia.

Al colocar a su hombre de confianza en la primera línea de fuego, el Presidente opera sin red de protección. Hubo un exceso de confianza al convertirlo en el ariete de la reforma energética. Lejos de sumar, Mouriño terminó restándole posibilidades al proyecto y permitió a López Obrador volver a “posicionarse” en la escena política nacional. Un error impensable en un hombre del oficio político de Calderón. Sin duda, el poder prohíja la soberbia.

» Archivado en Artículos dominicales por Jorge Zepeda Partterson a las 03/2/08 10:30 AM.

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21 comentarios
en Más Ivan que Camilo

  1. Domingo, 2 de Marzo, 2008 a las 3:42 pm:

    ¿Qué vamos hacer los mexicanos?

    Los perredistas unos idiotas ineptos y los panistas salieron más ladrones y voraces que el PRI. Lo de Mouriño ya es el puro cinismo, ya ni se molestan en contratar prestanombes, ellos mismos firma por sus “empresas” mientras reciben un sueldo del gobierno.

  2. Ciudadano Informado

    Domingo, 2 de Marzo, 2008 a las 4:59 pm:

    Simplemente apelan a una palabra: impunidad.

  3. victor adrian trujillo

    Lunes, 3 de Marzo, 2008 a las 11:13 am:

    No entiendo ese afan del espurio de imponer a toda costa, haciendo gala de un desaseo republicano lamentable y aún en deterioro de su ya de por si deteriorada imagen, a un tipo como Mouriño. Esto solo lo explica un concepto infantil de amistad del espurio o lazos emocionales de otra indole para con este individuo…
    Por lo de más, todos sabemos donde estampos parados y en que pais vivimos ¨…si parece una cochinada; es una cochinada¨ por más excusas que dé el hispano caguengue… Por supuesto, asistiremos a otro monumental acto de impunidad…

  4. Martes, 4 de Marzo, 2008 a las 12:37 pm:

    ¿Quién le cree a Roberto Madrazo??: Nadie
    ¿Quién le cree a AMLO?: Zepeda y sus tres lectores.

    Saludos

    Gabriel González

  5. Juan Moo

    Martes, 4 de Marzo, 2008 a las 12:54 pm:

    Exelentes puntos de vista, y en verdad que el supersecretario ahora es solo uno mas que hace negocios acosta de pemex, se explica entonces por que tanto afan en la reforma.

  6. Joe

    Martes, 4 de Marzo, 2008 a las 1:50 pm:

    ¿Quién le cree a Gabriel Gonz…? ¿Quién es ese tipo? jaja

    Por otro lado, Calderón sólo da ejemplo de su manera de hacer política como decía mi abuelo: con las patas.

  7. Ronald Buchanan

    Martes, 4 de Marzo, 2008 a las 8:12 pm:

    Estimado Jorge:

    Acabo de leer tu columna de hoy y estoy de acuerdo contigo: la
    conducta de Mouriño es totalmente inaceptable en cuanto a los
    documentos que firmó. Debe renunciar. Sin embargo, lo del contrato de
    Repsol es otra historia, manejada con dolo por La Jornada.
    La nota está plagada de errores. Para empezar, no es noticia: salió en
    todos, o casi todos, los periódicos hace meses.
    La cantidad de dinero antoja enorme, pero no lo es. La licitación era
    para el suministro de gas licuado natural –no gas LP como dijo la
    nota– a una planta regasificadora que se va a construir in
    Manzanillo, para la conversión de una planta eléctrica altamente
    contaminante que se encuentra allí y, en una fase posterior, surtir
    gas natural por ducto a otras plantas de la CFE en Guadalajara.
    El propósito era multifacético. Si quieres traer gas natural a esa
    región ya existen dos alternativas: o se puede traer del sureste
    mexicano o de Estados Unidos. Por la cuestión del transporte, el costo
    resulta muy alto. El GNL –o LNG por sus siglas en inglés– no
    solamente reduce la dependencia de importaciones de Estados Unidos
    (casi total hasta hace muy poco) sino que también libera más gas
    mexicano para el ya incipiente exportación a los vecinos del norte.
    En la licitación, la CFE se mostró dispuesta a pagar hasta 91 por
    ciento del precio de referencia en Estados Unidos (del Henry Hub en el
    sur de Texas). Repsol, la única empresa que entró, ganó con una tarifa
    de 3 centavos de dólar más bajo. En el momento, como la misma empresa
    anunció –y los periódicos reportaron– eso implicaba que la CFE iba a
    pagar unos 15 mil millones de dólares a través de los 15 años del
    contrato. Como el precio de referencia ha subido un tanto desde
    entonces, ya son 16 mil millones, pero igual y podría bajar; entonces
    serían menos.
    ¿Y lo del “puerto gratis”? Pues la CFE tenía previa experiencia de un
    proyecto regasificador de GNL, en Altamira. Allí sí posiblemente pagó
    un precio alto por haber licitado el suministro del GNL y la
    construcción de la regasificadora –con todo e instalaciones
    portuarias– como un solo paquete. Nada más entró Shell y, como su
    oferta estuvo dentró de las parámetros de precio, se quedó con el
    contrato.
    Por eso, en Manzanillo la CFE ofreció dos contratos por separado: el
    suministro por una parte, la construcción (muelles incluidas) por la
    otra. Mientras bien es cierto que nada más Repsol entró para el
    suministro, hay tres consorcios que han entrado para la construcción y
    el suministro durante 20 años a la CFE del gas natural que resulte,
    como –otra vez– todos los periódicos informaron hace unos días.
    Obviamente se puede argumentar que hay alternativas al gas natural.
    Pues sí, y la CFE anda en una ampliación de las plantas de carbón en
    Petacalco. También se proyecta un complejo en base a carbón,
    probablemente en Topolobampo, para licitarse dentro de dos a tres
    años.
    Si los que se oponen al contrato de Repsol ¿cuál es la alternativa que
    proponen para el occidente del país? Hasta ahora ninguna.
    Tampoco ofrecen una alternativa a la inversión privada en tales
    proyectos, lo que ellos llaman “privatización”.
    Lo que demuestra el episodio es el muy pobre nivel del debate –en
    ambos lados– sobre la reforma energética, y lo digo como uno de los
    millones que votamos por AMLO en las elecciones presidenciales.
    La nota de La Jornada fue doblemente cobarde. Lo que sí era nota para
    cualquier periódico de oposición fue la de El Universal sobre Mouriño.
    Pero en vez de seguir la nota de El Universal, optaron por una de ocho
    columnas “propia” llena de falsedades, errores y verdades a medias.
    Una bomba periodístico, pues, cuyo humo oscurece todavía más los ya de
    por sí oscuros propósitos del gobierno.
    Y actuaron con dolo en el caso de David Shields, tachándole de abogado
    de la privatización del sector, sin citar fuente (se supone que su
    información provino del mismo Dios). Yo conozco a David desde hace
    unos 14 años. Los dos somos escoceses naturalizados mexicanos. Es mi
    amigo, pero no mi cuate íntimo. Apenas hemos convivido socialmente en
    dos a tres oportunidades a través de tantos años.
    Pero lo que sé de David es que dos veces ha perdido su trabajo –una
    vez de El Economista, la otra de El Financiero– por defender el papel
    rector del estado en el sector energético, y la propiedad estatal de
    sus empresas. No se opone a la inversión privada, pero eso es otra
    cosa.
    David ya ha sido “denunciado” en foros públicos por los “ultras”, una
    vez porque había sugerido que tal vez Pemex podría comprar la cadena
    de gasolineras que Venezuela quería vender en Estados Unidos (¡!). En
    el clima que prevalece ahora, su identificación como privatizador le
    expone a algo más grave. Cobardes los que lo hicieron.

    Saludos, Ron

  8. Miércoles, 5 de Marzo, 2008 a las 10:21 am:

    Pues miren, no lo digo por puro sentimiento “nacionalista”, que, a decir verdad, de eso, casi todos tenemos muy poco. No podemos tolerar a ese gachupín -y que me disculpen los honestos ciudadanos españoles, que sí los hay- entre los administradores del Estado. Ya sabemos de esa tendencia natural de ciertos miembros de Acción Nacional orientada a favorecer la ingerencia extranjera en los asuntos del país. Parece que tienen un serio complejo de ineficacia al considerar que los mexicanos no pueden gobernarse a sí mismos.

    Después del IETUAZO, parece que el régimen calderonista está afanado en seguir haciendo pendejadas. ¿Por qué Felipe Calderón Hinojosa admite a un extranjero en su gabinete? ¿Por amor o por puro vicio?

    Y sí, estoy muy molesto por el IETUAZO porque, miren, hace cuatro años quedé desempleado y como ni por ningún lado encontraba chamba pues comencé a trabajar por mi cuenta, pagando ISR y todo… Y ahora el borrachales de Calderón nos sale con su IETU. ¡No jodan!

    Luego los capitalistas más puritanos hacen muecas porque uno está a favor de la economía alternativa como trabajar sin pagar impuestos o comprar piratería.

    Disculpen el dramita, que tengan buen día.

  9. Ciudadano Informado

    Miércoles, 5 de Marzo, 2008 a las 11:02 pm:

    Me da gusto que los ARDIDOS como el tal Gabriel González lean las editoriales del señor Zepeda. Si fuera un lector regular sabría que Don Jorge no es un penerigista de AMLO.

    Sin embargo no perderé mi tiempo replicando a un analfabeta funcional.

    Saludos a los verdaderos lectores del sitioy no a los “ardillas”.

  10. Jueves, 6 de Marzo, 2008 a las 11:12 am:

    Sobre el comentario de el Sr, Gabriel González:
    1.- Lo que dice AMLO sobre Mouriño no es cosa nueva, el asunto sobre los negocios turbios de “Iván” ya estaban documentados endenantes, gracias al trabajo periodístico de ciertos comunicadores, así que, ciertamente, no tenemos por qué creerle al Peje, debemos remitirnos a las pruebas que la prensa escrita y corrobar la información.

    2.- No por tener una opinión poco condecendiente al régimen calderonista significa que se está en la categoría de “Pejista”, no señor, para que surjan ideas nuevas es necesario el proceso dialéctico, es imposible que todos andemos como zombies tele-dirigidos por cualquier ideología de derechas o de izquierda.

  11. Olimpia

    Jueves, 6 de Marzo, 2008 a las 4:25 pm:

    Para el Sr. Gabriel Gonzalez, el no estar de acuerdo con alguien o una tendencia política no significa que se tengan tendencias hacia una persona o corriente (idiota).

    Por otro lado “Iván” ha cometido muchos errores desde que esta dentro de la Secretaria de Gobernación, ya que es imperdonable que salga dentro de las paginas centrales de una revista (Quien) que es una mentada de madre para la abundante población pobre de este país, presumiendo de sus gustos por la ropa cara y salir a comer a los lugares mas exclusivos y de lujo que la mayoría del población ni siquiera sabemos que existe.

    Y esto lo sabemos sin necesidad de que AMLO lo haga público.

  12. playa

    Viernes, 7 de Marzo, 2008 a las 12:45 pm:

    A mi entender, yo creo que al gobierno no le convienen privatizar Pemex, pues la mayoria de los recursos economicos provienen de Pemex , si la privatizan y se la venden a Shell o Repsol, etc. todos los recursos se van a ir a esas empresas y el gobierno no tendria los recursos de siempre.
    Creo que los tres partidos estan muy conscientes de esto y no van a privatizar Pemex, de donde sacaran dinero para pagar las elecciones como hizo el PRI en su momento?

  13. playa

    Viernes, 7 de Marzo, 2008 a las 12:58 pm:

    Respecto a Mouriño, El articulo 50 de la ley de adquisiciones dice: “Las dependencias y entidades se abstendrán de recibir propuestas o celebrar contrato alguno en las materias a que se refiere esta Ley, con las personas siguientes:

    I. Aquéllas en que el servidor público que intervenga en cualquier etapa del procedimiento de contratación tenga interés personal, familiar o de negocios, incluyendo aquéllas de las que pueda resultar algún beneficio para él, su cónyuge o sus parientes consanguíneos hasta el cuarto grado, por afinidad o civiles, o para terceros con los que tenga relaciones profesionales, laborales o de negocios, o para socios o sociedades de las que el servidor público o las personas antes referidas formen o hayan formado parte;

    II. Las que desempeñen un empleo, cargo o comisión en el servicio público, o bien, las sociedades de las que dichas personas formen parte, sin la autorización previa y específica de la Contraloría conforme a la Ley Federal de Responsabilidades de los Servidores Públicos; sí como las inhabilitadas para desempeñar un empleo, cargo o comisión en el servicio público”;

    Entonces Mouriño infrigio la ley y él lo sabe aunque haya sido una adjudicacion directa, los funcionarios de Pemex permitieron se llevara a cabo el contrato. Cuando esto llega a suceder el proveedor puede quedar inhabilitado por minimo 6 meses y no puede vender a ninguna dependencia del gobierno. Creo que si se violo la ley porque Mouriño dijo que los contratos si los firmo ely son legales.

  14. Renegado Legítimo

    Sábado, 8 de Marzo, 2008 a las 11:49 pm:

    Los desesperados esfuerzos que realiza desde la presidencia de la Cámara de Diputados la ¿perredista? Ruth Zavaleta por desviar la atención del escándalo Mouriño; las declaraciones cínicas del diputado priísta Emilio Gran Boa en el sentido de que “no somos Ministerio Público”; por no hablar de la fellatio política que Germán Martínez Cázares no tuvo empacho en darle al gallego que despacha en Bucareli, no hacen más que confirmar y hacer evidente la alianza descarada que los golpistas del 2 de julio han establecido con el priísmo jurásico y con los chuchos colaboracionistas. Quién sabe qué les habrá prometido el “metrosexual” favorito de Los Pinos (¿una tajada del enorme pastel que están a punto de repartirse a cambio de entregar los recursos de la Nación a empresas extranjeras?), el caso es que todos se muestran de repente como los “Niños Héroes de Bucareli”, empeñados en enterrar a cualquier costo el caso más escandaloso de corrupción política que ha enfrentado la administración espuria a escasos 15 meses del golpe de Estado que colocó a Fecal en una silla que le es ajena.

    Pero ni todos esos esfuerzos dignos de mejor causa pueden resucitar a quien desde ya se ostenta como el primer muerto político del sexenio. En una sangrienta metáfora de lo que ha sido el actuar de este gobierno usurpador en “contra” del narcotráfico, y las reacciones que ello ha ocasionado, se puede caricaturizar la imagen de “Iván” como el clásico decapitado que, ajusticiado por sus errores, es un buen día arrojado a los jardines de Los Pinos envuelto en una cobija y con el letrero amenazador: para que aprendan a respetar.

    “Iván” no supo, no quiso respetar las formas ni las leyes de este país, que no es el suyo. En su prepotencia peninsular del que viene “a hacer la América”, creyó asunto fácil el apoderarse de enormes riquezas, desde los cargos públicos que ha ocupado merced a sus buenas “relaciones” (políticas, se entiende) con el ocupante de la presidencia. Su buena estrella, o sus estrechas ligas con los poderosos, han hecho de él y de su familia, mexicanos de corcholata, hombres sumamente ricos. No es eso lo que se critica, como hipócritamente vociferan los panistas. Lo que es no solo criticable, sino ilegal, es haber logrado ese enriquecimiento al amparo del tráfico de influencias, del uso indebido del servicio público, como cínicamente lo ha confesado en televisión nacional el gallego que un día soñó con llegar a Los Pinos.

    Esa soberbia, esa ambición desbocada, han colocado a Juan C. (de COYOTE) Mouriño en la incómoda posición de primer damnificado de este sexenio de pesadilla. Perdidas totalmente su interloución política y su autoridad moral, “Iván” deambula por los pasillos del poder, rumiando tal vez el rencor de haber sido alentado a abandonar el manto protector de Los Pinos para enfrentar la crudeza de la real politik desde la posición más fuerte pero paradójicamente la más vulnerable para quien, como él, tienen una larguísima cola tan larga como expuesta a pisotones. Empeñado en una autodefensa patética, tanto más inverosímil cuanto más resonancia se le da por parte de los columnistas y merolicos televisivos bien alineados con el poder, Mouriño es un muerto político, que en palabras de quienes las han visto todas, sigue pataleando porque nadie le ha avisado que ya se murió.

    ¿Le preocupa realmente a Juan C. (de COYOTE) Mouriño el ser un zombie político? No demasiado. Cierto, su fugaz paso por la política mexicana y prematuro deceso, complican enormemente, por no decir cancelan a perpetuidad, sus ambiciones de heredar en el poder usurpado a su íntimo amigo y protector, Fecal. Sin duda desde Los Pinos se pueden hacer jugosos negocios que aseguren de por vida el futuro de quien se pliega a las órdenes del capital extranjero, como bien puede atestiguarlo el propio Calderón, para cuya familia hasta por lo menos 15 generaciones, alcanzará el botín que le toque por enajenar la riqueza nacional. Esa oportunidad, la de volverse un hombre aun más rico de lo que ya es, la perdió Mouriño en la cloaca del escándalo en que se metió. El orgullo herido del peninsular que ya no llegará a Los Pinos se ve aliviado no obstante porque sabe que aun así, será recompensado con largueza por los servicios prestados. Después de todo, a él lo que le interesa en realidad no es el poder, sino el poder como medio para enriquecerse grotescamente. Y riquezas grotescas las conseguirá de un modo u otro. Si no es como futuro gerente del patio trasero de EU llamado México, será como socio del Pemex que tanto les urge rematar.

    “Iván” sueña aun con apropiarse, para sí y para su familia, de la riqueza nacional. Se ve a sí mismo como el futuro alto ejecutivo de Repsol, con asiento en el Consejo de Administración, avión particular, bonos anuales de seis cifras, membresía en los más exclusivos clubes deportivos y sociales, y el respeto de la comunidad hispana e internacional por ser uno de “los poderosos” del gran capital. Por ello no le importa ser evidenciado, desde ya, como el epítome de la corrupción política del panismo usurpador. Poco le preocupa haberse convertido en un lastre para el gobierno golpista de Fecal, exhibido como un gobierno “de manos SUCIAS” por los delitos cometidos por su niño consentido. Ambos, Fecal y su íntimo amigo Mouriño, no sudan ni se acongojan por el futuro ominoso de un gobierno golpista en cuya viabilidad ni siquiera ellos mismos confían. Lo mismo les da caer o no; saben que de hacerlo, caerán sobre un colchón protector hecho de millones, cientos de millones, de dólares malhabidos.

    Mouriño es un muerto político, que anhela vivir una vida de riquezas, aunque sea en el limbo al que él solito se condenó. Un muerto alegre, sin duda.

  15. Justodecir

    Domingo, 9 de Marzo, 2008 a las 12:16 am:

    En el mejor de los casos Mouriño es un junior muy naive que no sabe en donde esta parado, en el peor de los casos es un junior prepotente. Pero…y Calderón que…???, como le cabe en cabeza poner a un junior en gobernación…???. A la mejor nos quizo ver la cara de what….????!!!

    En fin Jorge, como dice Manuel Montoya arriba, …que vamos hacer…???, porque ALGO debemos hacer los mexicanos…

  16. fernando rios

    Lunes, 10 de Marzo, 2008 a las 1:23 pm:

    Sr. Jorge Zepeda
    Es criminal la actitud de usted y sus colegas para con Mexico y los mexicanos.

    Leo varias de las columnas que escriben, tanto usted como sus colegas y, me resulta incomprensible la cobardia con que ustedes evitan mejorar al pais.

    Por que, teniendo ustedes las respuestas a los diferentes acontecimientos cotidianos, no hacen nada por llevarlas a cabo y solo se dedican a plasmarlas en tinta y con ello satisfacer su vanidad en busca de reconocimiento a su “valentia”.

    Se que no tengo ni la preparacion ni la informacion de que ustedes gozan, pero lo que no alcanzo a comprender es el por que no ejercen su derecho como ciudadanos para llevarles a cabo y no nadamas para comunicarlas.

    ‘Basta ya!, es hora de que se comprometan con Mexico y los mexicanos y con la seguridad, conocimientos, antecedentes y resoluciones a todos los problemas de pais, busquen los puestos politicos que les permitan representar los intereses de los mexicanos.

    Ustedes, son expertos en criticar, en forma dogmatica, a todos los actores publicos, sin exponerse a mejorar lo que critican.

    Se burlan de los funcionarios publicos, de los gobernantes, de los politicos, de los industriales, en fin de todo el que se les atraviese, pero por que no se comprometen y arreglan lo que dicen esta mal hecho.

    Ustedes, son como algunos comentaristas de deportes que narran los partidos destrozando a los jugadores y al entrenador gritando el porque no hacen esto o aquello y por que no cambian a este o a aquel jugador o por que pusieron a jugar a fulano o mengano, pero cuando los equipos les convierten en entrenadores, fracasan de la manera mas espantosa, ejemplos. PUENTE, BRAILOSKY y otros mas.

    Es por ello su temor, no es lo mismo decir que hacer y por favor, no me salga usted con la excusa de que su labor es denunciar, correspondiendo a otros el hacer. QUE ACTITUD TAN FACIL

    No estoy para defender a nadie, solo que me da coraje, que habiendo mexicanos tan preparados y con la solucion para todos los problemas, cobardemente esperan que otros los solucionen, a sabiendas que cualquiera que sea la actitud que asuman, sera tema para que ustedes los critiquen y ridiculicen.

    Esperando su compromiso con Mexico, me es grato saludarle

    fernando rios arroyo

  17. Lunes, 10 de Marzo, 2008 a las 1:50 pm:

    Joe
    Seguro que su abuelo fue un estadista del que todos debemos tomar nota de sus sabias enseñanzas. Siento no saber nada de él, salvo claro, que usted es su nieto.
    Los dichos de las personas: el suyo, el mío, el de su abuelo y/o el de Zepeda. Obtienen su valor real de la razón y la verdad.
    Así alguna afirmación: de usted, mía, de su abuelo y/o de Zepeda. Puede ser tan o más valiosas que las de cualquier otro.
    Lo que debería distinguir la opinión de Zepeda de la nuestra es que él, por ser periodista, hablara de lo que sabe y/o lo que lo que ha investigado le sugiere. Y no de lo que cree.
    El único fundamento que el cita en su texto para tomar por cierta la información sobre Mouriño es el dicho de AMLO, y va más allá. Anticipa que quienes descalifiquen la información será sólo porque proviene de AMLO. Y por su cuenta, él descalifica cualquier juicio de la Función Pública por anticipado.

    Así divide la cuestión entre los que creen en lo que dice AMLO (como él) y entre los que no (entre ellos la autoridad competente para sancionar el caso).
    Los primeros serían los nobles (como él; y claro como usted). Y los otros serían los perversos.

    Si eres noble y bueno exiges ya la renuncia de Mouriño (y tal vez hasta la de Calderón).
    ¿No sería mejor dudar de todas las partes involucradas? Incluyendo, claro, de la de periodistas que toman partido de uno u otro lado.

    Lo que hace Zepeda es un panfleto disfrazado de periodismo.

    Saludos a usted y mis respetos a su abuelo.

    Ciudadano Informado

    Es triste que asigne la condición de verdaderos a quienes únicamente con usted coinciden.
    Eso de decidir la pureza de las personas es muy limitante y muy grave.
    Ojalá un día lo pueda superar. Entonces notará que el mundo – y el país- tiene cabida para todos.
    Reciba Saludos

    Miguel Ángel de Jesús Esparza Aldaba

    Zepeda no hace referencia a las investigaciones que usted alude. Tampoco emite un juicio sobre la veracidad de los documentos que AMLO entregó.
    Más precisamente dice: “al margen de lo que arrojen las investigaciones sobre estos hechos”.
    Y deja el asunto entre creerle AMLO o al gobierno.
    ¿Y qué hay de la investigación periodística, más allá de la que pueda hacer la autoridad?
    ¿Por qué no emite un juicio sobre los documentos en cuestión, y lo que él, respaldado por asesores jurídicos, considera en referencia?
    Zepeda escribe su opinión o creencia (o encargo) de individuo o partisano, haciéndola pasar por la de una opinión periodística.
    Lo invito a leer de nuevo lo publicado por Zepeda críticamente y a sacar sus conclusiones.
    Saludos

    Olimpia
    Al decir que Zepeda le cree a AMLO sólo hago referencia a su artículo. Él hace una declaración explícita de fe cuando da por bueno lo argumentado por el expriista “al margen de lo que arrojen las investigaciones sobre estos hechos”.
    Saludos

    Atte Gabriel González Fuentes

  18. Arturo Hernández Mondragón

    Lunes, 10 de Marzo, 2008 a las 8:46 pm:

    Hola a todos:

    El escándalo político y legal denunciado por AMLO contra Mouriño y sus beneficiarios ha sido utilizado por algunos medios impresos como el periódico Reforma, para recordar la relación de AMLO con Bejarano.

    Sin embargo, habría que precisar que en el caso de Bejarano, nunca le pudieron probar el delito de malversación de fondos y que actualmente ya no pertnece al PRD.

  19. Miércoles, 12 de Marzo, 2008 a las 9:19 am:

    Sr. Gabriel González Fuentes.
    En mi comentario anterior no me refería expresamente a las opiniones vertidas por Jorge Zepeda, no, y tal vez sí coincida en algunos puntos de vista con él. El caso es que, al llegar a este blog, pues uno ya viene informado por otras fuentes y mire, a estas alturas diga quien lo diga, es evidente que Mouriño transgredio una norma, sin embargo, usted y yo sabemos que va a quedar impune.

    Sabemos que el Peje, como todo político mexicano pues, está “capitalizando” el asunto y, ¿Quién no lo haría? Es importante precisar que Mouriño cometió un delito con López Obrador o sin López Obrador.

    Pero vale la pena reflexionarlo. Así, de reflexión en reflexión es posible que alcancemos una praxis donde una mayoría esté involucrada en conciencia.

  20. carlos justo sierra

    Lunes, 17 de Marzo, 2008 a las 9:38 pm:

    falta que senales como ha intervenido desde 2000 para designar a numerosos delegados federales en campeche a pesar de su poca competencia,deteriorando a servidores publicos que lo eran de carrera;muchos de sus amigos que perdieron electoralmente los ha designado en migracion,en el seguro socia, en la profeco,en fin una larga lista de arbitrariedades y autoritarismo, es decir ha traficado con su influencia desde hace tiedmpo,violando derechos juridicos de las personas.

  21. HCG

    Domingo, 20 de Abril, 2008 a las 12:07 pm:

    ¿Qué hacemos con López Obrador?
    Jorge Zepeda Patterson
    20 de abril de 2008

    Gracias por el excelente artículo de análisis.

    Cuando en un País impera la impunidad a nivel institucional, no nos pueden exigir métodos a modo de los gobernantes para exigir nuestros derechos.

    Lic. AMLO te consideramos un Heroe de la lucha social en México, no nos vayas a fallar como en una ocasión confiamos en CCS, que terminó siedo palero del espurio, o como RR que terminó dandoselas a Ahumada, o como los Chuchos que a como de lugar quieren el poder para beneficio personal y esta ciego ante las demandas de los Méxicanos.

    Merecemos un país con igualdad de oportunidades, no uno en donde los puestos publicos se heredan por generaciones.

    Desde aquí un saludo de repudio al espurio, que para él “El fin justifica los medios” (Haya sido como haya sido), con toda la sinverguenza que esto implica, que verguenza de pseudopresidente.

    HCG

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