Publicado en El País
14/05 2015

Amores que dañan

Los poetas siempre han sabido que el amor nos hace vulnerables, los comerciantes también y lo han explotado para vendernos cosas en Navidad o un seguro de vida cada año. Pero ahora el asunto ha escalado a una dimensión absurda. El peso que las redes sociales han adquirido en nuestras vidas ha dado lugar a toda una revolución para generar formas de explotación de nuestras listas de amigos en Facebook, Twitter o Instagram.

Los publicistas y los cabilderos de todo el orbe siempre han sabido que no hay mejor publicidad que la que corre de boca a boca. Las redes sociales digitales constituyen el paraíso para explotar este viejo adagio. Nunca como ahora las conexiones sociales informales y las redes de amistad se habían vuelto tan visibles y cuantificables. Por lo mismo, el mundo de la publicidad se ha volcado al “friendvertising”; o el arte de crear imágenes y video clips que el público de las redes sociales convierta en virales. Expertos en marketing, en psicología y en programación desarrollan esquemas para inducir a las personas a compartir con sus amigos y conocidos mensaje positivos sobre determinadas marcas o causas, sin que parezca publicidad. La ciencia del marketing viral abreva en modelos matemáticos sofisticados para determinar los nodos o personas claves en distintas redes de amigos que a su vez conectan con otras redes y constituyen motores de expansión de laLEER MAS

10/05 2015

Chiva a pesar de Vergara

Haber pasado la infancia en Guadalajara y tener dos hermanos mayores me condenó a ser aficionado a un equipo ya desaparecido, el Oro. En las “cáscaras” de metegolsepone mi hermano mayor se apersonaba Chiva, el que le seguía se decía del Atlas y a mí no me quedaba más que pegarle a la pelota en nombre de los Mulos del Oro. Con el tiempo mi pobre equipo fue condenado a las ligas inferiores y terminé acogiéndome, cómo no, al Rebaño Sagrado durante las siguientes tres décadas. Bueno, hasta que apareció Jorge Vergara en 2002. Desde entonces, mi querencia por Las Chivas ha estado permanentemente amenazada por los exabruptos y desfiguros de su dueño y presidente.

Jorge Vergara es al mundo del futbol lo que Berlusconi a una asamblea de Jefes de Estado. Un personaje anecdótico y pintoresco, capaz de sorprendernos con decisiones temerarias (comprar al Saprissa en Costa Rica y al Chivas USA o construir un nuevo estadio), pero también provocarnos pena ajena con decisiones atrabancadas. Diría que para muchos efectos ha sido un chivo en cristalería, pero ni eso: ni siquiera es un aficionado Chiva. Un amigo de corazón rojiblanco salió indignado del palco de Vergara cuando observó la actitud del empresario en un partido épico del Guadalajara; el dueño se distraía una y otra vez con la botana que se servía mientras mi amigo padecía connatos de embolia cadaLEER MAS

Publicado en El País
6/05 2015

El día que Jalisco se rajó

Sí, es preocupante que los narcos hayan podido tumbar un helicóptero de guerra blindado y artillado, pero lo que verdaderamente atemoriza es lo que siguió después: la capacidad logística que supone concertar en cuestión de horas una veintena de retenes simultáneos en diversos puntos del occidente de México, con la intención de ahogar a Jalisco y a su capital, Guadalajara, una ciudad de cuatro millones de habitantes. Un déjà vu de lo que el país experimentó seis años antes cuando Monterrey vivió secuestrado por los Zetas.

Durante décadas los mexicanos asumieron que el narcotráfico era un fenómeno inevitable pero circunscrito a determinadas zonas del país, por lo general aisladas y distantes. Algo que sucedía en la frontera o en la sierras, siniestro y terrible, pero ajeno y marginal. Algo que le sucedía “a los otros”. Como la miseria extrema o el paludismo. En un país tan desigual, en el que existen tantos “méxicos” pero sólo uno de ellos importa e influye, lo que suceda en los otros méxicos es algo que todavía no sucede en el México con mayúscula.

Por lo que respecta a las drogas, eso cambió en el sexenio anterior, con la estrategia que siguió Felipe Calderón. El ex presidente asegura que no fue él quien trajo la guerra a las ciudades, sino que la guerra vino a ellas. Afirma que el negocio de las drogas dejó de ser unLEER MAS

3/05 2015

Marcelo: cálculo y venganza

Cuenta la leyenda que durante el porfiriato un gobernador avisó a la capital que había un brote de insurrección en la zona; desde el centro le dieron instrucciones por telegrama: “sofóquelo sin derramar sangre”. El gobernador acató la orden puntualmente y respondió: “sofocado sin derrame de sangre”. Enterró vivos a los cabecillas.

Algo similar ha sucedido con Marcelo Ebrard en los últimos meses. Alguien, siguiendo instrucciones del centro, lo enterró vivo. Por razones de cálculo político, pero también de venganza personal.

Y es que el ex Jefe de Gobierno representa para muchos una amenaza política. Por lo mismo, en su linchamiento convergen distintos factores y variados protagonistas. Por un lado, es uno de las pocas variables no controladas por el PRI para lograr reelegirse en el 2018. El PAN carece de una figura competitiva y la izquierda está fragmentada entre Morena y el PRD. Pero Ebrard era un hilo suelto. Es una figura que al margen de los partidos genera interés entre en un amplio espectro del electorado que le considera un funcionario experimentado y progresista, sin la radicalidad o belicosidad que el atribuyen a AMLO. Los Pinos tenía que evitar a toda costa que en la segunda mitad del sexenio Ebrard adquiriera visibilidad y, por ende, gozara de popularidad de cara a la sucesión presidencial. Consecuentemente se le han cerrado todos los caminos a través de los cuales él podría tenerLEER MAS

Publicado en El País
29/04 2015

Una lección desde los confines

Tancítaro no sólo es un pueblo de nombre hermoso y evocador. Es también el lugar desde el cual todos los mexicanos han recibido una esperanzadora lección de sentido común. Esta comunidad michoacana de treinta mil habitantes decidió que las elecciones de este verano no justificaban poner en riesgo el precario equilibrio que han alcanzado pese a encontrarse enclavados en una región devastada por la violencia de la guerra contra las drogas. Así que optaron por suprimir de facto la competencia electoral designando desde ahora a quien será su próximo alcalde. Los distintos representantes de la comunidad se reunieron y escogieron por unanimidad a Arturo Olivera, un médico de 53 años, profesor de inglés y química en la preparatoria, para que se convierta en alcalde durante los siguientes tres años, a partir de la jornada electoral de junio próximo.

Eso fue lo fácil. Lo difícil fue convencer al PRI, al PRD y al PAN que renunciaran a sus agendas y convirtieran a Olivera en su candidato. Para las dirigencias nacionales la propuesta equivalía a un sacrilegio. Hacer alianza con enemigos acérrimos y aparecer fusionados en una boleta electoral, era algo que trastocaba sus neuronas y boicoteaba sus engranes. Al final fueron convencidos por el argumento de que una situación límite requerían soluciones extremas. (Desde luego también ayudó el hecho de que se trata de una comunidad pequeña y de escasa población; esLEER MAS