11/1/06 2:37 AM -
Oaxaca asunto político… y ético Comentarios a comentarios
Interesante el debate que se observa en los 7 comentarios de la nota de abajo y en los 29 de la columna sobre el baño de sangre. La posición de los que allí escriben efectivamente recorre todo el espectro de emociones que genera el caso de Oaxaca. Hay otros comentarios que he recibido y no publicado, de personas con verdadera vocación de granadero, que no ahorran amenazas contra los que no piensan como ellos. Debo decir que estos suelen proceder de los dos extremos de ese espectro. Los ultra de derecha y los ultra de izquierda se asemejan mucho en el tono y los argumentos (o la ausencia de ellos y la profusión de adjetivos).
Coincido con Gloria Palma. También con José Luis Canseco a quien las declaraciones del Vocero y de Fox afirmando que con la entrada de la PFP ya se resolvió el problema de Oaxaca le parecen cínicas. No cabe duda que el Presidente habita Foxilandia desde hace rato.
Agradezco los múltiples comentarios que apuntan al daño que se ha causado a los ciudadanos comunes y corrientes, víctimas de todo este conflicto. Es un ángulo que no debemos desdeñar. Varios comentaristas abordan con variantes el martirio que significa haber vivido en Oaxaca en estos meses. Es un tema que suele olvidarse, particularmente para quienes no vivimos en la región.
Pero también es válida la posición de otros comentaristas que acentúan la obligación moral que los ciudadanos tenemos para con mayoría empobrecidas y víctimas de diversos actos de injusticia, padecidas durante décadas.
Me parece que es un tema cada vez más relevante. A mi juicio, toda persona honesta debería estar comprometida con hace algo para mejorar la situación de los que viven peor que nosotros, por causa de un modelo injusto y plagado de privilegios. Pero movilizarse, protestar, convertirse en ciudadano activo, etc., con frecuencia afecta la vida de terceros que no son parte activa del problema.
El bloqueo de Reforma durante las protestas postelectorales, molestó a muchos. La suspensión de clases en Oaxaca perjudicó a la mayoría de las familias de la entidad. Cada marcha y cada plantón provoca irritaciones.
No es un tema sencillo. Por un lado, con frecuencia se trata de grupos que recurren a este recurso porque se han agotado las maneras de rebelarse contra algo que consideran injusto. Carecen del poder que tienen las elites para gestionar sus necesidades sin necesidad de salir a la calle.
Pero del otro lado, cada vez es más evidente que estos grupos que afectan la vida de los ciudadanos pierden legitimidad y consenso frente a la opinión pública y el resto de la ciudadanía, justamente por las “molestias ocasionadas” (y como bien afirman los comentarios aquí expresados, con frecuencia es algo más que molestias ocasionales). Utilizar estos recursos quizá permita obtener ventajas coyunturales y de corto plazo, sobre el tema que se protesta. Pero a largo plazo se termina por asociar las protestas con la irresponsabilidad o el egoísmo.
La izquierda tendrá que evaluar cada vez con mayor sensatez el beneficio de protestar, como recurso político legítimo, contra el costo de irritar a la ciudadanía. No basta con decir, “disculpe las molestias nuestra causa es legítima”. Imponer por la fuerza los daños que ocasiona una confrontación, no es la mejor manera de construir un consenso mayoritario. La batalla por construir una sociedad más justa pasa por la construcción de mayorías. Y para ello se necesita sensibilizar y convencer, no irritar o afectar.
Creo que no siempre es fácil dilucidar lo más conveniente. Estoy convencido de que el bloqueo de Reforma fue contraproducente para la causa de AMLO. Pero no me atrevería a descalificar el movimiento de la APPO de manera categórica. Ciertamente creo que la suspensión de clases por parte de los maestros es una medida unilateral que afectó a terceros. Y me pregunto si no habría habido mecanismos intermedios que hubiesen permitido mantener las clases, aunque fuese con horario reducido, en un afán de generar el apoyo de los padres de familia. Podría haber hecho menos impactante su protesta, pero a la larga, habrían tenido mucho más consenso y apoyo de la población. Del otro lado, no se que haría yo en lo personal si fuese miembro de una comunidad indígena cuyo patrimonio ha sido despojado por los abusos, y sus protestas han generado represión y asesinatos. Me gustaría que fuesen mejores personas y ciudadanos ejemplares, pero no estoy en condiciones de juzgarlos.
En cambio si tengo hartos elementos para “juzgar” a Ulises Ruiz. Su desempeño me parece inadmisible. Desde inventarse la guerrilla (que nunca apareció más que en su montaje). Haber sido elegido legalmente no le daba derecho para cometer los abusos que provocó. Los asesinatos, contra lo que se diga, fueron en su mayoría en contra de los manifestantes, a sangre fría, por grupos vinculados a la autoridad.
Finalmente, coincido con varios comentaristas. La única salida es que se aplique la ley, pero en el sentido más profundo de la palabra. Que se investiguen los delitos de la autoridad que provocaron las manifestaciones, y también los delitos que realizaron los manifestantes en contra de terceros.







Miércoles, 1 de Noviembre, 2006 a las 2:16 pm:
Mr Zepeda:
Siempre he apreciado su lucidez en el análisis, pero una vez que pasa al ámbito de la propuesta, lo encuentro empantanado en la especulación, resbalandose con las cascaras de la inocencia o de plano recurriendo al lugar común como unica escapatoria. “La unica salida es que se aplique la ley…” 8por favor!!). “…podría ser menos impactante su protesta pero a la larga logrará mayor consenso…” (¿que tan larga es esa “larga”, ¿quinentos años?). “…estos grupos que afectan la vida de los ciudadanos, pierden legitimidad y consenso frente a la opinion publica” (defina “legitimidad”, “conseso” y “opinion publica”) ….
No quiero que me considere u apologista de la violencia Mr Zepeda, pero, francamente: ¿que otra via para quitarse de encima a estos (hijos de %&$# llamados eufemisticamente) poderes facticos ve Ud aparte de la violenta?. Y por favor; no me argumente el estado de derecho, la ley, las instituciones y todas esas cuartadas de intelectrual organico pues no considero que Ud sea eso.
Reciba un cordial saludo
Miércoles, 1 de Noviembre, 2006 a las 5:18 pm:
Don Adrián
Entiendo su impaciencia. Y tengo muchos otros datos para documentar la rabia y la impotencia. Pero no va a cambiar este país mientras no sepamos cómo conciliar la pasión con la capacidad para operar en la realidad política, nos guste ésta o no.
Cuando hablo de legalidad no me estoy refiriendo a la que usted critica, sino a la que tiene que ver con un sentido pleno de justicia. Ver al respecto, en este sitio, los artículos dominicales Diciembre negro y Rehenes del PRI.
Saludos.
Miércoles, 1 de Noviembre, 2006 a las 7:04 pm:
Estimable Sr. Zepeda:
Apoyo sinceramente sus comentarios a comentarios.
Son las actitudes de gente como el Sr. Victor Adrián Trujillo (¡Vaya nombrecito! no le vayas a quitar el “Adrián”) de acelerados e ignorantes del significado de lo que es justicia plena, los que descomponen pacto social y la vida civica de las comunidades, que solamente pueden estar regidas por el marco legal e institucional.
El pretender utilizar otras formas de “Lucha”, no previstas en la ley, como plantones y marchas que lesionan los derechos de terceros NO TIENE LEGITIMIDAD por donde se les quiera ver…
Mucho menos el cometer delitos escudandose en este tipo de ilegales manifestaciones.
Hay que recordar que los derechos de uno terminan exactamente donde empiezan los derechos del otro.
Efectivamente yo creo que hay elemento para someter al imperio de la ley al Gobernador Ulises Ruiz, pero para esto es necesario invertir tiempo, ezfuerzo, talento y conocimientos y los tres últimos elementos parecen no abundar en esa “izquierda” que nombras.
Parece que tiempo si les sobra, pues mi percepción es que son gente “sin oficio ni beneficio”. Yo mismo no me imagino holgazaneando en un campamento como esos de Reforma que igualmente citas.
Y esa es una palabra clave: “Holgazaneria”, eso si abunda entre estos “luchadores sociales”.
Y ese si es un fuerte lastre para progresar, mientras no se puedan desligar de dicho lastre, no habra decreto, gobierno, “mesias” ni nadie que haga “pagar” esa deuda que comentas que existe con las comunidades mas empobrecidas.
Trabajo, Educación, Capacitación, Conocimiento, Esfuerzo e Inversión… No existen otros ingredientes para la única receta del progreso, y es este el único vehiculo para pagar la deuda que citas.
Jueves, 2 de Noviembre, 2006 a las 7:37 pm:
Si bien entiendo los que aquí hemos emitido algún comentario esperamos una respuesta del sr.Zepeda porque precisamente es su escrito la materia del comentario.Pero he notado al menos un par de veces que los comentaristas atacan a otros comentaristas y eso reduce la calidad del foro.
Es una pena porque puedo ver una mente lúcida, razonablemente moderada y una paciencia profesional en el sr. Zepeda, un capital que tiran por la borda los que juzgan lo que otros comentan.
Saludos sr.Zepeda.
Viernes, 3 de Noviembre, 2006 a las 6:07 am:
Sr. Zepeda:
Coincido con ud. en que las injusticias son un factor de descontento,sobre todo las que se cometen generalmente con la clase más humilde, sin embargo las protestas como las que ha hecho la appo no tienen justificacion alguna, sobre todo porque el verdader fin de estas son de tipo politico y personal, como vamos a creer en la bondad de un movimiento encabezado por gente como Flavio Sosa (el que si tiene un cuñado incomodo para encubrir las concesiones de taxi con las que indebidamente se quedó) o con gente como Gabino Cué saltarin de la politica ( pri, convergencia, prd) o Ericel Gomez Nucamendi (millonario con ambicion sin limite) ¿ellos defensores de las causas perdidas? ¡por favor! yo ya no creo en los reyes magos.
Y sobre Ulises ¿asesinatos? porque no tambien le echan la culpa de las muertes naturales total si de hacer leña se trata, para eso los de prd se las gastan solos y aqui por mas que lo niegen se ve su mano negra.
Creo que lo ideal para un analista politico es ser totalmente imparcial aunque es dificil ¿o no Sr Zepeda?
Quedo a sus ordenes para cualquier comentario en lo particular en mi correo electronico que he registrado.
Gracias
Viernes, 3 de Noviembre, 2006 a las 6:08 am:
perdon por error de dedo puse niegen en vez de nieguen
Martes, 7 de Noviembre, 2006 a las 3:33 am:
Nuevamente Sr. Zepeda, permitame felicitarlo por su mesura en las contestaciones a nuestros comentarios, coincido con Ud. que no existe un trabajo honesto y moral de todos, puesto que solo consideramos justo alguno que pueda beneficiar a algunas personas, pero que por nada se meta con mi interés directo, por que entonces si convierto en delincuente a cualquiera.
Yo no creo que sus comentarios sean sesgados por el hecho de decir una sola verdad; que Ulises Ruiz, se ha equivocado y debe aceptarlo, pues es un ser humano imperfectible como todos y sobre todo necio más que muchos. Es del dominio público el poco aprecio del que goza en nuestro Estado y sinceramente no creo que sea culpa del PRD, Convergencia, PAN o cualquier otro organismo político o alguna otra ave del mal agüero, que el Sr. haya nacido apático. En hora buena por sus comentarios Sr. Zepeda.
Jueves, 9 de Noviembre, 2006 a las 3:40 am:
“El amor por la patria a menudo se confunde en la mente de los simples
por el amor al gobierno.”
La Columna de Hierro.
Taylor Caldwell
Estimado Sr. Jorge Zeppeda P.
El conflicto de Oaxaca, tiene muchas variantes, desde donde se le pueda apreciar y podríamos decir p.e. rezago social, pobreza extrema (aunque el solo término pobreza es en si, extremo), injusticia social(comprendiendo esta desde los tribunales al servicio de Ulises, hasta la impunidad de los sicarios del mismo) , déficit educativo, violación de derechos humanos y todas los demás adjetivos que nos sitúan en el numero 32, de 32 Estados de la republica,. y aquí, se lo aseguro, no opera la frase de que el que ríe al ultimo, ríe mejor. Todo lo contrario.
Ser los últimos en casi todo, nos muestra una realidad Sr. Zepeda, “LA FALTA DE EFICACIA DEL ESTADO”, me explico parafraseando a kelsen, que decía, que el Estado gira en torno a su orden jurídico, teniendo en este, su eje principal sobre el que se sustenta el poder, la población y el territorio como ámbito espacial de validez de ese orden jurídico. Pero lo interesante es que kelsen menciona, que no basta ese orden jurídico, sino que además este debe ser “EFICAZ “ entendiéndola como la adecuación de la ley (conjunto de normas) a la realidad social de determinado pueblo,
En Oaxaca tenemos leyes que han sido rebasadas por la realidad, no solo porque las que tenemos no son aplicadas, sino que además han sido violadas sistemáticamente por Ulises Ruiz y sus antecesores. El Estado en este caso el gobierno de Ulises Ruiz desde este punto de vista esta deslegitimado, pues precisamente su gobierno es ineficaz, ya que como dice Kelsen la eficacia justifica a determinado Gobierno (Estado).
Tal deslegitimación de poder en el caso de Ulises, la podemos entender no solo desde el punto de vista social-real, como resultante de un fraude maquinado por él (sic. “Mapache Mayor”) y sus cómplices en la pasado elección de gobernador, sino también desde el punto de vista social-jurídico, ya que posteriormente al usar de nuestras instituciones como se hizo del Tribunal Federal Electoral, esta no cumplió con su labor de aplicar la justicia, en base a las evidencias presentadas, sino que validó a Ulises Ruiz en sus trapacerías, resultando ineficaz la institución ante una realidad abrumadora como lo fueron los pasados comicios en Oaxaca. Cuando Obrador dijo que “Al diablo con la Instituciones” muchos hipócritas se rasgaron las vestiduras y la frase es apasionada ciertamente, pero considero tiene verdad si se le analiza con mesura, pues en el ejemplo de la elección de Ulises, la institución que teníamos no cumplió con su fin, en otras palabras legitimó lo ilegitimo, resultando así ineficaz, contribuyendo con su parte, a arrastrarnos a la situación que tenemos hoy)
Es por eso que la ingenuidad (lo digo con todo respeto) de algunos opinantes al decir “gobernador electo legítimamente”, resulta y demuestra no solo falta de conocimiento de lo que se opina, sino un desdén y apatía por tratar de investigar y comprender (tener empatia) las causas que generaron todo el conflicto aquí en Oaxaca.
La realidad nos aplasta en Oaxaca, es por ello que se desdibuja en la practica la absurda e hipócrita frase “Gobernador electo legítimamente”, ¿que ira a gobernar este cínico? a menos que sea solo el set o estudio desde donde arenga sus spots televisivos.
Sr. Zepeda, en la lucha social que se vive aquí en Oaxaca, en esta pugna entre la realidad y la ficción creada por Ulises y Fox, uno cínico-delincuente y el otro cómico por demás, cabe preguntarse sino “debemos mandar al diablo a algunas instituciones” y a otras algunas, modificarlas y restaurarlas para que cumplan con su función social. He ahí nuevas instituciones o por lo menos figuras jurídicas como el plebiscito, la revocación de mandato o el referéndum…. he ahí talvez unas variantes entre otras soluciones, de salidas apegadas a derecho para salvar conflictos violentos….
Domingo, 12 de Noviembre, 2006 a las 1:23 am:
no se por que no sedan cuenta de la situacion que hoy en dia nos afecta de la entrada de la pfp la insertidumbre nos conmueve, la inseguridad y la tranquilidad de los habitantes el gobernador de su incapacidad de ver las cosas de un punto de vista no sabe gobernar dar la orden para que repriman al pueblo asu misma gente , y los empresarios explotando no solo al pueblo y Ulises asesinandolo estan perdiendo la confianza.
Martes, 14 de Noviembre, 2006 a las 6:23 pm:
Oaxaca y el modelo Evo Morales
Hay otro punto de contacto entre el laboratorio oaxaqueño y el modelo Evo Morales. Éste lo establece Flavio Sosa al conversar con la agencia de noticias norteamericana AP. Sosa declaró que el caso de Oaxaca es el comienzo de un levantamiento social similar al que ocurrió en Bolivia y que culminó en diciembre con la elección de Evo Morales a la presidencia. “Ulises es nada más el detonador —especificó. Son transformaciones histórico-sociales que está viviendo Latinoamérica. El movimiento demostró a todo el mundo que México es del sur, como Bolivia, no del norte como Estados Unidos”.
Hay algunos aspectos que llamaron la atención de la agencia AP. En la entrada de la nota caracteriza al todavía entonces líder de la APPO como un hombre jactancioso, y señala: Flavio Sosa se ve muy relajado para ser un hombre buscado por la justicia. Más adelante recuerda que Sosa fue miembro fundador del PRD y luego participó en la campaña de Fox.
Desde la posición de quien se dedica al análisis del tratamiento periodístico de la información es difícil conocer la fuerza real de grupos armados o movimientos sociales como los que se han hecho notar a últimas fuerzas en Oaxaca, Guerrero, Michoacán y el Distrito Federal
(Fragmento de columna de Regina Santiago)